Oración.
Padre: Alabado seas. Gracias por no dejarme nunca y por tu palabra llena de sabiduría. Ayúdame a ponerte por encima de todo en mi vida y obedecerte sin restricción. Te pido seas siempre mi roca y rescate. En el nombre de Jesús. Amén.
uN TiEmPo CoN DiOs Es un espacio para motivar a las personas a pasar tiempo con Dios y esto se logra leyendo su Palabra que está en la Biblia. Con un solo versículo se puede aprender mucho y lo suficiente para cada día que vivimos.
Oración.
Padre: Alabado seas. Gracias por no dejarme nunca y por tu palabra llena de sabiduría. Ayúdame a ponerte por encima de todo en mi vida y obedecerte sin restricción. Te pido seas siempre mi roca y rescate. En el nombre de Jesús. Amén.
El capítulo está por narrar lo que Dios hizo y tiene grandes cosas que aprender, sin embargo no quise dejar de avanzar del primer versículo pues quiero hacer hincapié en el impacto que tiene cuando compartimos nuestro testimonio con alguien más y qué mejor que, con nuestros propios hijos.
Así como queremos que nuestros hijos aprendan de nuestros errores y no los cometan nuevamente, el pasaje de hoy nos recuerda lo importante que es compartirles lo que Dios ha hecho en nuestras vidas. Es importantísimo compartir las batallas peleadas y cómo Dios se encargó en que se convirtieran en batallas ganadas. Ahora, si estás pensando en qué podrías compartirles te diría que les compartas lo que más trabajo te haya costado atravesar. Diles tus errores y deja que vean que eres una persona común y corriente que se equivoca como todos los demás. La diferencia es que, una vez que reconoces tu error, doblas tu rodilla, doblas tu orgullo y vas a pedir perdón al Señor. Si no tienes hijos y tienes la oportunidad de compartir lo que Dios ha hecho en tu vida con alguien más, ¡no lo dudes! Uno nunca sabe la profundidad y el impacto que tienen nuestras experiencias en los demás. Hace un par de días tuve la oportunidad de compartir de Dios con otra persona y me emocionaba poder expresar lo increíble que es el Señor y cómo se ha encargado de contestar mis dudas sobre su existencia. Le compartí que no todas las religiones son iguales y poco a poco fue entendiendo cómo es un engaño el pensar así. Estoy seguro que, de no ser por mi decisión de obedecer a Dios por encima de mi voluntad, no hubiera podido compartir a Dios con esta persona con la misma pasión y emoción. No es sino hasta que vivimos y experimentamos en carne propia el que Dios se vuelve real.
El versículo de hoy nos abre los ojos al impacto que tiene nuestro testimonio en la vida de los demás. No minimices lo que ha pasado en tu vida. ¡Al contrario! Dios quiere utilizar nuestras alzas y bajas para que nos animemos los unos a los otros constantemente y caminemos juntos por el camino que Dios muestra. Por último, este pasaje me da esperanza. Esperanza que mis hijos no olvidarán lo que Dios ha hecho en mi vida y me recuerda lo importante que es compartirles mi historia constantemente y los milagros que Dios ha hecho en ella.
Oración
Señor: gracias. Eres un Dios amoroso y bueno. Te pido perdón por mis pecados y agradezco tu palabra que me guía siempre. Ayúdame a tener valor para compartir todo lo que has hecho en mi vida y que otros puedan verte a través de mi testimonio. Te lo pido en Cristo Jesús. Amén.
Lo primero que dice una persona que no quiere creer en Dios es: cómo puede ser justo Dios si Él decide quiénes se van al cielo y quiénes no. Pareciera que tiene sentido su argumento hasta que pensamos en la otra opción: ¿quién decide entonces y bajo qué parámetro? Aquí es cuando no tienen una respuesta. Saben perfectamente que si dicen que los hombres podemos establecer ese parámetro, forzosamente sería injusto. Entonces queda solamente Dios para poder decidir y seguir siendo justo. Romanos es muy claro en cuanto a la manera en la que Dios nos escoge y separa (santifica) para servirle. Por pura misericordia, para que ninguno de nosotros se gloríe.
¿Quieres salvación? Está en Jehová. ¿Quieres fortaleza? Está en Jehová. ¿Quieres ayuda? Está en Jehová. ¿Quieres ser liberado? La salida está en Jehová. Lee el pasaje nuevamente. No dice que la salvación de los justos es cuando hacen tal sacrificio o logran algo. Tampoco dice que nuestra fortaleza viene de ser perseverantes y nunca darnos por vencidos. No dice que en los tiempos de angustia podemos salir adelante con pensamientos positivos. El pasaje es muy claro: ¡Jehová es quien nos da todo lo que necesitamos!
Cada vez que atraviesas un momento difícil tienes dos opciones: tratar de resolverlo o tratar de entender lo que Dios quiere enseñarte. Te lo repito porque es fácil de escuchar pero muy difícil de aceptar. Tienes que aprender a decidir entre resolver tus problemas o dejar que Dios te transforme y moldee conforme a su voluntad. Piensa en esto por un momento: qué sentido tiene que se acaben los problemas si nunca aprendes a servir al Señor. ¿Qué sentido tiene que se acabe la pobreza pero, al morir, todos se van al infierno porque nunca reconocieron su necesidad de Dios? Cada circunstancia tiene un propósito: transformarnos para ser cada día más como Jesús y menos como nosotros.
Vuelve a leer el pasaje.
¿A quién es la gloria? ¿En quién podemos confiar? ¿En quién podemos esperar? ¿Quién lucha y gana nuestras batallas? ¿Quién nos protege? ¿Quién nos salva? Entonces, ¿por qué vivimos tan preocupados? ¿Por qué seguimos pensando que todo gira alrededor de nosotros cuando hoy aprendimos que todo gira alrededor de Jehová?
Oración