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8 sept 2015

Salmos 17:15

Pero yo en justicia contemplaré tu rostro; me bastará con verte cuando despierte.




En varias ocasiones la biblia utiliza indistintamente dormir o morir en esta vida y despertar cuando seamos llamados y Cristo juzgue al mundo.  David, en este último verso, está concluyendo su oración.  Padre, te he dicho todo lo que siento y pienso, te he abierto mi corazón, he pedido que escuches mi clamor y me salves de las injusticias y peligros que atravieso, sin embargo, confío en Ti, confío en tu justicia y aguardaré paciente para finalmente, al morir, contemplar tu rostro sabiendo que Tú has salido victorioso y por lo tanto yo también comparto esa victoria contigo.  ¿Puedes entenderlo?  Todo el capítulo 15 se resume en esta ultima frase: yo contemplaré tu rostro y me bastará verte al despertar.  ¿Sabes?  Ahora con las noticias sobre el problema de refugiados Sirios en Europa y los distintos lugares que están sufriendo situaciones sumamente difíciles, me han hecho meditar en mi vida.  Definitivamente mis problemas no son nada comparados con los que están teniendo que salir de sus casas dejando todo atrás y sin nada por delante.  Por otro lado, escuchaba un programa de radio que hablaba sobre la persecución que existe en el mundo por la falta de libertad de religión.  Hermanos en Cristo siendo asesinados por no negar su fe en Jehová.  ¡El mismo Pedro negó tres veces a Jesús mientras que estas personas mueren por no caer en el mismo error!  Y yo me preocupo por cosas que parecen importante pero no se comparan con lo que otros atraviesan.  Ojo, no se trata de que todos suframos y perdamos todo para llevar nuestra fe.  Definitivamente esa no es la idea ni plan de Dios, sino de aprender a valorar lo que tenemos y apoyarnos los unos a los otros a perseguir la meta en Cristo Jesús.  Lo que sea que estés atravesando hoy, utilízalo para apoyar a otro mañana.  ¿Perdiste a un ser querido y ha sido un proceso largo y difícil? Busca consuelo en el Señor para que después puedas consolar a otros.  Nuestro deber es ir y compartir el evangelio.  Hacer discípulos y buscar que Cristo brille en nuestras vidas para poder ser luz en medio de este mundo oscuro.  Sea lo que sea que atravieses, recuerda este versículo donde David concluye entendiendo lo que realmente es importante: Dios ha ganado y nosotros juntamente con Él.  No importa lo que venga.  No importa lo difícil que parezca.  Espera en Él.  Confía en Él.  Al final, cada uno de los que hemos puesta nuestra esperanza en Él despertaremos y nos llenaremos de gozo estando a Su lado.

Oración

Señor: gracias por recordarme que la victoria es tuya.  Gracias por traer esperanza a mi vida y abrir caminos que no imaginé.  Hoy entiendo que puedo descansar y confiar en Ti.  Hoy entiendo que sin importar las circunstancias yo puedo gozarme pues Tú me amas y guardas.  Te pido Señor que mi vida sirva para animar a otros hermanos en la fe y pueda compartir los increíbles milagros que has hecho en mi.  Te lo pido en el nombre de Jesucristo.  Amén.

Salmos 17:13-14

¡Vamos Señor, enfréntate a ellos!  ¡Derrótalos!  ¡Con tu espada rescátame de los malvados!  ¡Con tu mano Señor, sálvame de estos mortales que no tienen más herencia que esta vida!  Con tus tesoros les has llenado el vientre, sus hijos han tenido abundancia, y hasta ha sobrado para sus descendientes.



La cultura nos enseña que aquél que se porta bien, recibe, mientras que el que se porta mal se le quita.  Si uno comete un delito, se le quita la libertad.  Si uno trabaja, se le entrega un sueldo.  Parece que este método funciona en general pero a veces nos encontramos con personas que reciben siendo su comportamiento totalmente malo.  Esto debe llevarnos a concluir que Dios es quien realmente gobierna por sobre todas las cosas y no nosotros como sociedad o individuos.  El pasaje nos dice que el Señor da a los que le aman y también a los que no.  ¿Por qué?  No lo sé.  Podría especular pero prefiero aceptar que su sabiduría y misericordia son muy superiores a mi entendimiento.  Ahora, esto debe servirte para enfocarte en tiempos de injusticia.  Cuando las cosas estén en tu contra y veas cómo lo injusto parece estar por encima de lo justo.  No debes confundirte.  Dios es quien da y quita.  Sin importar quién sea quién.  Él decide.  Lo que es importante que tengamos en mente es la dirección en la que nos encaminamos.  Esto quiere decir que, si hoy estás atravesando una prueba donde hay injusticias, donde las cosas no están bien y te sientes impotente, donde te gustaría gritar como David gritó: ¡enfréntate Señor a ellos y rescátame!  Debes hacer una pausa y recordar que Jehová está al control.  Él, en su omnipotencia ha decidido dar y quitar.  Puede parecernos que no tiene sentido o que está mal pero debemos recordar que no somos más listos que Dios como para cuestionar sus planes y acciones.
Hoy la biblia nos enseña que habrá personas apartadas de Dios que no solo tendrán bienestar económico sino abundancia que llega hasta sus descendientes.  Que no te distraiga de lo que realmente importa que es la vida eterna y tu comunión con Él.  El pasaje también nos recuerda que aquellos que no tienen a Jehová, no tienen más herencia que esta vida.  En conclusión, no dejes que las circunstancias te confundan y hagan dudar de tu relación con Dios.  Incluso aquello que no entiendes y te parece que está mal, Jehová tiene el control.  Deja de preocuparte y dedícate a orar y a pasar tiempo en la palabra de Dios para dejar que Él te muestre sus planes y tú estés en paz.

Oración

Señor: gracias.  Tu palabra es sabia y yo puedo estudiarla y aprender de ella para guiar mi camino.  Perdona mis pecados mi Dios.  No permitas que me aparte de Ti por las circunstancias y ayúdame a dejar de cuestionar tus planes y comenzar a confiar plenamente en Ti.  Te lo pido en Cristo Jesús.  Amén

4 sept 2015

Salmos 17:10-12

Han cerrado su insensible corazón y profieren insolencias con su boca.  Vigilan de cerca mis pasos prestos para derribarme.  Parecen leones ávidos de presa, leones que yacen al acecho.



Algo que he notado como un común denominador es que a la gente que hace algo “mal” no le gusta estar con alguien que no hace lo mismo.  Tal vez su conciencia los hace sentirse incómodos y por ello prefieren “ver” que todos los que están a su alrededor, se comportan de la misma manera.  Por ejemplo, una persona que engaña a su pareja, lo hace en un lugar escondido.  No lo hace alrededor de sus amigos y familiares.  Cuando existe violencia en la familia, rara vez es en público.  También están aquellos que les gusta tener “seguidores” y buscan que los demás, constantemente hagan lo mismo.  Lo que quiero expresar es el tipo de gente al que hace referencia David en este salmo y sus características.  Personas que han dado la espalda al Señor y buscan acabar con aquellos que se comportan distinto.  Entre ellos se juntan.  Entre ellos se animan y justifican.  Entre ellos señalan y critican a los que queremos obedecer y servir a Jehová.  No te sientas mal de no “encajar” en la sociedad.  ¡Es normal!  Aquellos que recibimos al Señor somos ahora embajadores y no ciudadanos de este mundo.  ¡Una enorme diferencia!  No podemos participar de la misma cultura ni costumbres pues debemos regirnos conforme a la voluntad del Padre y no la de la carne.  Debes saber que hay gente allá afuera que busca hacerte daño.  Hay gente allá afuera que le molesta ver que tu vida es distinta y puedes vencer el pecado al que ellos están atados.  Tienen su corazón insensible y buscan hacerte quedar mal para que puedan justificarse diciendo: comete los mismos errores que nosotros, no hay diferencia entre lo que él/ella hace con lo que nosotros.  ¿Entiendes?  David era perseguido porque hacía sentir incómodo a Saúl.  No tomes a la ligera este pasaje.  Como leones al acecho está Satanás y la gente que no conoce a Dios.  Buscando un solo instante que tengas de vulnerabilidad para atacarte y decir: somos iguales, estamos justificados.  No desmayes.  No te desanimes si las cosas están de cabeza y sientes la presión intensamente.  Permanece en Él.  Ve a su palabra con mayor frecuencia.  Pide consejo y consuelo a los hermanos en la fe.  Ora sin cesar.  La biblia nos ha advertido que allá afuera habrá batalla pero Él ya la ha ganado.

Oración

Padre: gracias por recordarme que has vencido al mundo.  Gracias por traer paz en momentos de incertidumbre.  Gracias por permitirme venir a Ti y poder entregarte mis cargas.  Te pido Señor que no me desanime y sea siempre luz y sal en este mundo.  No permitas que los ataques, críticas y juicios apaguen mi amor y deseo de obedecerte.  No quiero apartarme de Ti ni un instante.  En el nombre de Jesús.  Amén

3 sept 2015

Salmos 17:7-9

Tú que salvas con tu diestra a los que buscan escapar de sus adversarios, dame una muestra de tu gran amor.  Cuídame como a la niña de tus ojos, escóndeme bajo la sombra de tus alas, de los malvados que me atacan, de los enemigos que me han cercado.



Nunca olvides que Dios es la esencia misma del amor.  Él es amor.  Te ama tanto que sacrificó a su Unigénito.  Lo mandó a sufrir por ti y por mí.  Su amor no para cuando pecamos y le damos la espalda.  Tu amor no está sujeto a que nos portemos bien o cumplamos con ciertos requisitos.  Su amor es infinito.  Su amor es perfecto.  Su amor todo lo puede.  Por todas estas características, David apela a ese amor.  “Dame una muestra de tu gran amor”.  Unas migajas bastan.  No necesito todo.  Sabía que su amor es infinito que con muy poco sería más que suficiente.  “Cuídame; escóndeme” le pide al Señor.  Sabes, cuando las circunstancias nos alteran, es común que nos dejemos llevar por lo que está pasando, lo que vemos y olvidamos lo que no vemos: a Jehová trabajando.  Has una pausa en tu vida.  Medita lo que está sucediendo contigo o con algún ser querido.  Si tu situación es estable, es momento de apoyar a los que necesitan del amor en Cristo.  No seas egoísta y cierres tus ojos a las necesidades de la familia espiritual.  Tal vez el Señor quiera utilizarte para consolar o animar a tu hermano en Cristo.  Si por el contrario, tu situación es difícil y estás angustiado como lo estaba David al escribir este salmo, te recomiendo que utilices este pasaje como un ejemplo de oración.  Abre tu corazón al Señor.  ¡No tienes que mantener ninguna apariencia con Él!  No importa lo mucho que hayas caído, Él quiere recibirte con los brazos abiertos.  Dobla tus rodillas.  Abre todo tu ser al Señor.  Pide perdón y busca refugio y consuelo en su infinito amor.  Solamente Él podrá llenar tu vida.  Solamente Él podrá darle sentido a lo que parece no tenerlo.  No desperdicies lo que Dios te da sin restricción.  Hoy quiero animarte a que mueras a tu carne y crezcas tu espíritu reconociendo que necesitas del Señor.  Gózate porque Él está ahí, a tu lado, listo para darte una muestra de su infinito e increíble amor.

Oración

Señor: perdóname.  Te pido me llenes de tu amor, paz y consuelo.  No quiero seguir caminando sin Ti.  Toma mi vida.  Que todo lo que haga sea para darte gloria.  Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús.  Amén

2 sept 2015

Salmos 17:6

A ti clamo oh Dios, porque Tú me respondes, inclina a mí tu oído y escucha mi oración. 



A veces es difícil darnos cuenta que nuestra esperanza no está al cien por ciento en el Señor.  Él tiene que intervenir y  dejar “caer” algunas piezas para que nuestro piso se sacuda un poco y podamos ver con mayor claridad aquello que está estorbando en nuestra comunión con Él.  Puede ser que haya cambios en tu trabajo, problemas de salud, alguna situación económica o con algún ser querido.  Dios trabaja de muchas formas y no puedo enlistar cada una.  Lo que sí puedo decirte es que hoy está queriendo trabajar contigo.  La biblia nos dice que Él nos transformará y nos pareceremos más a Cristo.  Cuando leo un versículo o pasaje como el de hoy, me recuerda cuántas veces cometemos el error de buscar ayuda en los lugares equivocados.  “A Ti clamo Dios, porque Tú me respondes”.  Sabemos que Dios responde.  Sabemos que Dios nos ama.  Sin embargo, muchas veces tratamos de resolver las cosas por nosotros mismos.  Queremos que la incertidumbre se acabe y haya certeza a nuestra manera.  Queremos ver que las cosas se arreglen como nosotros consideramos es lo mejor.  Olvidamos que Dios está al control y su plan es muy superior al nuestro.  Poco a poco se van cayendo nuestras opciones.  Poco a poco el Señor va mostrándonos lo frágiles que somos y lo sencillo que es perder aquello que considerábamos nuestro.  ¿Entiendes lo que estoy diciendo?  Es en ese momento de plena conciencia de nuestra debilidad y necesidad de Dios en la que venimos a Él como lo hace el salmista.  Clamando a Aquél que realmente tiene el control de las cosas y puede ayudarnos.  Es en este instante cuando comprendes que tu paz solamente puede provenir de tu confianza en Él.  Cuando estás agotado.  Cuando estás angustiado.  Solamente el Señor tiene un camino pues tú ya no ves por dónde.  Hoy te tengo buenas noticias.  ¡Clama a Dios porque Él escucha y responde a tu oración!  Todo puede estar de cabeza pero Dios sigue en control.  Nada puede parecer tener sentido sin embargo, Jehová tiene todo en sus manos.  Pide perdón por tus pecados.  Reconcíliate con el Señor y deposita toda tu vida, no solamente parte de ella ni casos especiales, tu vida entera entrégala a Él y deja que Él abra caminos y traiga paz y bendiciones a tu vida.

Oración

Señor: no puedo más.  Una cosa tras otra y yo ya estoy agotado.  Hoy me doy cuenta que mi vida y mi esperanza no están puestas en Ti.  Perdóname.  Perdona mis pecados.  Ayúdame a dejar de dudar y entregarte mi vida sin restricciones.  Te pido escuches y respondas a mi oración llenándome de tu paz, de tu amor y de tu consuelo para que, independientemente de la situación, pueda estar confiado en Ti.  Te lo pido en Cristo Jesús.  Amén