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27 abr 2010

Colosenses 3:17

Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de Él.



¡Qué forma tan increíble de resumir nuestro deber! Todo lo que hagas, hazlo en el nombre de Dios. No en tu nombre, no a tu antojo, no a lo que tú consideras que es lo mejor. Hazlo en el nombre de Dios, basado en su palabra, en sus principios, en sus mandamientos. Pienso en Pablo diciendo, si todavía surge algún punto o acción que no he tratado, todo lo demás resuélvanlo basado en Jesús.
Esto nos llama a un gran reto. Es la esencia del compromiso con Jesús. ¿Quieres seguir a Cristo? Entonces todo lo que hagas, hazlo en su nombre y dando gracias a Dios por medio de Él.
¿Por qué se nos complica tanto entregarnos por completo? ¿Por qué dudamos cuando escuchamos estas palabras? Dios nos pide que todo lo que hagamos lo hagamos en su nombre. ¿Por qué no hacerlo? ¿Porque nos van a criticar y señalar? ¿Porque nos cuestionarán? ¿Por necios que no queremos cambiar? ¿Qué nos detiene? Personalmente no puedo entenderlo. Dios nunca me ha fallado. Siempre que he obedecido, siempre he visto la voluntad de Dios para mi vida y ha sido de bendición el resultado. Si Dios me ama, tiene pensamientos más altos que los míos, alumbra y guía mi camino, ¿por qué no entregarme por completo, exponer mi vida a Él y comenzar una vida en la que todo, absolutamente todo lo que haga y diga sea para darle gloria? Significa cambio. Significa incertidumbre. Tal vez por estas razones nos detenemos y preferimos la estabilidad y “certidumbre” actual. Nos hemos acostumbrado a nuestra forma, a nuestra manera, a nosotros mismos. Hoy Dios nos está llamando a la acción, al movimiento, al cambio. Quiere que despertemos y entendamos que debemos ser transformados y esta transformación solamente puede darse a través de Cristo trabajando en nosotros. Por lo tanto, cada vez que hagas algo, hazlo en el nombre de Jesús. ¿Te das cuenta cómo puede llegar el cambio en tu vida a través de este proceso? A todo aquello que estás acostumbrado, lo debes poner ahora sobre la mira de Dios y el parámetro de Jesús. Analiza tus acciones, tus actitudes, tus palabras. ¿Qué encuentras en ellas? ¿Gloria a Dios o a ti?
Por último quiero hacer énfasis en nuestra boca. Dice el versículo que lo que hagamos de palabra o de obras. Nuestras palabras muchas veces pueden tener un impacto mucho mayor que nuestras obras. El reto con nuestra boca es buscar que nuestras palabras, cada una de ellas sea en el nombre de Jesús. ¿Puedes seguir enojándote y desesperándote? Sí. Lo que no debes hacer es soltar tu furia con tus palabras. Primero controla tu lengua. Piensa antes de hablar. ¿Lo que digo da gloria a Dios? ¿Qué dicen mis palabras de mí, que soy seguidor de Jesús?

Oración
Señor: te pido que me guíes para que todo lo que haga y diga sea basado en tu voluntad, sea para darte gloria, sea para reconocerte como mi Dios y mi Señor. Permite que mi vida de testimonio de que soy un seguidor tuyo. Gracias por tus bendiciones y por la comunión que puedo tener contigo. En Cristo Jesús.
Amén

26 abr 2010

Colosenses 3:16

Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón.



Recuerdo hace ya varios años la primera vez que fuimos al reclusorio sur. No fuimos solos. Nos acompañó un grupo que tocaría alabanzas. Nuestra sorpresa fue ver que estas personas, puestas en una foto, parecían rockeros y rebeldes sin causa y sin embargo, sus canciones daban gloria a Dios con batería, guitarra eléctrica y si mal no recuerdo creo que hasta una armónica. Para mí fue extraño y probablemente no fui el único. Ahora entiendo que estaban obedeciendo este versículo: canten a Dios con gratitud de corazón. También recuerdo el lugar en el que pude compartir a Jesús en varias ocasiones y cómo se cantaban alabanzas y salmos a Dios. El lugar estaba lleno de tierra y polvoso. Se escuchaba una grabadora sonando a su máxima capacidad todo tipo de canciones. Gente vendiendo. Olor a comida y aceite. Olor a marihuana. Olor a humano. Y dentro de todo este circo que para la mayoría era el día normal, había una pequeña esquina con personas que cantaban al son de una guitarra vieja pero con corazones renovados y agradecidos con el Dios que los rescató.
Todo esto me hizo meditar en mi forma de cantar y alabar a Dios. En mi forma de vivir la palabra de Cristo y dejar que habite en mi corazón con toda su riqueza, pensé en que Dios quiere que nos aconsejemos y nos instruyamos con toda sabiduría. ¿Cómo le das gracias a Dios? ¿Vives con un corazón agradecido?
Que habite en ustedes la palabra de Cristo… no se trata de leer la palabra de Dios sino dejar que ella sea quien lea nuestro corazón, nuestros pensamientos y todo nuestro ser. Permite que la palabra abra tu interior, examine tu vida y puedas darte cuenta de lo que hay en ti. ¡Te vas a sorprender!
Como hermanos en Jesús, debemos aceptar nuestra responsabilidad sobre cuidarnos los unos a los otros y cada vez que sea necesario, exhortarnos, llamarnos a corregir nuestros pasos, hacer notar lo que estamos haciendo bien y también lo que estamos haciendo mal. Debemos tener la palabra de Dios presente para poder instruirnos los unos a los otros y crecer en nuestra comunión con Dios. Reflexiona en las siguientes preguntas y permite que Dios te hable. ¿Qué habita en tu corazón? ¿Problemas? ¿Incertidumbre? ¿Quejas? ¿Corajes? ¿Resentimientos? ¿Angustia? Que habite en ustedes la palabra de Cristo…

Oración
Señor: quiero que tu palabra habite en mí, que me examine, que me corrija y muestre tu camino. Te pido perdón si no te he alabado correctamente y te doy gracias por recordarme que puedo cantarte himnos y salmos para reconocer tu amor y tu grandeza. Te pido también que me enseñes a instruir y aconsejar a mis hermanos así como también a escuchar y aceptar sus consejos. Sobre todo Padre, enséñame a vivir agradecido. Que mi vida siempre te de gloria y te agradezca por todo lo que me das sin merecerlo. Gracias Señor en el nombre de Jesús
Amén

22 abr 2010

Colosenses 3:14-15

Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto. Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos.



En mi vida espiritual he tenido dos etapas principales en cuanto a mi conocimiento de Dios. Al principio, comprendí que es un Dios justo, que busca nuestra obediencia total, que aborrece el pecado, que quiere ver corazones comprometidos, que nos exhorta y que no quiere que nos salgamos de su camino. Probablemente los últimos dos años, he comenzado a entender otro aspecto de Dios basado en el amor. Dios es amor (1ª Juan4:8). Él es la esencia misma del amor. Él compone todo lo que es amor. Y entendí lo que ese amor hizo por mí. Mandar a Jesús a morir por alguien que no lo merece. Sacrificó a su hijo unigénito por una persona que constantemente lo rechaza, le da la espalda y en lugar de escuchar sus consejos prefiere seguir por su camino. Poco obediente. Necio o terco. Probablemente aceptaba algunos errores pero nada grave. ¿Por qué manda Dios a alguien tan perfecto como Jesús para morir por mí?
Por amor.
Por eso Pablo nos dice, además de ser amables, humildes y pacientes, entiendan que la principal esencia de Cristo es amor y sobre todo, esto es donde más énfasis deben de hacer. Éste es el vínculo perfecto entre Dios y nosotros. El amor. Si aprendemos a amar, hemos logrado conectarnos con Cristo y su mensaje.
Como consecuencia de este amor evitaremos cantidad de pleitos y discusiones que terminen mal. Piensa en esto, cuando comiences a enojarte y sientas dentro de ti que estás perdiendo el control, recuerda que debes amar sin restricción y sin que la otra persona lo merezca. Resultado: paz. Que la paz de Cristo gobierne en tu corazón. No permitas que lo que hay a tu alrededor te robe esta paz. No te distraigas con los problemas, la gente, la incertidumbre. Enfoca tu energía al amor de Dios y replícalo en tu vida dejando que siempre gobierne la paz.
Por último, debemos vivir agradecidos. Se nos facilita acostumbrarnos a lo que tenemos o recibimos y olvidamos que son regalos de Dios. Un día nos lo quitan y reclamamos. Todo lo que tienes, tu salud, tu familia, tus amigos, tu trabajo, tu casa, tu ropa, absolutamente cada detalle de tu vida es un regalo de Dios que no mereces. El vivir agradecido va de la mano con el amor. Si entiendes el amor tan grande e incondicional del Señor, comienzas a agradecer por todo lo que hace en tu vida.
Vivamos en amor, practicando el amor nosotros mismos. Llevemos la paz dentro de nosotros y promovámosla cuando encontremos guerra. Seamos agradecidos en la abundancia y aún más en la escasez.

Oración
Padre nuestro: ayúdame a vivir en amor. Ayúdame a vivir en paz y promover tu paz. Ayúdame a vivir agradecido. Examina mi corazón, examina mi vida. Guíame para seguirte siempre. En el nombre de Jesús te lo pido.
Amén

21 abr 2010

Colosenses 3:12-13

Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, vístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia, de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.



Recientemente leí un comentario en facebook (para aquellos que no lo conocen, es una especie de pizarrón electrónico donde todos tus conocidos ponen comentarios) que atacaba a los creyentes de Jesús sobre su ignorancia y probablemente falta de intelecto por creer en Él. Lo primero que sentí al leerlo fue un ataque contra mi persona, pensé en qué contestar para poner a esta persona en su lugar. Después me calmé. Pensé que esta persona no tiene ni idea de lo que está escribiendo y probablemente en su vida ha abierto y leído una sola página del evangelio. Lo comparto porque el versículo de hoy nos dirige a ser bondadosos, humildes, amables y que perdonemos a los demás (yo no lo fui). ¿Cómo perdonar cuando alguien te ofende? ¿Cómo perdonar cuando tienes coraje? ¿Cómo perdonar a aquel que no le interesa ser perdonado? ¿Además de todo debo ser humilde y amable con esas personas? ¡Suena imposible!
Pienso que la imagen o percepción de las personas sobre los que seguimos a Jesús sería muy distinta si nos dedicáramos al cien por ciento en obedecerlo. No en inventar ritos, no en juzgar, no en criticar, no en excluir, dedicados a la obediencia y nada más. ¿Cuál sería el resultado? Una vida llena de retos. Recuerda rápidamente lo que viviste de una semana a la fecha. ¿Cuántas veces te hicieron enojar? ¿Te humillaron? ¿Te faltó paciencia? ¿Fuiste grosero? ¿Perdonaste o preferiste guardar el coraje? Ahora imagina que haces todo lo contrario. Te humillaron, te humillas aún más entregando tu orgullo a Dios; te lastimaron e hicieron enojar, pides que en tu corazón no haya coraje y pueda abundar el perdón; te desespera lo que hacen los demás, pide a Dios porque te llene de paciencia y tolerancia pero sobre todo amor para no juzgar. ¿Te das cuenta? ¡Seguir a Jesús está lleno de retos para tu vida!
Estoy convencido que seguir a Cristo es lo mejor que cualquier persona puede hacer y me da tristeza que haya personas que tengan un concepto tan erróneo de ello. Te animo a comprometerte con Jesús. A dejar todo lo que estorba en tu comunión con Él. A expresar de manera pública tu fe y principios. Pero sobre todo a obedecer. ¡Obedecer y obedecer! Que cada día que pase, hayamos sido más amables con los demás, hayamos sido menos orgullosos y más humildes, más amorosos y menos contenciosos, perdonando a nuestro prójimo sin esperar una disculpa. Todo esto lo puedes hacer entendiendo que Cristo ya lo hizo por ti…

Oración
Padre: cuántas gracias te doy por el amor tan increíble e inmerecido que me das. Gracias por guiarme y mostrarme tus principios que me guían por una vida plena y llena de Ti. Te pido que me enseñes a perdonar, a humillarme, a ser amable, a ser amoroso, a obedecerte. Quiero entregarte toda mi vida y seguir tus pasos sin restricción. Quiero comprometerme contigo y dejar de restringirte el acceso a mi vida. Te lo pido en el nombre de Jesús
Amén

20 abr 2010

Colosenses 3:11

En esta nueva naturaleza no hay griego ni judío, circunciso ni incircunciso, culto ni inculto, esclavo ni libre, sino que Cristo es todo y está en todos.



En otra versión dice: ya no tiene importancia ser griego o judío… ¿Por qué tanto énfasis a la transformación que trae el conocer y aceptar a Jesús? Porque nuestros principios estaban torcidos. Nuestra forma de vivir no era agradable a Dios. Nuestros pensamientos distaban mucho de ser los correctos. Lo importante en nuestra vida no era agradar a Dios sino agradarnos a nosotros mismos. Cuando te arrepientes de tus pecados y aceptas a Cristo, tu vida deja de ser la misma. Comienzas una nueva vida, una nueva naturaleza. Dentro de este nuevo camino, la Biblia te enseña cómo debes andar y Pablo en este versículo nos da un pequeño mensaje diciendo: Yo sé que estás acostumbrado a que la gente sea distinta, tal vez piensas que existen diferencias en razas, en posiciones económicas, en religiones, en general, divides a las personas. Dicho de otra manera, están los que se parecen a ti y los demás. Pero esto no puede seguir así. Cristo es todo y está en todos, por consecuencia, ya no se trata de ser de una nación u otra. De tener una posición u otra. De haber llevado una vida u otra. Todo se resume en el sacrificio de Jesús por ti y por mí lo que nos hace uno solo ante Dios. ¿Te das cuenta de lo grande que es la crucifixión? No solamente se quedaron clavados nuestros pecados y nuestra naturaleza caída, sino que nos hizo presentables ante Dios Padre como uno solo.
Ahora, ¿por qué seguimos haciendo distinciones? ¿Por qué ahora la gente critica a los seguidores de Jesús diciendo que excluimos a las personas y que juzgamos el que sean diferentes? ¿Qué nos pasó? ¿Por qué le quitamos el lugar a Dios y nos pusimos a jugar al juez?
El último punto que quiero tocar es un tanto controversial y espero expresarme lo mejor posible. Jesús no vino a transformar al mundo en la política y los gobiernos. No lo hizo en su época, no lo hace ahora. Estoy convencido que debemos orar por nuestros gobernantes y nuestra ciudad pero por su acercamiento a Jesús. Lo digo porque en el versículo nos dice que ahora no hay esclavo ni libre, Cristo ha unificado a los dos en lo espiritual, pero en lo carnal, la realidad es que el esclavo seguía siendo igual de esclavo que siempre. Esto quiere decir que Jesús no luchó por principios de gobernabilidad. No fue un pionero de la lucha contra la esclavitud. ¿Por qué ahora veo tantos cristianos tan metidos en la política extrema, odiando a aquellos que son distintos y dando probablemente el peor testimonio? Luchemos por seguir a Jesús en todas las áreas de nuestra vida y llevar una forma de vivir llena de fruto y testimonio.

Oración
Padre Santo: solamente Tú eres digno de toda adoración y quiero alabarte. Poco a poco voy entendiendo tu grandeza y gran amor y te doy gracias por permitirme tener comunión contigo. Te pido Padre que pueda entender que no debo hacer distinciones ni juicios sobre las personas. Ayúdame a darme cuenta de mis errores y dejar de ver los de mi prójimo. Te lo pido en el nombre de Jesús
Amén

15 abr 2010

Colosenses 3:9-10

Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios, y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador.


Recientemente hicimos nuestra declaración de impuestos. No fueron noticias buenas pues salimos debiendo al gobierno. Una opción para disminuir el monto a pagar era incluir a algún familiar como nuestro dependiente. Sonaba tentador. No tenemos a ningún dependiente contestamos a la contadora, no importa, pueden poner a sus papás o alguien más, mucha gente lo hace contestó ella… Escudarnos detrás de lo que mucha gente hace es peligroso. Resulta fácil decir que no a las mentiras cuando no estamos en la posibilidad de decir una y que el resultado de la misma sea favorable (al menos por un tiempo). Los políticos mienten en sus campañas, nos llenan de ideas y promesas que harán para que después nos demos cuenta que hemos sido engañados. Algunos vendedores hacen lo mismo, te llenan la cabeza con los beneficios y mienten sobre los contras de sus productos. Con la crisis económica, nos pudimos dar cuenta que el mentir no respeta países, clases sociales ni razas. Todos cayeron en la misma trampa de mentir comprando y vendiendo productos que no valían nada. Empresas que garantizaban sus inversiones resultaron ser fraudulentas y sus oficinas estaban en alguna isla perdida. Esto es la mentira. Esto es resultado de nuestra naturaleza anterior, del ropaje viejo y lleno de vicios. ¿Queremos vivir así? ¿Queremos tener una sociedad así? Yo no. Por esta razón debemos dejar de mentir. No hay mentira grande ni pequeña, de corto o largo plazo, una mentira es una mentira y punto. Además, el mentir ya no puede pertenecer a tu nueva naturaleza.
Por otro lado, recuerdo que muchas veces no comprendía términos o el lenguaje de la Biblia. Cuando leía algo como nuestra naturaleza se va renovando en conocimiento de nuestro Creador, realmente no entendía mucho. Conforme pasó el tiempo, fui estudiando y aprendiendo más de Dios, me di cuenta de lo que estaba pasando en mi vida. Estaba siendo renovada. Se estaba creando una estructura de principios que guiaban mis pensamientos y crecía en discernimiento de lo bueno y lo malo. Comencé a darme cuenta que mi naturaleza anterior (mi vida antes de Cristo) no traía nada bueno y que por el contrario, esta nueva vida, esta transformación que nunca termina ha sido de bendición y la dirección a la que se dirige es en donde quiero estar. La renovación en Cristo es constante y no tiene fin. Te animo a que analices tu vida con respecto a lo que hacías antes de conocer a Jesús y ahora. ¿Has cambiado? ¿Te has desprendido de tu naturaleza vieja? ¿Has sido renovado por el Creador? Por si tenías la duda, gracias a Dios que nos dio fuerza y prevaleció la verdad.

Oración
Señor: Tú que estás en el cielo y eres Santo, te preocupas por mí aunque no lo merezca. Gracias por ese amor, esa preocupación y por tu Palabra que has dejado para guiarme por tu camino, el camino correcto. Ayúdame a seguirlo y ser renovado constantemente a tu imagen. Te lo pido en el nombre de Jesús
Amén

14 abr 2010

Colosenses 3:7-8

Ustedes las practicaron en otro tiempo, cuando vivían en ellas. Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira malicia, calumnia y lenguaje obsceno.



La primera parte se refiere a los versículos anteriores que hablan de la inmoralidad sexual, bajas pasiones, impureza, malos deseos y avaricia. Dice que antes vivíamos en ellas pero no más. La Biblia hace varias menciones sobre la vida antes y después de conocer a Jesús. De hecho Jesús mismo nos dejó varios ejemplos de lo que éramos y lo que ahora somos. Pablo entendió el mensaje y está tratando de compartirlo con la iglesia de Colosas y principalmente contigo y conmigo. Ya no somos la misma persona. Antes tenías un estilo de vida, una consciencia, una forma de pensar y actuar. Eso terminó. Ese estilo de vida, esa consciencia, esa forma de pensar y actuar ahora están guiadas por los principios de Jesús y la palabra de Dios. Ya no puedes ser la misma persona. No puedes tener luz y oscuridad al mismo tiempo. Si ya has conocido la verdad a través de Cristo, no puedes seguir viviendo en la mentira: las practicaron en otro tiempo cuando vivían en ellas. Ya no vives en ellas. Cristo te ha transformado. Tus malos hábitos deben parar.
El seguir a Jesús, como he escrito, implica cambios y ajustes. Algunos más radicales que otros, pero nunca terminan. Pienso en Pablo tratando de explicar a los colosenses que no se trata solamente de cumplir con unos cuantos principios y listo, sino que cuando terminamos con una lista, comienza una nueva. Primero analizamos nuestra conducta y moral sexual, nuestros deseos e impurezas. Ahora es necesario indagar más profundo y sacar nuestros enojos, iras, malicias, calumnias y groserías (lenguaje obsceno).
Hay un dicho que dice: el que se enoja pierde. ¡Es tan cierto! Con nuestro enojo podemos causar tanto daño. Podemos lastimar aún más. Si lo dejamos seguir se convierte en ira y la cosa se pone peor. Recuerda la última vez que te enojaste…
¿Lo pudiste controlar? ¿Lo entregaste a Dios para que no se quedara en ti, o simplemente lo dejaste explotar y salió lo peor de ti?
Pienso que a veces Dios permite que atravesemos situaciones difíciles o específicas, las cuales sacarán lo que hay realmente en nuestro interior y que debemos trabajar. No hay casualidades. Que tengas a alguien en tu trabajo que no toleres, que tu vecino sea tan difícil, que las cosas no salgan como querías, que llegues a tu límite, todo esto tiene la intención de sacar lo que ha estado guardado por tanto tiempo dentro de ti y que te des cuenta que es necesario trabajarlo entregándolo a Dios. Ya no vivimos como antes porque ya no somos como antes. Te recomiendo que medites en ello. Medita en los principios de la Biblia y cómo los has aplicado o cómo los has evitado. ¿Qué te hace falta entregar? ¿Qué bendición ha sido el entregarlos?

Oración
Padre: definitivamente solo buscas que en mi vida haya bendición. Gracias por enseñarme a través de tu palabra que lo que hacía antes no trae nada bueno a mi vida y que es necesario dejar de hacerlo. Ayúdame a entender y percatarme de todo aquello que debe ser transformado dentro de mí. Te lo pido en Cristo Jesús
Amén

13 abr 2010

Colosenses 3:5-6

Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría. Por estas cosas viene el castigo de Dios.


Cada día que pasa se aumenta otro granito de arena a la tolerancia y al respeto de lo que hacen los demás. Pareciera algo bueno, de hecho, si fuera equilibrado lo sería, pero el problema radica en que no lo es. La tolerancia se ha enfocado en personas que realizan actos que van en contra de la Palabra de Dios mientras que la intolerancia se ha enfocado a aquellos que queremos seguirla fielmente.
Me gusta que la Biblia siempre sea el parámetro a seguir. No cambia ni se transforma. No se le agrega ni se le quita. Los principios de nuestro creador están plasmados para que nosotros los sigamos. Habrá gente que no le guste y dirá que es una exageración, que nos limita de ser quien realmente somos e incluso que es retrógrado. Creer y seguir a Jesús es lo mejor que puedes hacer. Como seguidor de Jesús, trato de compartir y principalmente desmentir todos los mitos que rondan en las personas. Si sigues a Jesús: no puedes divertirte, eres un esclavo al tener que obedecer todos los mandamientos, limitas tu visión y entendimiento de otros temas, te pierdes de muchas cosas que debes vivir y así sigue y sigue la lista. Yo pregunto: ¿qué me pierdo si dejo atrás la inmoralidad sexual, la impureza, los malos deseos y la avaricia? ¿Dónde me convierto en un esclavo o borrego por seguir estos principios? ¿Que no me estoy liberando al dejar de hacerlo? Ni siquiera tengo que tocar el tema del castigo de Dios para entender que estas acciones no traen ningún bien a mi vida. ¿Será mejor tu matrimonio si dejas tu inmoralidad sexual y bajas pasiones? ¿Tu vida familiar o social mejora si frenas tus malos deseos y de avaricia que tanto te carcomen?
¿Dónde está el problema de seguir los principios de Jesús? ¿Por qué hacemos caso a lo que escuchamos y no ponemos más atención a lo que la Biblia dice?
El seguir a Jesús significa compromiso. Entrega. Disciplina. Si Él pide algo, tú y yo lo hacemos. Hoy quiero que entiendas que sus mandamientos y principios son por tu bien. Son edificantes y no destructivos. Si el versículo nos dice que debemos morir a nuestros malos hábitos, ¡hagámoslo! No traerá nada bueno el quererlos mantener presentes en nuestra vida. ¿Qué de bueno trae la inmoralidad sexual? Nada. No seas un borrego y medita lo que haces y lo que piensas. Analiza lo que la Biblia dice y date cuenta que es por amor y no por odio que Dios nos da estos mandamientos. ¿Qué te está frenando para obedecer? Si Dios lo pide, ¡hazlo!

Oración
Señor: a veces me cuesta trabajo obedecerte y quiero pedirte perdón. Entiendo que al no obedecerte yo soy el primer perjudicado. Gracias por enseñarme que el mundo me confunde y que en realidad tus principios son edificantes y no destructivos. Te pido que hagas morir todo lo terrenal que hay en mí, que me liberes de todo aquello que me ata y no me deja seguirte plenamente. Te lo pido en el nombre de Jesús.
Amén

9 abr 2010

Colosenses 3:4

Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria.



¿A qué se refiere con que Cristo sea manifestado? Podríamos pensar que se refiere a cuando compartimos el evangelio y manifestamos a Cristo y él nos manifiesta a nosotros con el Padre, pero me parece que hace más sentido la referencia a la segunda venida y la manifestación de Cristo como Rey de Reyes y nosotros a su lado compartiendo su gloria.
¿Por qué después de hablarnos sobre poner nuestra mirada en las cosas de Dios, nuestra atención en el cielo y no en la tierra, Pablo nos hace pensar sobre el momento en que Cristo venga, se manifieste y nos permita ser parte de ello? Me parece que es una forma de darle sentido a lo que estamos entregando el día de hoy y recibiendo el día de mañana. Me explico mejor. Como escribí en estos últimos días, mantener tu atención en Jesús, entregar tu vida a Él, representa comenzar una nueva vida, transformar tus costumbres y principios por aquellos basados en lo que Jesús enseñó, pero sobre todo, significa la muerte de tu cuerpo carnal y la vida del espiritual, significa que no eres más el rey de tu vida sino Cristo. ¿Cuál es la recompensa? Que Dios nos permitirá ser parte de la segunda venida de Cristo. Podremos gozarnos y maravillarnos de nuestro Dios cuando sea manifestado en su gloria y seremos parte de esa manifestación. En general trato siempre de escribir sobre la parte práctica para tu vida de la Palabra, pero también debemos estudiar lo que vendrá después de esta vida, lo práctico del hoy también se aplica para lo práctico del mañana…
Imagino el sentimiento de aquellos que han sufrido injusticias, aquellos con deseos de venganza, aquellos con odios y rencores, aquellos que tienen amarguras por dentro y quieren sacar su dolor. Dios nos dice que Él se encargará de hacer justicia y no nosotros. ¿Significa que a nuestro parecer podremos vivir injusticias y que no sean resueltas? Sí. Todo está en la soberanía de Dios. Si te han engañado no engañes también sino pide a Dios para que ponga perdón en tu corazón. Si te han lastimado o defraudado y quieres hacer justicia por ti mismo, recuerda que le corresponde a Dios y esa justicia que buscas llegará cuando Él nos llame a cuentas.
Hay vida después de la muerte. Una vida que se manifiesta en gloria con Cristo o en humillación y desolación fuera de Él. ¿Ya escogiste de qué lado quieres estar?
No te desesperes por los problemas que atraviesas el día de hoy. El Dios de todo lo que ves está al mando. Además, recuerda que cuando todo termine, podrás disfrutar del momento más increíble al poder compartir la gloria de Cristo cuando sea manifestado. Simplemente no puedo imaginar lo grande que será ese momento y podremos entender al cien por ciento que lo que hicimos al entregar nuestra vida a Jesús era no solo lo correcto sino lo mejor.

Oración
Padre: a veces olvido que no todo es el hoy sino también lo que habrá de venir mañana y ese mañana eres Tú manifestado en tu gloria y yo a tu lado. Te pido que me llenes de tu paz y amor para que los problemas del día a día no me hagan olvidarme de Ti. Gracias por tu palabra y la bendición que es aprender de ella. En Cristo Jesús te doy las gracias.
Amén

8 abr 2010

Colosenses 3:2-3

Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra, pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios.



No estás leyendo el versículo de ayer sino Pablo nos está insistiendo en la importancia de tener nuestro corazón, nuestras esperanzas, nuestras ideas y nuestra mirada fija en el cielo sabiendo que el Señor de todas las cosas tiene cuidado de nosotros.
Un solo instante que bajes tu mirada, que te dejes envolver por lo que hay a tu alrededor y la cantidad de angustias que pueden venir a tu mente, enojos, corajes, envidias entre otros sentimientos. Como muchos de ustedes saben, tuvimos un temblor de 7.2 grados lo cual no es nada tranquilo. Estoy seguro que mucha gente después de estos segundos en los que el piso no dejaba de moverse, comenzó a recapacitar y entendieron que la vida es una vela encendida que no necesita grandes vientos para que sea apagada. En un instante se termina. No importa si tienes grandes estudios y fortunas o al contrario, finalmente, cada uno de nosotros seremos llamados ante Dios. Si es tan frágil la vida en el mundo ¿por qué entregar toda nuestra atención y dedicación a ella en lugar de las cosas de Dios?
Poner tu atención en las cosas de arriba significa transformar tu manera de actuar y de pensar. El mismo pasaje nos recuerda que el cuerpo anterior se encuentra muerto y tenemos una nueva vida en Cristo Jesús. Ahora, si realmente quieres seguir a Jesús, si realmente has entendido que ya no eres la misma persona, debes saber que tu compromiso es el mantener tu mirada fija y firme en las cosas de Dios. Esto no significa que debas dejar todo lo que haces e irte a algún lugar lejano y apartado. Lo único que debes hacer es crearte un hábito. Uno solo: antes de tomar decisiones pregúntate si Jesús lo haría de la misma forma. ¡Esto es tener tu atención en las cosas de arriba! Antes de enojarte y querer vengarte, antes de querer gritarle al de enfrente, antes de guardar tu orgullo y tu odio, antes de mentir, antes de robar (aunque sea poquito y nadie lo note) antes de engañar, antes de cambiarte de trabajo, antes de comprar una casa, antes de comprometerte con una pareja, antes de tener un hijo, antes de salir de vacaciones. Antes de cualquier cosa: entrega todo a Dios y ponlo a sus pies. Que sea Él quien decida lo que se hace y lo que no. ¿Estás ansioso por tus proyectos o por alguna incertidumbre? ¡Entrégalo a Dios! Fija tu confianza en Él y descansa. ¿Te das cuenta de la gran diferencia? Antes tú llevabas toda la carga. Antes tú tenías que decidir el rumbo y esperar que fuera el correcto. Ahora Dios se encarga de quitarte tus cargas, hacer que tu camino sea ligero y siempre en la dirección correcta. Si no has experimentado esto, probablemente sea por querer seguir en la línea de conocer a Dios pero no querer entregarte por completo… no lo pospongas, no sabes cuánto tiempo más vas a estar aquí. Aprovecha el hoy y ¡disfruta una comunión sólida con Dios!

Oración
Padre nuestro: tú que estás en el cielo y eres Santo, quiero agradecerte por tus bendiciones, por la dirección que le das a mi vida y la forma en que me ayudas a tener la perspectiva correcta. No permitas que mi atención se aparte de Ti, en el nombre de Jesús
Amén

7 abr 2010

Colosenses 3:1

Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.



Hace unos días viendo la televisión, me quedé sorprendido por un programa que estaba entrevistando a mujeres adolecentes sobre distintos temas actuales. Algunas de las preguntas eran sobre el consumo de alcohol o drogas, relaciones sexuales entre otras. Además, realizaron una pequeña encuesta en la que los resultados fueron sorprendentes. Estas jóvenes (entre otras) respondieron que sí a las siguientes preguntas: ¿has tenido relaciones sexuales sin protección? ¿Utilizas el alcohol para sentirte más bonita? ¿Prefieres tomar alcohol antes de tener relaciones sexuales? ¿Tener relaciones te vuelve más popular?
¿Qué tiene que ver este programa con el versículo de hoy?
Que este programa me enseñó que no estamos buscando en el lugar correcto y al contrario, definitivamente estamos perdidos. Lo más triste fue ver a cada una de estas jóvenes llorar al ser presentadas sus madres y escuchar su decepción. Al principio parecían estar muy orgullosas de sus actos. Unos minutos más tarde salió lo que realmente estaba en su interior: tristeza, soledad y decepción.
Por alguna razón nos gusta seguir creyendo que lo que el mundo nos puede ofrecer será tan gratificante que llenará los huecos y necesidades en nuestras vidas. Observamos y anhelamos las vidas de los demás. Vemos a celebridades viviendo vidas envidiables y pensamos que probablemente son felices. La realidad es que no lo son. La realidad es que si tú y yo no buscamos las cosas de arriba, las cosas que nos enseñó Cristo, no podremos ser felices, no podremos llenar nuestros vacíos.
Actualmente, estamos siendo atacados por todos lados para llevar un estilo de vida que dista mucho del que Jesús nos dejó. La mujer ahora debe trabajar profesionalmente pues alguien ha decidido que ser mamá ya no es un trabajo de tiempo completo y mucho menos digno. Como matrimonios, el divorcio es una práctica normal y para muchos necesaria. En la educación de los hijos, el amor y temor a Dios no es una prioridad, incluso con aquellos padres creyentes, dejan que sus hijos “decidan”. En cuanto a los hijos, al parecer mientras más jóvenes se emborrachen, prueben drogas y tengan relaciones sexuales, más exitosos son. ¿Esta es nuestra dirección? ¿Hacia este tipo de cosas está nuestra mirada? Seguramente podría poner ejemplos mucho peores pero no tiene sentido. Lo que más me interesa es hacerte recapacitar sobre lo que estamos permitiendo en nuestras vidas, en nuestras familias, con nuestros seres que más amamos. Cada vez que pensamos que el distraer nuestra mirada de Cristo por algo que el mundo ofrece, estamos provocando una “fractura” que muchas veces el repararla es muy “caro”. ¡Dejemos de “fracturar” nuestra vida y permanezcamos con la mirada puesta en Cristo que se encuentra a la diestra de Dios Padre!

Oración
Señor y Padre: hoy me doy cuenta que mi mirada muchas veces se encuentra muy distante de Ti y no quiero seguir así. Dame discernimiento para entender que lo que el mundo me ofrece no trae nada bueno y que el mantenerme pegado a Ti siempre trae bendición y vida plena. Guíame Señor. En Cristo Jesús te lo pido
Amén

6 abr 2010

Colosenses 2:20-23

Si con Cristo ustedes ya han muerto a los principios de este mundo, ¿por qué, como si todavía pertenecieran al mundo, se someten a preceptos tales como: no tomes en tus manos, no pruebes, no toques? Estos preceptos, basados en reglas y enseñanzas humanas, se refieren a cosas que van a desaparecer con el uso. Tienen sin duda apariencia de sabiduría, con su afectada piedad, falsa humildad y severo trato del cuerpo, pero de nada sirven frente a los apetitos de la naturaleza pecaminosa.


No cabe duda que Dios nos conoce mejor que nosotros mismos. Nosotros seguimos cayendo en situaciones que Dios por adelantado nos advierte que no serán de provecho y aún así nos vemos involucrados en ellas.
La iglesia en Colosas estaba en un momento en el cual, crecían en conocimiento y comunión con Cristo, pero querían seguir utilizando o agregando costumbres, tradiciones o ritos. Se prohibían tocar o probar cosas y se restringían de ciertas actividades. ¡Lo más sorprendente es que el día de hoy estemos igual que hace dos mil años! Seguimos queriendo aumentar sacrificios y rituales a nuestra comunión con Dios pensando que la haremos más santa o más perfecta. ¿Cómo puede llegar la perfección de lo imperfecto? Solamente Dios puede mostrarnos el camino para nuestra comunión con Él y nadie más. Nuestras “grandes ideas” solamente entorpecen ese camino y su desarrollo.
Cuando la Biblia habla sobre la apariencia de estas obras y las confronta con la realidad del pecado de la carne, me sorprende que a veces tomemos tan a la ligera los mandamientos y enseñanzas de nuestro Señor. Si realmente entendiéramos lo alejado que está de Dios el buscar la sabiduría, piedad y humildad fuera de Él, no veríamos a tantas personas desviándose del camino puesto que nos dedicaríamos a predicar con gran esfuerzo sobre el error de seguir estos principios.
No sigas nada más por seguir. Si yo escribo algo, no lo creas solo por creer. Confirma que lo que aprendes, esté basado en la palabra de Dios. La Biblia nos muestra solamente dos principios a seguir en cuanto a rituales de remembranza: la cena del Señor (o comunión con Él) y el bautismo. Precedidos obviamente por el arrepentimiento de pecados y el reconocimiento de la necesidad de un salvador que es Cristo Jesús.
Una vez que has aceptado a Jesús en tu corazón, comienzas una nueva vida. Por esta razón, Pablo pregunta el por qué seguimos regresando al camino viejo, a las andanzas erróneas. ¿Por qué nos son tan atractivas y envolventes? ¿Qué no hemos aprendido que no nos llevan a ningún lado? El seguir a Jesús significa dar la espalda al mundo y dejar atrás aquello que interrumpe tu comunión con Él. Analiza tu vida y medita sobre tus costumbres y si están basadas o no en la Biblia. No en lo que alguien te ha dicho sino la Biblia misma.
Conforme he ido aprendiendo más y más de la palabra de Dios, me he dado cuenta de la diferencia entre lo que enseña Jehová y las enseñanzas que tenemos los hombres. Las segundas, como dice el versículo, tienen apariencia de sabiduría, bondad y humildad mientras las primeras son verdad de sabiduría, bondad y humildad. ¿Lo puedes entender? ¡Dejemos atrás lo humano y sigamos lo divino!

Oración
Padre: Santo eres y sobre todo misericordioso pues me perdonas mis faltas sin que yo lo merezca. Te quiero pedir perdón por aquellas costumbres con las que he continuado y ahora entiendo que no te agradan e incluso que no las has ordenado Tú. Ayúdame a entender que lo que el hombre hace es solamente apariencia de y lo que Tú haces es verdad. Guíame en tu camino, en el nombre de Jesús.
Amén

31 mar 2010

Colosenses 2:18-19

Así que no dejen que nadie los condene, y menos esa gente que adora a los ángeles y que aparenta ser humilde. Dicen que ven visiones, pero mienten. Sus pensamientos los llenan de orgullo, pero solo piensan cosas malas. Esa gente no está unida a Cristo, que es quien gobierna la iglesia y quien le da más y más fuerzas. Cristo le da a la iglesia todo lo que necesita, y une a todos sus miembros de acuerdo con el plan de Dios.


Cristo cubre todas las necesidades de la iglesia
Este es un principio que debes tener presente en todo momento. Cristo es el fundamento o la roca de la iglesia. La cabeza del cuerpo. Él dirige y guía. Como congregante, debes estar al pendiente y exigir que Cristo sea siempre quien llene cualquier necesidad en la iglesia. No permitas que los hombres comiencen a “meter su cuchara” y cambien lo que Jesús dice. Por ejemplo: Jesús nos dice claramente que Él es el único camino al Padre, pero otras personas se han dado a la tarea de hacernos creer que podemos llegar a Dios de diversas formas. Nos dan pequeñas estatuillas, amuletos, imágenes, incluso nos tratan de engañar con personas que tuvieron una vida ejemplar. ¡Cuidado! Cristo es el cien por ciento. No el 99.99, ¡el 100! No debemos “ayudarle”, debemos obedecerlo. No entiendo cómo pueden existir tantas denominaciones del cristianismo. ¿Qué acaso los líderes no han leído estos pasajes? Cristo y nada ni nadie más que Cristo. Seguimos a Jesús y a nadie más. ¿Por qué aumentar ritos y costumbres? Insisto, no te separes de las enseñanzas de Jesús. Cualquier duda, cualquier incertidumbre, acude a la Palabra de Dios y deja que sea ella quien responda.
Une a todos sus miembros
Si has tenido la oportunidad de asistir a diferentes congregaciones, probablemente has presenciado esta unidad. Personalmente recuerdo mucho a los hermanos en la fe del reclusorio sur. ¿Cómo era posible que saludara y pudiera incluso sentir afecto por gente que causó tanto daño? Cristo nos unió. Tenemos un mismo sentir. Nos une el arrepentimiento de nuestros pecados. Nos une nuestro amor y deseo de seguir a Jesús. No importa si eres rico o pobre, blanco, negro, amarillo o alguna combinación intermedia, Jesús como la cabeza nos une a todos por igual. Puedo decirte que fuera de México he encontrado hermanos que de igual forma nos une nuestro sentir por Cristo. No es una idea ni una ley, es una realidad. Aquellos que seguimos a Jesús, somos unidos a través de Él.
Por último, la primera parte del versículo nos advierte sobre aquellos que prefieren seguir sus caminos, exaltar a los ángeles, mentir sobre visiones y condenar a los que no los siguen. No te separes de Dios. Hay muchas ideas allá afuera que buscan distraerte. Todo lo que escuches, ponlo a la luz de la Biblia y sobre ello toma tus decisiones.

Oración
Señor: gracias por mantenernos unidos y por llenar todas nuestras necesidades como iglesia. Guíame y no permitas que me separe de Ti siendo engañado. Te lo pido en el nombre de Jesús.
Amén

30 mar 2010

Colosenses 2:16-17

No dejen que nadie los critique por lo que comen o beben, o porque no celebran ciertas fiestas ni respetan los días de luna nueva o de descanso. Todo eso no era más que la sombra engañosa de lo que estaba por venir. Lo real y verdadero es Cristo.



El seguir a Cristo me ha permitido dejar atrás malos hábitos y vicios. Ha transformado mi forma de pensar, mi forma de amar, mi forma de vivir. He aprendido a valorar lo importante y a despojarme día a día de lo no importante. En este camino de aprendizaje, me he topado con personas que no aprueban los cambios o “ajustes” que he realizado en mi vida. Por ejemplo: algunos piensan que soy muy exagerado porque decidí dejar de utilizar el alcohol como medio para emborracharme. ¿Irónico no crees? Si es un cambio bueno, ¿por qué encontré rechazo ante esta decisión?
Lo real y verdadero es Cristo. En Él está el camino correcto. El camino que tiene vida abundante y vida eterna. Un camino que reconcilia familias, que devuelve la vida a los perdidos, rescata a los adictos, da sentido a los que no quieren seguir viviendo. Estos son algunos ejemplos de lo que hace Cristo en nuestras vidas. Estoy seguro que tú podrás poner tus propias experiencias con Jesús. Insisto, ¡esto es real, esto es verdadero, esto es Cristo!
Al parecer, no todas las decisiones correctas son bien recibidas por la gente. Pablo lo advirtió hace varios cientos de años y hoy sigue siendo igual.
Pero no se trata solamente de comer o tomar algo, sino también de lo que festejas o a los eventos que acudes. En estos años he meditado sobre las celebraciones de halloween y el día de muertos. Al principio era fácil decir que estaban mal. Después pensé en mis hijos (que todavía no tengo). Serían rechazados y señalados. Probablemente me pedirían disfrazarse como todos sus amigos y yo tendría que decir que no. Incluso pienso que tal vez no estaría tan mal si los disfrazo de algo que no esté relacionado con espíritus o vampiros. Pero finalmente creo que este versículo trae luz a mi vida con respecto a las celebraciones que debemos y no debemos tener. Recibiremos críticas. Sí. Será difícil, también. ¿Lo podemos atravesar? Seguro, todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Fil 4:13).
Ir contra corriente es algo natural cuando sigues a Jesús. No significa que debas hacer tonteras o cosas sin sentido. Lo que debes entender es que habrá gente que no apoye tus ganas de ser transformado por Cristo. Criticarán tus decisiones. Criticarán tus actos. Criticarán todo aquello que es diferente, que no entienden y que probablemente exhibe su error. Cristo es lo real y verdadero. No permitas que las críticas te desalienten o te frenen en tu carrera espiritual. Te invito a que busquemos a Dios y no dejemos que nada ni nadie se oponga en nuestra relación con Él.

Oración
Señor: no permitas que las críticas me desanimen. Dame fortaleza y sabiduría para seguir tu camino con paso firme. Pon en mi el discernimiento correcto para comer, beber y celebrar las cosas correctas, las que son agradables a ti. No permitas que me separe de Ti, en el nombre de Jesús
Amén

29 mar 2010

Colosenses 2:15

(Cristo) desarmó a los poderes y a las potestades, y por medio de Él los humilló en público al exhibirlos en su desfile triunfal.




Como ser humano, no dejo de sorprenderme de la grandeza y perfección de Dios. Su forma de enseñarnos. Su planeación. Al leer estos pasajes y tratar de entender lo que estaba pasando en ese entonces, trasladarlo a hoy y aprender sobre un principio que Dios tiene para mí, simplemente me deja atónito. Es demasiada perfección en un libro escrito hace tanto tiempo. ¡Tenía que ser Dios!
En la versión Reina Valera describe este desfile triunfal como la crucifixión.
¿Cómo es posible que se pueda entender el sacrificio de Jesús, su sufrimiento, su desfiguración, su humillación, todo lo que atravesó en ese calvario como un desfile triunfal? Insisto, Dios nos enseña de formas muy distintas a las que estamos acostumbrados, pero más precisas no podrían ser.
Nuestra tendencia como personas, es relacionar todo con aquello que percibimos. Hacemos relación de lo que escuchamos en la Palabra junto con lo que aprendemos en la calle. Resultado: choque sin sentido. En la calle o en el mundo, aprendes que una entrada o desfile triunfal se da con un rey o una celebridad. Vestida de ropas finas y hermosas. Probablemente no camine sino esté siendo llevada por un transporte lujoso. La gente alrededor se empuja por poder ver siquiera un instante a este personaje. Todos ven con admiración y probablemente respeto. Otro tipo de desfile triunfal sería el de un ejército entrando en alguna ciudad después de haber acabado con sus enemigos. Todos contentos y orgullosos. Muy distinta concepción a la de un ser humano caminando con una cruz encima, recibiendo golpes, insultos, escupitajos, etc.
Pero Jesús no es como nosotros. Sus planes son distintos y llenos de sabiduría. Quizás, este “desfile triunfal” fue lo que desanimó a muchos o la mayoría de sus seguidores. Jesús no estaba pensando en ser una celebridad, en cambiar al gobierno Romano y liberar a los judíos. Los principados y potestades son traducidos en la Biblia de lenguaje sencillo como aquellos espíritus con autoridad. Pero muchos se fueron con la idea de que la libertad que traería el Mesías, vendría sobre la opresión física que estaban sufriendo.
El día de ayer se celebró la entrada triunfal de Cristo a Jerusalén. Lo exaltaban y adoraban. Unos días después lo insultarían y abandonarían.
No es fácil entender a Jesús. Hoy quiero animarte a meditar sobre tu concepción de Él y tu relación con Él. ¿Quién es Jesús para ti? ¿Qué significa su muerte? ¿Es el que se encarga de realizar los milagros que necesitas? ¿Es una fuerza o energía que se mueve en el universo? ¿Un gran hombre?
Cristo cumplió la voluntad de Dios al realizar su “desfile triunfal” en la cruz. Logró que el pecado y todo espíritu ajeno a él dejaran de tener cualquier tipo de potestad y nos dio la oportunidad de ser libres y vivir en comunión con Él.
¿De qué lado quieres estar?

Oración
Padre: yo quiero estar de Tu lado. Perdona mis pecados y ayúdame a entender lo que has hecho por mí. Te doy gracias por quitarme las cadenas del pecado y librarme de todo aquello que me oprimía. Te pido que me escuches en Cristo Jesús.
Amén

25 mar 2010

Colosenses 2:13-14

Antes de recibir esa circuncisión, ustedes estaban muertos en sus pecados. Sin embargo, Dios nos dio vida en unión con Cristo, al perdonarnos todos los pecados y anular la deuda que teníamos pendiente por los requisitos de la ley. Él anuló esa deuda que nos era adversa, clavándola en la cruz.


¿Quién está muerto en sus pecados? Aquellos que no han aceptado a Cristo y pedido por que su sacrificio los limpie de sus pecados. Si tú ya te has arrepentido y pedido perdón, Dios te ha dado nueva vida y tu deuda ha quedado clavada en la cruz.
Lo que más me impacta de este hecho es que ninguno de los que hemos aceptado a Cristo hemos hecho algo para merecerlo. Nuestros pecados ofendieron y entristecieron a Dios. Nuestras faltas nunca fueron agradables a Él. Nuestro orgullo y rebeldía en su contra probablemente le preocupaban como Padre. Pero su amor y misericordia fueron mayores para permitir que nuestra relación con Él pudiera ser restaurada. ¡Cómo puede existir este amor incondicional! Me pierdo al intentar comprenderlo. Me sorprendo al saber que es para mí y me preocupo al no aplicarlo con las personas que me rodean. La gran salvación que Dios Padre nos da a través de Jesús llega a través del perdón. El castigo definitivamente fue la muerte a través de la crucifixión, pero ésta nunca hubiera llegado si la misericordia y gracia no se hubieran impuesto. ¿Lo puedes ver? Todo está basado en el perdón. Pero ese perdón es inmerecido. Tú y yo no pudimos haber hecho nada para que Dios nos amara más o menos. Simplemente nos amó en gran manera y puso el perdón disponible para nosotros. Ahora nos corresponde disfrutar ese perdón, de la nueva vida que tenemos en unión con Cristo y agradecer que nuestra deuda haya sido clavada en la cruz.
Como seguidores de Jesús es necesario imitar sus pasos. Por esta razón el perdón debe ser algo de todos los días en tu vida. Debe surgir de manera natural y en abundancia. El perdón debe ser incondicional.
Es probable que te hayan lastimado varias veces y por ello ya no quieras perdonar. Hoy quiero decirte que el perdón incondicional es parte elemental si quieres seguir a Jesús. No tienen que venir a pedirte perdón o si quiera merecer lo. Tampoco tienen que reconocer que ha sido su falta y no la tuya. Simplemente debes perdonar. Esto es lo que Dios hizo por ti y lo que tú debes hacer por los demás. ¿Cómo se perdona cuando hay tanto odio y coraje? En esta nueva vida espiritual que has empezado como seguidor de Cristo, debes saber que todos tus sentimientos se entregan a Dios. Debes orar a Jehová y entregar tu falta de perdón y pedir que la llene Él. Suena ilógico si nunca lo has hecho. Es increíble cuando lo vives por primera vez y nunca quieres dejar de hacerlo.

Oración
Dios Padre: gracias por mostrarme ese amor y perdón que están disponibles para que pueda reconciliarme contigo. Permite que así sea. Que Cristo sea mi señor y salvador y que pueda dejar de vivir muerto por causa de mis pecados. Te pido que el perdón pueda fluir en mi vida y ser testimonio de Ti a través de él. Gracias por tu Palabra. Gracias en el nombre de Jesús
Amén

24 mar 2010

Colosenses 2:11-12

Además en Él fueron circuncidados, no por mano humana sino con la circuncisión que consiste en despojarse del cuerpo pecaminoso. Esta circuncisión la efectuó Cristo. Ustedes la recibieron al ser sepultados con él en el bautismo. En Él también fueron resucitados mediante la fe en el poder de Dios, quien lo resucitó de entre los muertos.


Si ponemos otras palabras a los versículos de hoy, podemos decirlo de la siguiente manera: cuando recibieron a Cristo, Él se encargó de separar su cuerpo pecaminoso de ustedes y enterrarlo para que no estorbara más en su relación con Él, además, han sido resucitados pues su cuerpo que estaba muerto, fue sepultado mas su alma ha sido liberada de él.
Pablo nos está enseñando en estos versículos la transformación que sucede en nosotros al aceptar a Cristo. No eres ya la misma persona. La Palabra misma dice que “todas las cosas son hechas nuevas”. ¿Qué es lo nuevo? Que tu cuerpo, tus deseos carnales, tus ganas de imponer tu voluntad siempre, quedan separadas, cortadas, circuncidadas y no tienen más lugar en ti. Cristo corta esas cadenas que nos tenían atados al pecado, atados a nosotros mismos y ciegos ante el amor de Dios. Es tu propio cuerpo, tu orgullo, tus enojos, celos, amarguras, rencores y odios lo que te impide escuchar al Señor. Nos guste aceptarlo o no, somos pecadores. Merecemos estar sepultados junto con nuestro cuerpo pecaminoso. Si bien el cuerpo humano es increíble y digno de estudiarse y admirarse, debes saber que ese cuerpo es carnal y pecaminoso. No le des más vueltas. Tu cuerpo te lleva a pecar. Por esta razón, Dios nos demuestra su gran amor a través de Cristo y la salvación que recibimos a través de Él. Cristo nos permite tener una vida distinta a la anterior. Una vida con propósito. Una vida libre y sin esclavitud al pecado sin ataduras a tu cuerpo carnal. Poco a poco me he ido dado cuenta de la realidad de esta esclavitud. Lo veo en gente que no puede dejar de mentir, no pueden dejar de ser infieles, no pueden dejar de robar, no pueden o no quieren perdonar, no quieren compartir, no quieren reconocer sus errores, etc. ¿Te suena familiar? Tú y yo estamos metidos en todo esto. Nuestro cuerpo nos arrastra a estas cosas. Pero ahora sabemos que hay un camino distinto que se puede tomar llamado Cristo Jesús. Él se encarga de mostrarnos el daño que nos hace obedecer a nuestro cuerpo. Nos enseña lo que es vivir en su amor, en su perdón, en su gozo, en su gracia, en su misericordia y en su abundancia. Hay tantas caras tristes allá afuera porque no conocen a Jesús. Hoy tú tienes la oportunidad de vivir distinto al aceptarlo. Hoy tienes la oportunidad de sepultar ese cuerpo carnal que tanto daño te hace, tan pesado que solamente lo puedes arrastrar. Acepta a Jesús y corta esas cadenas y resucita a la vida en Él, a una vida abundante, a una vida plena. ¿La quieres?

Oración
Señor: perdona mis pecados. Entiendo que mi ser necesita ser restaurado por Cristo y te pido que así sea. Te pido que quites las cadenas que hay en mí y me permitas resucitar pues estaba muerto. Guíame para vivir en tu gozo, en tu amor, en tu camino. Dale sentido a mi vida y lléname de Ti, en el nombre de Jesús te lo pido
Amén

18 mar 2010

Colosenses 2:9-10

Toda plenitud de la divinidad habita en forma corporal en Cristo; y en él, que es la cabeza de todo poder y autoridad, ustedes han recibido esa plenitud.



Dentro de las pocas cosas que puedes creer en lo que escuchas a tu alrededor, es que estás conformado por dos partes: cuerpo y alma. Tienes tu parte carnal y tu parte espiritual. Hoy debemos aprender sobre esa parte espiritual, en la cual, a través de Jesucristo, recibimos la plenitud de Dios.
Primero, es necesario entender que se recibe y no se gana. Es un regalo, no un premio. Es la consecuencia de aceptar tus pecados, arrepentirte y reconocer tu necesidad de un salvador plasmándola en Cristo Jesús. Cuando tú tomas esta decisión, la Biblia explica que “naces de nuevo”. Sabemos perfectamente que ningún ser humano al haber aceptado a Jesús, regresó a su primer mes de nacimiento, por lo tanto, podemos entender que se refiere al nacimiento espiritual y no corporal. Este don o regalo que recibimos de Dios, cuesta mucho trabajo de entender. Tal vez a ti también te pasa el creer que debes hacer algo para merecer lo que estás recibiendo. La respuesta es que Jesús se encargó de absolutamente todo. A ti te corresponde bajarte del trono de tu vida y cederlo a Jesús.
Segundo. Debemos comprender cuáles son nuestros “derechos y obligaciones” al recibir tan grandiosa dádiva. Los primeros incluyen el poder ser llamado hijo de Dios, tener comunión con Él y poder ir a su presencia para la vida eterna. Las segundas, están ligadas a tu nuevo nacimiento espiritual. En éste, entiendes que como cualquier bebé, es necesario que te alimentes constantemente (los recién nacidos lo hacen cada dos horas) de la Palabra y comiences a crecer en conocimiento y sobre todo en entrega o acción.
En el versículo 6 de este capítulo, aprendimos que al haber recibido a Cristo, ahora es necesario vivir como Él. Si omitiéramos el versículo 9 en el que nos enseña que nuestra vida espiritual está totalmente equipada con lo necesario para poder estudiar la palabra de Dios y actuar conforme a ella, nos quedaríamos estancados y frustrados al no ver ningún avance. Vivir en Cristo significa morir a ti. No es fácil. De hecho, probablemente vaya en contra de lo que tu mente dice. Pero si realmente quieres cumplir con tus obligaciones como seguidor de Jesús, es necesario que aprendas a sacrificar tu parte carnal, para que la espiritual comience a tomar cada día más y más fuerza en. Poco a poco irás viendo los grandes cambios que esta pequeña decisión puede traer a tu vida.
Finalmente quiero decirte que esto es personal. Tú eres quien debe recibir a Jesús y el regalo de la plenitud divina.

Oración
Padre: a veces tu palabra es complicada pero te pido porque siempre me des la sabiduría para poder escucharte y entender tu mensaje. Hoy entiendo que mi parte carnal estorba mi crecimiento espiritual y no quiero que siga así. Te pido que pueda comprender la necesidad de alimentarme de tu palabra y que pueda entregarte cada área de mi vida conforme a tu voluntad. En el nombre de Jesús te lo pido.
Amén

12 mar 2010

Colosenses 2:8

Cuídense de que nadie los cautive con la vana y engañosa filosofía que sigue tradiciones humanas, la que va de acuerdo con los principios de este mundo y no conforme a Cristo.



En otra traducción dice por medio de filosofías y huecas sutilezas. ¿Cuáles son esas filosofías engañosas? ¿Cómo puedo darme cuenta entre una y otra? ¿Estoy involucrado en alguna? Estas preguntas debes cuestionártelas y meditarlas
¿Cómo darse cuenta?
Lo primero que debes hacer es contrastar lo que estás escuchando y aprendiendo contra lo que enseña la Biblia. ¿Se contradicen? Por ejemplo: a la gente de hoy en día le gusta pensar que todos los caminos conducen a Dios. Este es una clara contradicción a lo que Jesús nos enseña cuando nos dice que Él es el camino la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino por mí (Jn14:6). ¿Qué hay de la homosexualidad? Igualmente debes acudir a la Palabra y en 1Cor6:9 nos dice que no solamente los homosexuales sino los adúlteros, fornicarios e idólatras no entrarán en el reino de Dios. No soy yo el que exagera. No soy yo el extremista. Es el Señor mismo quien nos pone las reglas y los estándares. El problema es que nos hemos concentrado en deshacer esos principios. Hemos canalizado toda nuestra energía en desobedecer y justificarnos en lugar de obedecer y gozarnos con el Señor. Ahora, es muy importante que entiendas esto: a pesar de su pecado, Dios sigue poniendo a su disposición el perdón a través del arrepentimiento y aceptación de Cristo Jesús. Tú y yo no somos nadie para decidir o juzgar quién va o no va al cielo. Este es otro tipo de filosofía y sutileza hueca: pensar que por estar pegados o tener conocimiento de Dios, podemos jugar a ser sus “pequeños jueces”. No lo eres y nunca lo serás. No juzgues. No critiques. Tampoco mientas o te emborraches. No engañes. La verdad y la santidad son más difíciles de seguir, pero recuerda que no eres tú el motor que las hecha andar sino Cristo en quien todo lo podemos.
Hace algunos meses, la persona que estaba sentada a mi lado en el avión, traía un libro llamado “el código de Moisés”. Le pregunté sobre él y tristemente no tenía nada que ver con la vida de Moisés descrita en la Biblia, ni estaba enfocada a Dios sino a las personas. En otra ocasión comencé a leer un libro que ponía como ejemplo el éxodo y en específico la separación de las aguas en el mar muerto. Según este autor, los israelitas entraron en el agua y éstas no se abrieron sino hasta que les llegaba hasta el cuello a punto de ahogarse. ¡Mentira! La biblia no solo nos dice que las aguas se dividieron sino que cruzaron ¡por tierra seca! Imagina si no hubiera sido así. Hubieran cruzado por puro lodo y pantano. ¡No hubiera sido posible!
Ten cuidado. El mundo nos quiere envolver. Nos quieren quitar nuestro amor por Cristo y distraernos de Él. Nos quieren hacer pensar que está bien buscar por otros lados. Escucha esto: el mundo está en contra de tu relación con Jesús (Jn15:19). Como dijo Pablo: ¡Cuídate de las filosofías engañosas!

Oración
Padre: gracias por amarme sin merecerlo, te pido que perdones mis pecados y me reconcilies contigo. Te pido que vivas en mi corazón y pueda vivir como Cristo enseña. Ayúdame a discernir entre las filosofías del mundo y la tuya. No permitas que me aparte de Ti. En Cristo Jesús te lo pido
Amén

11 mar 2010

Colosenses 2:6-7

Por eso , de la manera que recibieron a Cristo Jesús como Señor, vivan ahora en Él, arraigados y edificados en él, confirmados en la fe como se les enseñó, y llenos de gratitud.



¿De qué sirve estudiar la carrera de arquitectura si finalmente te dedicas a la medicina? ¿De qué sirve prepararte para un maratón si no lo corres? Probablemente ya has escuchado estos ejemplos, ¡pero son ciertos! No sirve de nada llenarte de sabiduría y conocimiento de Cristo si no vives en Él y eres edificado en Él. Todo ese aprendizaje debe ser trasladado a la acción, al cambio, a la transformación de tu vida. Recuerdo que un hermano en Cristo que se encuentra en el reclusorio sur, nos platicó una anécdota sobre una prisión de máxima seguridad en la cual, pudieron obtener una hoja de los evangelios. Una sola hoja permitió que varias vidas fueran transformadas. ¿Te das cuenta? No necesitas conocer toda la biblia ni haber memorizado cincuenta versículos a la perfección para poder compartir de Dios. A veces las congregaciones caen en el error de utilizar el servicio al Señor como un premio. Si fuera así ¿quién sería realmente digno? ¡Ninguno! Por esta razón, no debes frenar tu entrega y compromiso con Dios por la falta de dominio sobre la Biblia. Cuando te encuentres en alguna situación que tengas dudas sobre cómo reaccionar, pide consejo a aquellos que tengan más conocimiento que tú.
Vivir en Cristo, arraigado y edificado en Él significa morir a ti, a tus deseos a tus ideas y poner primero las suyas por encima de las tuyas. ¿Difícil? Mucho. Pero solamente de esta manera puedes darte cuenta de lo que una relación con Dios significa. A través de tu entrega a Él puedes darte cuenta del amor tan grande que tiene para ti. Personalmente he podido experimentar cómo el seguir los principios de Dios por encima de mis ganas y deseos de reaccionar diferente, traen bendición a mi vida. Vivir arraigado y entregado a Cristo necesita de mucho valor, de mucho coraje y decisión. Estos atributos se juntan para que puedas decir: no puedo yo solo; he fallado y he pecado contra el Dios Todopoderoso, necesito ser perdonado y reconciliado con Él.
Busca a Cristo. Apégate a sus mandamientos. Cambia tu vida conforme Él instruye. Perdona. Ama. Comparte. Deja de pensar en ti y entrégate por los demás. Esto es lo que hizo Jesús. Nos amó, nos perdonó, nos enseñó y entregó su vida por nosotros. Hagamos lo mismo. No estudiemos carreras en teología sin permitir que Cristo realmente reine nuestras vidas. No dejemos de trabajar para el Señor por pensar que no tenemos el conocimiento suficiente. Entrega tu vida a Él; vive en Él; arráigate a Él y crece en Él. Por último, no dejes de vivir agradecido de todas sus bendiciones.

Oración
Padre: Tú que estás en el cielo y eres Santo, te doy gracias por venir a mí y permitirme conocerte. Gracias por proveerme de lo necesario. Te pido perdón por mis pecados y porque pongas en mí el perdón hacia mi prójimo. Ayúdame a entregarte mi vida, a morir a mi mismo para vivir en Ti y crecer en Ti. Quiero vivir agradecido. En el nombre de Cristo te lo pido.
Amén

10 mar 2010

Colosenses 2:4-5

Y esto lo digo para que nadie os engañe con palabras persuasivas. Porque aunque estoy ausente en cuerpo, no obstante en espíritu estoy con vosotros, gozándome y mirando vuestro buen orden y la firmeza de vuestra fe en Cristo.



Hay gran cantidad de “nuevas religiones” que se agregan además de las preexistentes. Todas comienzan de una idea, de un nuevo pensamiento y de una nueva forma de entender el mundo que nos rodea. Las que más me preocupan o sorprenden, son aquellas que utilizan a Cristo y la Biblia en general para ciertos principios y complementan así su nueva base dogmática. ¡Qué peligroso! Si lees Mateo 7:21-23 te puedes dar cuenta que habrán personas que clamen a Dios, utilicen su nombre e incluso digan que hagan milagros en su nombre pero Él les responderá que se aparten pues nunca los ha conocido. No te dejes llevar solamente porque escuchas el nombre de Jesús ser mencionado o porque hay Biblias alrededor. Recuerda esto: por sus frutos los conoceréis (Mt 7:20).
Satanás existe y busca frenar nuestro conocimiento de Dios y comunión con Él. Como ya he escrito, no se acerca con bombos y platillos anunciando su llegada junto con sus planes. Se aproxima lentamente. Sutil. Trata de ser imperceptible. Busca poner en duda tus principios. Comienza a persuadirte de que probablemente puedan existir otros caminos además de Jesús. Se vuelve común el que los adolecentes utilicen drogas, tengan relaciones sexuales y no se involucren con sus padres. Empieza a ser normal el que las parejas se divorcien. Se vuelve común el que los homosexuales adopten niños, pues ya nadie cuestiona su orientación sexual, y además se ve como un logro de la humanidad. Cada vez hay menos ricos y más pobres. Más miseria. Más guerra. Más tristeza. ¿No está la familia destrozada? ¿No hay gente sin rumbo? ¿No te has sentido así?
Este es el mundo sin Jesús.
Escuchamos palabras persuasivas y ¡las creímos! Pensamos que podíamos estar mejor si agregábamos nuestras ideas y nuevas formas de pensar a los principios de Dios. Creímos que Jesús exageraba al pedirnos que perdonáramos hasta 70 veces 7, que no se podía orar por nuestros enemigos, que no podemos dejar de codiciar lo que no tenemos y que una mentira pequeña siempre nos ayuda para salir de un problema sin causar mucho daño. Pensamos que si tenemos dos abrigos es mejor guardar uno y utilizar el otro en lugar de darlo al necesitado.
¿Te das cuenta?
¡Estas son las palabras persuasivas! Esto es lo que se ha permeado en el mundo y ¡lo hemos creído! Pero no todo es tristeza y decepción. Tú y yo podemos hacer un cambio. ¡Un gran cambio! Debemos permanecer en orden y con firmeza en Cristo Jesús. No te apartes de Él. Estúdialo. Conócelo cada día más. Que tu vida y principios estén basados en lo que Él enseña y no lo que los hombres nos enseñan. Tú y yo podemos hacer esa diferencia e impactar el mundo que nos rodea. ¡Hagámoslo!

Oración
Señor: me he dejado persuadir por palabras y principios que no provienen de ti. Me he alejado tanto que algunas cosas ni siquiera pensaba que pudieran estar mal. Hoy quiero regresar a Ti, quiero apegarme a tu palabra y estar firme en mi fe y en obediencia. Te pido que me perdones y me lleves por tu camino. En el nombre de Jesús
Amén

9 mar 2010

Colosenses 2:2-3

Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento.





La Biblia no está llena de buenos deseos. No es un libro de historia aunque nos ayuda a conocer mucho de ella. Tampoco es una novela, aunque muchas historias podrían realizarse en película. Es una guía perfecta para vivir en obediencia a Dios.
Independientemente de que los años pasan y así las generaciones van cambiando, el hombre en su esencia no ha cambiado desde su creación y Dios lo sabe perfectamente. Por esta razón, no tiene relevancia el que la Palabra de Dios se haya escrito hace tanto tiempo. Siempre será aplicable a tu vida. Piensa en esto: los hijos deben seguir honrando a sus padres, los padres no deben provocar a sus hijos, los esposos deben amar y entregarse por sus esposas, las esposas deben sujetarse y ser la ayuda perfecta, ahora vemos los resultados de no llevar a cabo estos principios…
Es por esto que cuando la Biblia nos dice que en Dios y en Cristo se encuentran los tesoros de sabiduría y conocimiento es porque ¡no están en ningún otro lado! Ahora, no quiere decir que no debes leer ningún otro libro. Debes saber, que el mejor consejo y la mejor opción para tomar decisiones en tu vida será aquel o aquella que tenga a la Biblia como fundamento. Si lees o escuchas algo que contradiga la palabra de Dios, ahora ya tienes conocimiento de que no tiene sentido tomar ese camino.
Mi intención en haber creado el Blog y utilizar el correo electrónico es compartir a Cristo. Compartir la sabiduría y el conocimiento que he adquirido no por mi gran dedicación ni por algún otro mérito personal sino por la gran misericordia y gracia de mi Señor. Quiero llevarte en ese mismo camino. Quiero presentarte a Cristo y que te sorprendas todos los días al descubrir cada misterio de los que habla Pablo en estos pasajes.
Finalmente quiero recalcar la preocupación de Pablo al escribir esta carta buscando que nadie se pierda en el camino y conozcan a Cristo, además, que aprendamos a mantenernos unidos en amor teniendo como objetivo las riquezas del entendimiento de Dios y Cristo. Nos guste o no, habrán pruebas. En tu vida, en la de tu familia, en la congregación. Pablo nos muestra que podemos seguir nuestra travesía en Jesús con corazones unidos y fortalecidos, aprendiendo y ejerciendo los principios de Cristo. Siempre siguiendo sus pasos. Estoy convencido que si nos preocupamos por dedicar nuestro esfuerzo a esto, nuestras pruebas pasarán y nuestro entendimiento y amor crecerán.

Oración
Padre: eres tan Perfecto. Gracias por mostrarnos parte de tu reino y de tu perfección. gracias por mostrarnos cómo seguir adelante en tu perfección y atravesar dificultades que no sabríamos cómo resolverlas sin Ti. Ayúdame a entender que tu palabra contiene todo el conocimiento y la sabiduría y que haya en mí el deseo de estudiarla y sobre todo de aplicarla. En Cristo Jesús te lo pido
Amén

5 mar 2010

Colosenses 2:1

Quiero que sepan qué gran lucha sostengo por el bien de ustedes y de los que están en Laodicea, y de tantos que no me conocen personalmente.



Existe una peculiaridad que he notado en las grandes ciudades que no se da en la misma proporción que en las pequeñas: la gente no se preocupa por el de enfrente. En una ciudad, hay tantas personas, tanta escasez, tanto apuro que no podemos detenernos a escuchar las necesidades de algún otro. Todo va muy rápido y además, si hay carencia en esta esquina y luego en la siguiente y así sucesivamente nos volvemos “inmunes” a la carestía. Por el contrario, en ciudades pequeñas, es más probable no solo que conozcan a sus vecinos sino que sean considerados sus amigos. Escuché a un amigo decir que le gustaba la ciudad en la que había nacido porque todos se ayudaban entre sí.
¿Qué nos ha pasado? Al parecer Satanás va ganando esta carrera. Nos involucramos en tantas cosas que no vemos lo que hay frente a nosotros.
Pablo nos está compartiendo el sufrimiento y la carga que llevaba por aquellos que querían seguir a Cristo. Se preocupaba porque no fueran engañados, porque pudieran crecer en el conocimiento de Jesús y siguieran sus pasos. No le importaba si los conocía personalmente o no, él se angustiaba ya fuera por unos o por otros.
¿Qué hay de nosotros? ¿Por quién te preocupas? ¿Solamente por tus hijos o tu familia? ¿Por aquellos que estimas? ¿Por los que conoces?
No está bien que pasen los días, las semanas y los meses sin que pienses en los demás y sobre todo, que te preocupes por ellos y trates de ayudar. En las ciudades (y en las familias) no solo hay hambre física, también hay mucha hambre espiritual y ahí es donde tú entras en acción. No podemos estar viendo solo por nuestros intereses. Es necesario abrir los ojos y ver lo que hay a nuestro alrededor, preocuparnos por los demás y en especial por los hermanos en la fe. Los judíos hacen esto a la perfección y admiro lo que han logrado con Israel y sus comunidades en cualquier parte del mundo.
Tenemos una responsabilidad de compartir el evangelio. Pero no termina ahí. Cuando alguien responde al llamado de Cristo, es nuestro deber el velar por su crecimiento espiritual. Es nuestro deber orar por los líderes en la congregación y por sus integrantes. Pablo llevaba una carga sobre todos los seguidores de Cristo en Colosas muy especial. Hoy quiero animarte a que lleves la misma carga por tu congregación y por aquellas de las que tienes conocimiento. Que ores por ellas. Que te preocupes porque siempre se comparta a Cristo como la Roca. Que Su palabra sea siempre el centro de todos los sermones. Te invito a parecerte más a Jesús haciendo tu YO a un lado y preocupándote por los demás.

Oración
Señor: perdona que no me preocupe más que por mis propios problemas y de los que están cerca de mí. Hoy aprendí que debo cuidar y preocuparme por mis hermanos en la fe, no solo por sus necesidades físicas sino principalmente por las espirituales. Te pido que haya humildad en mi corazón para poder salir y servir. Te lo pido en el nombre de Jesús.
Amén

4 mar 2010

Colosenses 1:28-29

A este Cristo proclamamos, aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todos los seres humanos, para presentarlos a todos perfectos en Él. Con este fin trabajo y lucho fortalecido por el poder de Cristo que obra en mí.



Aquellos que son número uno en lo que hacen tienen una cualidad muy especial: el deseo de ser el mejor. Todos los golfistas desearían ser Tiger Woods, los nadadores Michael Phelps, los futbolistas (hay muchos posibles) pero tal vez Cristiano Ronaldo y así los empresarios les gustaría ser Carlos Slim o Bill Gates. Todos ellos buscaron la perfección y la lograron en aquello que desempeñan. No se dio de un día para otro ni tampoco tomó semanas. Varios años de gran trabajo y esfuerzo. Todo con un propósito por cumplir.
Esta es la imagen que tenemos de la perfección: trabajar arduamente para poder lograrla. Si bien, en el cristianismo encontramos el trabajo y la entrega constante, la perfección nunca llega a través de esos dos elementos. Llega gracias a Cristo Jesús. Gracias a Él y por medio de Él podemos ser presentados santos y perfectos ante Dios. No por sus enseñanzas, no por la sabiduría que nos da, tampoco por nuestro gran esfuerzo ni la dedicación que tengamos, solamente por medio de su sacrificio podemos llegar a tal perfección. Ésta es imposible de adquirir por más ganas y energía. No hay un manual de actividades para poder ser presentado santo y sin mancha. Tu pecado tiene un precio muy grande. Cristo ya hizo el sacrificio por ti y por mí. Ahora te corresponde reconocer tus errores y aceptarlo. Puedes ser el mejor en muchas actividades y áreas de tu vida, pero solamente a través de Jesús puedes ser el “mejor” ante Dios Padre. Necesitas del sacrificio del Hijo de Dios para llegar a ella.
Muchas personas quieren trasladar sus ideas y principios a la biblia y por ello les cuesta trabajo el entender la misericordia de Dios. Buscan que Dios se comporte como humano y nos haga trabajar y pagar por nuestros pecados. ¡Gracias al Señor que no es así! Sí que lo merecemos, pero el amor de Cristo es más grande.
Con este fin trabajo y lucho fortalecido por el poder de Cristo que obra en mí
Pablo se dedicaba a enseñar y aconsejar a todos los que pudiera para encaminarlos en una vida dedicada a Jesús. Estoy seguro que tuvo momentos de desesperación y falta de entendimiento. Se topó con personas necias y orgullosas, probablemente varias que le faltaron al respeto, otras más lo apedrearon y buscaron quitarle la vida. ¿Podemos hacer este tipo de trabajo? La respuesta es NO. Necesitas ser fortalecido en Cristo para poder llevarlo a cabo y justamente eso es lo que entendió Pablo con el paso de los años. Seguramente se cansó de lo que estaba atravesando, así como tú y yo nos cansamos muchas veces de lo que acontece en nuestras vidas. Pero él volteó su mirada al cielo y recordó que es Cristo quien nos da la fortaleza para continuar. Recordó que no son nuestras fuerzas, nuestras ganas o nuestros deseos de seguir adelante buscando la “perfección”.
Hoy te digo que te vas a cansar. Que vas a tener errores. Probablemente ya has estado cansado y te has equivocado varias veces. Te cansarás más y te equivocarás más. Tendrás incertidumbre, temores, tristezas entre otros. No lleves todas esas cargas tú solo. Te animo a que aprendas y escuches consejo de la Palabra de Dios y permitas ser “perfeccionado” en Él.
Señor: no merezco tu misericordia. Cuántas gracias te doy por amarme así. Hoy quiero pedirte que perdones mis pecados y que Cristo pueda presentarme perfecto ante Ti. Gracias por enseñarme que a través de Él puedo seguir adelante y tener fortaleza. Ayúdame a vivirlo siempre. Te lo pido en su nombre
Amén

3 mar 2010

Colosenses 1:27

A éstos (a los santos) Dios se propuso dar a conocer cuál es la gloriosa riqueza de este misterio entre las naciones, que es Cristo en ustedes, la esperanza de gloria.



Estoy viendo una serie de televisión que trata de la vida del rey Enrique VIII de Inglaterra. Es sorprendente la manera en que el poder puede corromper a cualquier hombre. En ese entonces, y como actualmente sucede, existían hombre entregados a Dios fielmente y otros cuantos que utilizaban ese “disfraz” para poder satisfacer sus deseos personales. Dependiendo del estado del rey, cambiaban principios bíblicos e interpretaciones a su conveniencia.
Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio que es Cristo…
Cristo es nuestro ejemplo. La biblia es nuestro manual y fiel consejero. No otro humano, no un representante máximo o varios representantes. Cristo. Nuestro deber es compartir a Cristo y hacernos a un lado para que sea Él quien brille y quien lleve siempre la gloria, no nosotros. ¡Qué fácil es querer quedarse con un “pedazo del pastel” de la gloria que le pertenece a Jesús! ¡Qué fácil comenzar a flexibilizar los principios de Dios conforme a lo que la gente piensa que está bien o mal! ¡Qué triste ver que una persona con principios firmes y convicciones sólidas en Cristo, ahora es un extremista o exagerado! Tú deber y el mío es seguir el misterio que nos fue entregado: Cristo Jesús.
Quiero hacer mucho énfasis en la importancia de apegarse al cien por ciento a Jesús. Pablo está anunciando el evangelio de Cristo y nos recuerda que es Él quien merece toda la atención, que es Él quien nos rescata de la esclavitud del pecado, que es Él quien nos reconcilia con el Padre, que es Él quien nos dejó un ejemplo de cómo vivir agradando a Dios Padre.
Trabajo en el medio financiero. Como bien saben, los últimos años han sido de mucha incertidumbre. Cuando se presentan estas situaciones, hay una forma de analizar los sucesos y se dice que hay que ir a las raíces o a las bases fundamentales. Aquellos elementos que constituyen a la economía en general. Así pienso que podemos llevar nuestra vida en Cristo. Cada vez que te encuentres sin saber qué hacer o sientas miedo o preocupación, vuelve a las raíces y a las bases de la vida espiritual: seguir a Jesús. ¿Qué haría Jesús en mi situación?
Es una gran bendición lo que hizo Dios por nosotros al enviar a Cristo. Es increíble poder entender el misterio que nos fue entregado y más aún el poder vivirlo. Hoy quiero animarte a reconciliarte con Dios. A corregir tu camino y tomar la dirección que Cristo muestra y no tú dirección con algunos consejos de la Biblia. ¿Notas la diferencia en los caminos? Busco que en tu vida Dios sea el centro de todo lo que hay. Que Cristo sea tu ejemplo a seguir. Como dice el versículo, la riqueza está en Él. Deja de buscar en el mundo. Él es el lugar correcto donde debes buscar.

Oración
Señor: quiero reconciliarme contigo y pedirte que perdones mis ofensas. Te quiero agradecer por enseñarme lo que es Cristo y lo que ha hecho por mí. Quiero ser tu seguidor y siervo. Ayúdame a no confundirme ni perderme en mi camino hacia Ti, te lo pido en el nombre de Jesús
Amén