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6 jul 2011

Hechos 11:25-26

Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía. Y se congregaron allí todo un año con la iglesia, y enseñaron a mucha gente; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.



A veces es necesario aceptar que necesitamos ayuda… Esta es la única explicación que puedo pensar para entender el por qué Bernabé busca a Saulo. Algunas personas son totalmente opuestas a esta idea. No les gusta aceptar que tienen una debilidad o que simplemente hay alguien que puede hacer mejor las cosas. Prefieren guardarse todo. No les gusta compartir sus problemas y tampoco hablan de sus errores. También tenemos a aquellos que son el extremo opuesto, son tan inseguros que prefieren estar pidiendo ayuda de todo lo que hacen y no son capaces de tomar sus propias decisiones con seguridad. Ahora, pienso que como en todo, debemos ser equilibrados y como se dice por ahí, “ni muy muy, ni tan tan”.
A veces cuesta trabajo entender que alguien más puede hacer el trabajo mejor que nosotros. Pienso en Bernabé. Era un hombre entregado a Dios. Había sido escogido para ir a Antioquía y analizar lo que estaba pasando con la conversión de gentiles. Esto nos dice que tenía responsabilidades y era un hombre de confianza dentro de la congregación. A pesar de sus buenas credenciales, al llegar a Antioquía y maravillarse de lo que pasaba, piensa que todavía se puede hacer más y en su mente está el nombre de la persona indicada: Saulo de Tarso. ¿Cómo podemos llevar a la práctica lo que aprendimos hoy? Siendo entregados al Señor. Cuando no aprendemos a entregar toda nuestra vida a Dios, es cuando nos cuesta trabajo entender que hay cosas que simplemente no son para nosotros. Nos encantaría hacer esto y aquello. Nos gustaría no tener que dejar tal o cual cosa. A veces, dentro de las mismas iglesias hay personas que quieren hacerlo todo. Debemos entender que todo lo que hacemos es para la gloria de Dios. De esta manera, cuando Dios nos muestra que hay alguien más capacitado o apto para tal labor, será natural para nosotros el seguir su camino y dejar que alguien más venga a ayudar. ¿Lo puedes entender? Nos cuesta trabajo pedir ayuda cuando no entendemos que todo lo que hacemos es para dar gloria al Señor. En el momento que olvidamos esto, ya no queremos que nadie venga y cambie nuestros planes. No queremos que nadie tome el control de lo que nosotros controlábamos. Bernabé buscaba agradar a Dios y no tuvo inconveniente en buscar a Saulo y pedir por su ayuda. Hagamos lo mismo. Dejemos nuestro orgullo a un lado y dejemos que los planes de Dios sean los que guíen.
Por último, quiero comentar sobre el hecho de que permanecieron un año ahí y que fue el primer lugar donde se comenzó a utilizar la palabra cristiano para aquellos que seguimos a Jesús.

Oración
Padre: quiero tener un corazón agradable a Ti y que mi vida te sirva. Ayúdame a entender mis debilidades y a aprender a complementarme con los hermanos que has puesto a mi alrededor para que tu obra sea completada. Guíame en tu camino Señor. En el nombre de Cristo Jesús. Amén

1 jul 2011

Hechos 11:22-24

Llegó la noticia de estas cosas a oídos de la iglesia que estaba en Jerusalén; y enviaron a Bernabé que fuese hasta Antioquía. Este, cuando llegó, y vio la gracia de Dios, se regocijó, y exhortó a todos a que con propósito de corazón permaneciesen files al Señor. Porque era varón bueno, y lleno del Espíritu Santo y de fe. Y una gran multitud fue agregada al Señor.



¿A qué cosas se refiere? A que la palabra de Dios había sido predicada a los gentiles y gran multitud había creído en el nombre de Jesús. Cuando se enteran de estos eventos, le piden a Bernabé que vaya y de cierta manera que “eche un vistazo”. Recuerda que las noticias que recibieron en Jerusalén son totalmente nuevas y diferentes. Hoy nos resulta fácil entender que la palabra de Dios está disponible para todos los que acepten su nombre, pero en su época no era así. Imaginemos por un momento lo que pasaba por la mente de Bernabé mientras se dirigía a Antioquía. Puede ser que haya dudado de lo que había escuchado, por otro lado algo de emoción seguramente corría por sus venas tratando de entender lo que Dios estaba haciendo en esa región. ¿Gentiles? ¿Escuchando y aceptando a Cristo? ¿Será posible? En el momento que llega, nos dice la biblia que se regocijó de ver la gracia de Dios. ¿Cómo podemos ver esa gracia de Dios? ¿Actualmente puede pasar algo similar? ¡Por supuesto! Te voy a explicar lo que es ver la gracia de Dios y regocijarte en ella. Cuando ves un matrimonio que estaba en problemas y con uno o dos pies buscando el divorcio, totalmente transformado y reformado por la entrega de cada cónyuge al Señor, eso es gracia y digna de regocijo. Cuando ves la vida de un drogadicto, que perdió a su familia, que se encuentra en la cárcel y es considerado como basura, totalmente renovada, con una sonrisa en su cara, con el odio y rencor olvidados y sobre todo alabando al Señor y tratando de servirle en todo !eso es ver la gracia de Dios! Bernabé se regocijó por ver el trabajo de Dios en Antioquía. Veía gente que adoraba a otros dioses ahora dando gloria a Cristo. Gente perdida que ahora había sido encontrada. Hoy nosotros debemos transformar nuestros alrededores para que los demás puedan ver la gracia de Dios. Hay tantas personas buscando sentido para su vida, adorando a tantos dioses (materiales y espirituales) y tratando de encontrar algo que les pueda dar paz o sentido a su vida. ¡No podemos quedarnos con los brazos cruzados! Renueva tus pensamientos. Remodela tu vida. Corrige tus caminos. ¡Sirve a Dios!
Es importante notar que, a pesar de que lo que Bernabé vio era bueno, tuvo en su corazón el decirles que no se apartaran del Señor y que permanecieran fieles. ¿Por qué lo dijo? Seguramente porque él había experimentado lo que es tener esa llama ardiente por el Señor y luego alejarse o dejarla que baje de intensidad. Hoy te animo a que analices tu vida. Medita y reflexiona. ¿Estás permitiendo que la gracia de Dios te transforme? ¿Buscas que su gracia se manifieste en tu vida y en la de tu familia y seres queridos? Nos corresponde transformar aquello que nos rodea imitando siempre a Jesús. La biblia dice que una gran multitud fue agregada al Señor en Antioquía. ¿La razón? Su palabra era compartida y se exhortaba a permanecer fieles a Él. ¡Hagamos lo mismo hoy!

Oración
Señor: quiero pedirte que mi vida sea de servicio a Ti. Quiero pedirte que me renueves y me transformes. Quiero vivir y ser testimonio de tu gracia. Permite que mi vida impacte a los que me rodean y puedan ver lo maravilloso que eres. Perdona si mi llama por Ti no arde como antes y te pido que la enciendas de nuevo pues quiero seguirte y obedecerte. En Cristo Jesús. Amén

30 jun 2011

Hechos 11:20

Y la mano del Señor estaba con ellos, y gran número creyó y se convirtió al Señor.



La vida está llena de ciclos, altas y bajas, felicidad y tristeza. Pero por alguna razón se nos facilita olvidarnos del Señor cuando estamos en las altas y nos encanta acudir clamando a Él cuando nos encontramos en las bajas. Recientemente leí un artículo que hacía referencia a una prueba que se utiliza en contabilidad llamada “prueba del ácido” aplicada a la vida cristiana. Lo que proponía era que se puede distinguir entre una persona que realmente ha entendido su pecado, se ha arrepentido y ahora ha entregado su vida a Dios contra aquellas que “coquetean” con Dios. A lo que quiero llegar está relacionado con el versículo de hoy: y la mano del Señor estaba con ellos… No importa si estás en un pico o en un valle, cuando amas al Señor y entiendes que no mereces su misericordia y mucho menos su amor, puedes leer estas palabras y gozarte por que Él está contigo. Lo repito: la mano de Dios, su presencia está contigo. Podrá parecer distante Dios porque has atravesado situaciones difíciles o por el contrario lo sientes cerca porque hay paz en tu vida. Pon atención, la situación que atraviesas no determina la cercanía de nuestro Dios. Así como su mano estaba con los discípulos cuando gran número de personas creía en Su nombre y había gran gozo, de la misma forma su mano estaba cuando eran aprehendidos. No te dejes confundir. ¡Cuántas personas reclaman a Dios porque piensan que no son escuchados? Si puedes empezar tus días con una oración y recordando siempre que la mano del Señor está contigo, estoy convencido que tu día no será igual. Estas palabras te preparan para lo que está delante y te llenan de gozo y fe.
Por otro lado, es importante entender la gran comisión que tenemos sobre compartir a Cristo. Ojo, no nos corresponde criticar, señalar, juzgar o humillar sino hablar de la reconciliación que el Padre ha ofrecido a través de Jesús y sobre su segunda venida. Muchas personas tratan de “convertir” a la gente para Cristo y pienso que es un error tratar de intervenir así. Nuestro deber es dar llevar la palabra y vivirla como testigos de que Él es Dios. El Señor se encarga de tocar los corazones y de hacer el resto no nosotros. Su palabra es la que penetra no las nuestra. Su sabiduría es la que asombra y no la nuestra, su ejemplo es el que admiramos y no el nuestro. Tengamos cuidado de no desviar nuestra atención de lo que nos han llamado a hacer. Jesús no nos dijo que “fuéramos al mundo y lo convirtiéramos a Él” sino que habláramos de su palabra, anunciáramos su evangelio e hiciéramos discípulos.
Hoy te quiero animar a que hagas una pausa e independientemente de lo que estés atravesando puedas decir en tu corazón: la mano del Señor está conmigo. Ahora entiende que es misericordia y amor que no merecemos al recibir esta enorme bendición y ¡que tú deber es compartirlo!

Oración
Señor: gracias por tu misericordia. Perdona mis pecados y permite que mi vida siempre sea testimonio de que tu mano está conmigo sin importar las circunstancias. Permite que mi vida sea de servicio a Ti y te de gloria. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

29 jun 2011

Hechos 11:19

Ahora bien, los que habían sido esparcidos a causa de la persecución que hubo con motivo de esteban, pasaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando a nadie la palabra, sino sólo a los judíos. Pero había entre ellos unos varones de Chipre y de Cirene, los cuales, cuando entraron en Antioquía, hablaron también a los griegos anunciando el evangelio del Señor Jesús.



Por si no lo recuerdas, Esteban murió por compartir a Cristo. En su muerte, Saulo estaba presente y probablemente aceptando que siguieran apedreándolo. Resulta difícil entender que la muerte de alguien tenga un plan o propósito determinado pero con estos versículos podemos darnos cuenta que Dios tenía sus planes. Gracias a este evento, vemos que varios discípulos fueron a otras ciudades pero además, dentro de ese grupo esparcido, algunos comenzaron a compartir a Cristo no solo con los judíos sino ¡con los gentiles también! Lo mismo que Pedro estaba haciendo Cesarea se estaba replicando en Antioquía. ¿No te resulta increíble entender que más allá de lo que podamos ver e imaginar, hay un Dios todopoderoso que tiene todo bajo control y que sus planes se van desenvolviendo poco a poco en su perfección? A partir de un momento triste y difícil como la muerte de Esteban, se desarrollan eventos importantísimos. Sé que muchos están atravesando la pérdida de un ser querido y resulta sumamente doloroso, pero también sé, que así como la muerte de Esteban sirvió para el propósito de Dios, lo mismo sucederá con cada uno de los que somos llamados con el Señor. ¿Cuál será el propósito? ¿Qué vendrá después? No lo sé. Eso le corresponde a Dios y a nosotros nos corresponde el tener fe.
Por otro lado, también quiero reflexionar en el tema de compartir a Cristo. No debemos hacer a un lado el trasfondo cultural y lo dramático que era el que estuvieran compartiendo a Jesús a gentiles. Verdaderamente era algo insólito. No sabemos exactamente cómo empezaron y si tuvieron alguna visión como Pedro, pero lo que sí podemos tener por cierto es que en algún momento comenzaron a hacerlo y los resultados fueron increíbles. Hoy quiero animarte a que todas tus ideas o pensamientos que tienes para servir al Señor las pongas por práctica. Él se encargará de prosperarlas o frenarlas dependiendo lo que tenga para ti. Recuerdo cómo iniciaron las visitas al reclusorio sur: de un deseo por servir al Señor. También recuerdo cómo empezó este ministerio de devocionales: con una sola idea puesta en práctica. No tienes que encontrar el hilo negro ni reinventar algo. Solamente debes ponerte al servicio del Señor y poner en práctica lo que has aprendido de Él. Yo sé que a cada uno de nosotros nos llama de formas distintas y sé que algunos tienen cargas para ir con personas de la tercera edad o enfermos o jóvenes o adictos o cualquiera otra que pudieras pensar. ¡No dejes al aire esa idea y esa carga! Ponla a los pies del Señor y ¡entra en acción! Dios se encargará de lo demás.

Oración
Señor: quiero agradecerte por darme lo que no merezco: tu amor y tu perdón. Gracias por llenarme de bendiciones y por quitarme lo que no debo tener. Te pido que pueda entender que la pérdida de seres queridos tiene un propósito dentro de tus planes y sobre todo te pido porque pueda servirte dentro de todo lo que haga. Ayúdame a pensar menos en mí y más en Ti. Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús. Amén

17 jun 2011

Hechos 11:4,17-18

Entonces comenzó Pedro a contarles por orden lo sucedido, diciendo… Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que pudiese estorbar a Dios? Entonces oídas estas cosas, callaron y glorificaron a Dios, diciendo: ¡de manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento!



Si te preguntas ¿cómo debes reaccionar ante la gente que te señala, regaña o cuestiona lo que haces? La respuesta la vemos con Pedro al contarles lo sucedido. No se desesperó ni se enojó. Personalmente me hubiera enojado y les hubiera reclamado el hecho de que no se gozaran por lo que había acontecido y por el contrario me estaban regañando. En fin, por eso Pedro es nuestro ejemplo. Con calma y paciencia, Pedro comenzó a explicar punto por punto todo lo sucedido. No omitió nada. No quiso sentirse mayor a los demás guardando lo que había visto sino que lo compartió al cien por ciento. A veces encuentras personas que no quieren compartir lo que han aprendido o guardan información que podría servir a los demás simplemente por el hecho de ser los únicos beneficiados. Recientemente escuché una historia de una persona que en un trabajo nuevo, nadie quería ayudarlo. ¿El motivo? Envidias. Tal vez resentimientos o temor a que esta persona venga a tomar su lugar. ¡Esta no es forma de vivir! Tú y yo debemos compartir las bendiciones de Dios a los demás. Si a nosotros nos costó trabajo algo, ayudemos a nuestro prójimo para facilitarle la misma tarea. ¡Seamos de bendición y no estorbos! Pedro sabía que lo ocurrido era una gran bendición y no quiso quedarse toda la gloria tratando de que él solamente hablara a los gentiles. Expuso cómo se sintió confundido y cómo Dios respondió. Además dejó frente a todos la oportunidad de predicar a los gentiles.
Paciencia. Espero que mi corazón y el tuyo sean transformados para que, independientemente de la circunstancia, podamos estar tranquilos y serenos. Que podamos actuar como lo hizo Pedro sin ningún coraje o signo de desesperación. Con amor. Con paciencia. Así contó Pedro lo sucedido.
Cuando obedecemos a Dios los resultados son extraordinarios: Entonces callaron y glorificaron a Dios… aquellos que habían criticado y regañado a Pedro no tuvieron otra opción que callar y reconocer su error. Suena fácil pero cuando lo vivimos en carne propia no lo es.
Pide a Dios que transforme tu vida. Que renueve tu forma de pensar y ver las cosas. No podemos ni debemos seguir igual. Busquemos que los que están alrededor de nosotros también den gloria a Dios dando buen testimonio de Aquél en el que creemos. Amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos…

Oración
Señor y Padre: gracias por hablarme tan claramente. Perdona mis actitudes y reacciones. Hoy entiendo que debo amar a mi prójimo y compartir tus bendiciones sin restricción alguna. Ayúdame a cambiar y ser un canal que lleve fruto y lo comparta en lugar de quedarme todo yo. Guíame en tu camino. Te lo pido en el nombre de Jesús.
Amén

16 jun 2011

Hechos 11:1-3

Oyeron los apóstoles y los hermanos que estaban en Judea, que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios. Y cuando Pedro subió a Jerusalén, disputaban con él los que eran de la circuncisión diciendo: ¿Por qué has entrado en casa de hombres incircuncisos, y has comido con ellos?



De todos lados esperamos reclamos, señalamientos y oposición, pero pocas veces imaginamos que dentro de nuestra lucha espiritual nos encontraremos con “fuego amigo”. Por esta razón me fascina leer la palabra de Dios. Nos prepara perfectamente para lo que habremos de atravesar en nuestro desarrollo espiritual. Venimos saliendo de un gran final en Cesarea donde la gente había recibido a Cristo y se alababa a Dios. El ánimo de Pedro seguramente estaba alto. Las noticias eran extraordinarias y llegan a Jerusalén. Pero cuando Pedro se reúne con los apóstoles y hermanos llegando a Jerusalén, en lugar de encontrar gente contenta y gozosa por lo que había pasado, se encuentra con cuestionamientos y señalamientos. ¿Por qué comiste con los gentiles? ¿Por qué estuviste en su casa?
Hay dos puntos de vista en estos versículos: el de los apóstoles y el de Pedro. Los apóstoles no tuvieron la visión de Pedro ni estuvieron en los hechos para presenciar el suceso. Ellos simplemente recordaron sus costumbres y quisieron seguir viviendo a través de ellas. Por otro lado, Pedro tuvo una transformación en su forma de pensar a partir de la revelación en su visión. ¡Esto es lo que nosotros debemos buscar! Ser totalmente transformados y renovados dejando atrás a nuestro viejo yo. Cuando tu mente no está buscando las cosas de Dios, es muy fácil que te encuentres criticando y señalando lo que no entiendes. Ten cuidado. Los apóstoles no tenían malas intenciones. Ellos pensaban que estaban haciendo las cosas bien. Por esta razón, debemos ser precavidos con lo que decimos y hacemos. Sin darse cuenta, los apóstoles y hermanos estaban estorbando la obra de Dios. Piensa qué diferente hubiera sido si en lugar de cuestionar y reclamar a Pedro hubieran dado gloria a Dios por el resultado que se había dado. Acababan de presenciar un milagro. Más personas recibieron a Cristo. ¿Qué podemos argumentar en contra de Pedro? ¡Sería como cuando criticaron a Jesús por sanar en el día de reposo! Lo que Jesús tanto criticó de los fariseos, se estaba repitiendo con los apóstoles y se puede repetir en nuestras vidas si no estamos atentos en buscar dar siempre la gloria a Dios. Seamos humildes y sencillos. Busquemos obedecer y sobretodo dejemos que el Señor nos transforme. Si seguimos fielmente al Señor tenemos menos probabilidad de equivocarnos. Si buscamos permanecer siempre en obediencia, tenemos mayor probabilidad de estar presenciando Sus milagros como Pedro y gozarnos en ellos en lugar de cuestionarlos. No te sorprendas si recibes críticas o señalamientos de tus propios hermanos. Ten paciencia y explica con amor lo que ha acontecido para que todos puedan entender lo que Dios ha mostrado en tu vida…

Oración
Padre: En verdad no dejo de sorprenderme con la perfección de tu palabra y el cuidado que tienes de cada detalle que pueda sucedernos. Te pido que me renueves y transformes. Te pido que pueda vivir fiel a tu palabra y que mi testimonio nunca estorbe tu obra sino pueda darte la gloria. Te pido perdones mis pecados y me limpies en el nombre de Jesús. Amén

15 jun 2011

Hechos 10:47-48

Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.



Final feliz. A veces parece que nunca llegará. Nos desesperamos. Nos agobiamos. Nos dejamos envolver por todo lo que está sucediendo y nos olvidamos completamente de que Dios sigue acomodando piezas que eventualmente darán un resultado. Me parece que si algo tienen en común los personajes que vemos en la biblia es, que después de ser moldeados por el Señor, todos esos cuestionamientos y dudas respecto a Sus planes dejaron de existir. Pedro no entendía bien lo que estaba pasando. Era difícil comprender que ahora debía no solo testificar sino convivir y preocuparse por los gentiles. Su mente estaba siendo transformada de principio a fin. Todo lo que había aprendido se derrumbaba porque ahora Jesús estaba construyendo. Moisés que tanto cuestionó a Jehová en sus planes, lo vemos en un desierto guiando al pueblo de Israel esperando solamente la dirección del Señor.
Pedro finalmente entiende lo que está pasando y hace lo que Jesús le había pedido: discípulos bautizándolos en Su nombre. ¿Cuántas veces viviremos momentos difíciles? Muchas. ¿Cuántas noches cuestionando lo que sucede? ¿Cuánto nos tardaremos en entender y ver los resultados? Si el día de hoy te estás cuestionando sobre lo que te está pasando y no logras entender nada, quiero decirte que estás buscando por el lado equivocado. La palabra de Dios, en ningún momento nos dice que las respuestas a nuestras interrogantes llegarán inmediatamente. Al contrario, la biblia nos recuerda constantemente que debemos esforzarnos y ser valientes, que debemos meditar de día y de noche en Su palabra. Nos dice que pongamos nuestros ojos en Jesús y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, que tomemos el escudo de la fe para defendernos de todo lo que venga contra nosotros. En resumen, nos dice que busquemos su reino y Él se encargará de lo demás. ¿Qué quiere decir esto? Que tú y yo no debemos estar buscando respuestas ni entendimiento a lo que nos sucede. Nuestro deber es que todo lo que hagamos sea para la gloria de Él. ¿Para qué quieres entender Sus planes? ¿Para qué cuestionarlos? Créeme. Si de algo estoy convencido es que Dios los revelará en el momento preciso. No antes, no después. Pero a nosotros nos encanta correr y queremos adelantarnos. Corramos con paciencia y dejemos que Dios, así como mostró a Pedro sus planes, nos muestre a nosotros también.
Finalmente Pedro tuvo el gozo de trabajar para el Señor en lugares y con personas que nunca imaginó. En ese momento estaba lleno de alegría disfrutando de la obra de Dios y dejando que Él decidiera a dónde iría después.

Oración
Señor: perdona mis pecados. Quiero dejar de cuestionar tus planes y comenzar a crecer en mi fe caminando con paciencia hacia ti. Quiero aprender a esperar y confiar. Quiero pedirte que mi vida pueda servirte y que me guíes en tu camino. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

13 jun 2011

Hechos 10:44-45

Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso. Y los fieles de la circuncisión que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo.



Es importante aclarar que no se sorprendieron por las consecuencias de haber recibido al Espíritu Santo. Su sorpresa vino al darse cuenta que personas no judías eran las que lo habían recibido. Recuerda que los judíos tenían muchas restricciones sobre juntarse con otros pueblos y hacían distinción entre ellos y los demás. De pronto, pensando que la salvación vendría exclusivamente para su pueblo, se dan cuenta que Dios tenía planes más allá de lo que podían pensar.
Hoy en día, nos pasa algo similar cuando vemos a personas que jamás pensamos que podían siquiera voltear a Dios y hoy nos acompañan en algún estudio bíblico o las encontramos en la congregación alabando al Señor. Personas que no soportaban que les hablaras de Jesús. Aquellos que se dedicaban a realizar actos ilícitos. Puedo decirte que en el reclusorio vi vidas transformadas de personas que eran consideradas basura y sobre todo sin remedio. Vidas que habían recibido al Espíritu Santo y comenzaban a reconstruir y resarcir todo el daño que habían realizado. Vidas que como tú y yo hoy luchan por seguir al Señor.
Quiero invitarte a que medites en tu forma de separar a aquellas personas que consideras buenas y malas. También a aquellas que por tu propia idea has decidido que no van a escucharte cuando les hables de Jesús. Quiero invitarte a que no nos sorprenda el hecho de que Dios transforme vidas que jamás pudimos imaginar y para ello debemos dejar de bloquear sus planes y servirlo en todo y con todos. Sé que hay personas que al parecer nunca querrán entregar su vida a Jesús. Entiendo que pueden haber sido groseros contigo, pero los planes de Dios son superiores a los nuestros y no queremos estar estorbando en ellos solamente porque pensamos que tal o cual no tienen forma de creer en Dios. Recuerdo una historia de un preso que antes de aceptar a Cristo llegó a lastimar físicamente a alguien que se le acercó para hablarle de Jesús. ¿Te das cuenta?
No quiero que nos sorprendamos de ver almas perdidas que ahora han sido encontradas porque eso sería limitar el poder de nuestro Dios. Por el contrario, lo que sí quiero promover es el gozo que produce ser parte de Sus planes y ver Sus resultados. Gocémonos y alabémosle, pero no nos sorprendamos por limitar lo que puede y no puede hacer. Tu responsabilidad es ir y compartir a Cristo anunciando su evangelio, su búsqueda por reconciliarnos con Dios y su próxima venida. El Señor se encarga de trabajar en los corazones y de transformarlos. Hagamos nuestro trabajo y ¡dejemos a Jehová hacer el suyo!

Oración
Padre y Señor mío: te quiero pedir perdón por mis pecados y también por mi forma de limitar tu poder y tus planes. Hoy entiendo que no debo hacer distinciones y que trabajas en personas que jamás hubiera imaginado. Te pido que pueda cambiar el asombro de tu Poder por el gozo de recordar siempre de lo que eres capaz. Guíame en tu palabra y renuévame. Me entrego a Ti en el nombre de Jesús. Amén

8 jun 2011

Hechos 10:36,42-43

Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; éste es Señor de todos. Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. De éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.



Me parece sumamente claro y sin necesidad de buscar un significado alterno: Dios envió a Jesucristo quien es Señor de todos. No puedo entender cómo la gente puede transformar algo tan claro y directo en oscuro y confuso. Cantidad de hombres que se hacen pasar por un nuevo representante de Dios o que buscan ser intermediarios cuando Su palabra es clara acerca de Jesús siendo el enviado y nadie más.
Por otro lado, Pedro comparte lo que se le llama “la gran comisión” que es ir y hacer discípulos a todas las naciones compartiendo de las buenas nuevas. Nos mandó que predicáramos y testificáramos que Jesús es el Juez de vivos y muertos. Otra aclaración a muchas confusiones sobre Dios. Nos gusta escuchar que Dios es amor y que no juzgará a nadie. Verdadero y Falso. Definitivamente Dios es amor (1ª Juan 4:8) pero esto no le quita su aberración al pecado ni su papel de Juez. Dios nos ama y envió a Jesús para reconciliarnos con Él, pero no te confundas pues Cristo será redentor solamente de aquellos que lo reconocieron y pidieron ser perdonados.
Y los profetas confirman la venida del Cristo…
Si no te convences fácilmente, te animo a darle una estudiada a todas las profecías que se hicieron sobre Jesús y se cumplieron completamente. Desde su nacimiento en Belén hasta su muerte siendo inocente.
Entonces, nuestro deber es compartir esta información. Anunciarla y llevarla por el mundo. No es cuestión de querer o tener ganas, es un mandamiento. Tampoco se trata de llevar gente a una congregación y listo. Cada uno de nosotros debe dar testimonio y compartir a Cristo. Es nuestra responsabilidad anunciar que Él es Señor de todo y quiere reconciliarnos con Dios Padre. Es también nuestra responsabilidad aclarar todos los mitos y transformaciones que han hecho a la Palabra de Dios. Predicar y testificar a Cristo son un gran parámetro para conocer tu obediencia y entrega al Señor. ¿Te da pena hablar de Jesús? ¿Prefieres seguir la corriente y no crear conflicto? Tienes que saber que con Dios no puedes decidir sobre qué y cómo obedecer. Él quiere tu vida entera. No pedazos, no restricciones. Quiere tu corazón entregado y al servicio de su obra. ¿La mejor parte? Sus planes son increíbles y llenos de bendición.
Hoy te animo a que estudies más la palabra de Dios, que la aprendas y memorices para posteriormente puedas compartirla y vivirla. No te distraigas de los rumores que en ella hay y tú mismo busca si son rumores o verdades.

Oración
Señor: gracias por permitirme leer de tu palabra y aprender de Ti. Quiero pedirte que mi vida de testimonio de Ti y que deje de hacer a un lado la gran comisión de ir y anunciar tu palabra y hacer discípulos y comience a hacerlo ya. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

7 jun 2011

Hechos 10:29b,33,34

Pedro preguntó: ¿Por qué causa me habéis hecho venir? …Envié por ti y tú has hecho bien en venir… Ahora pues, todos nosotros estamos aquí en la presencia de Dios, para oír todo lo que Dios te ha mandado. Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia… Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. A éste levantó Dios al tercer día e hizo que se manifestase.



Finalmente Pedro se reúne con Cornelio y es excelente su pregunta: ¿por qué me has llamado? ¿Cuántos de nosotros estamos demandando tener toda la información y todas las respuestas antes de dar cualquier paso? Queremos toda la certeza, no queremos que pudiera existir algún cambio inesperado y además, queremos que todo salga bien. ¿Te suena familiar? Pues hoy Dios nos dice que esto no es vivir en la fe. Debemos aprender a confiar en que el Señor se encargará de llenar y de vaciar en su momento y de la forma más perfecta. Pedro fue a Cesarea sin saber lo que vendría con un solo propósito: obedecer al Señor. Cornelio le informa sobre su visión y le pide que ahora le hable no solo a él sino a todos sus familiares y amigos que se habían reunido. Un gran principio por aprender: cuando obedecemos, las bendiciones son compartidas. Cornelio, en su obediencia, abrió las puertas de su casa para que más personas presenciaran lo que vendría. ¡No frenes el flujo de bendición! Comparte.
Después de ver cómo Dios planeó a la perfección su encuentro con Cornelio, a Pedro lo único que le quedó fue adorar al Dios todopoderoso. Así sucede en nuestras vidas. Llegará un momento en que puedas comprender todo lo que ha estado pasando. No te desesperes. Recuerda que debes permanecer en Jesús. En oración constante. Meditando en su palabra. Esperando en sus promesas. ¿Cuánto tiempo esperar? Todo el que Dios considere necesario.
Sin perder un solo segundo, Pedro comienza a compartir a Jesús. Les dice cómo fueron testigos de su muerte y de su resurrección. Así debes dar testimonio también. Comparte lo que Cristo ha hecho en tu vida. Comparte de lo que tú has sido testigo. No tienes que haber presenciado grandes hechos. Simplemente puedes compartir que antes no sabías que hacer de tu vida y ahora tienes dirección. También puedes compartir cómo Jesús restableció tu matrimonio, cómo te libró de alguna adicción, cómo desbarató las cadenas del pecado en tu vida.
Piensa en esto: por obedecer a Dios Pedro tuvo que hacer a un lado sus planes y dejar que Dios mostrara lo que tenía para él. ¿Cuál fue el resultado? Una vida que llevaba bendición a donde quiera que iba. ¿Qué quieres que sea de tu vida?

Oración
Padre: Examina mi corazón y perdóname. Quiero vivir entregado a Ti compartiendo tus bendiciones y siendo testimonio vivo. Permite que tenga paz y me mantenga fiel a ti sin importar lo que pudiera venir. Te lo pido en el nombre de Jesús.
Amén.

3 jun 2011

Hechos 10:27-29ª

Y (Pedro) hablando con él (Cornelio), entró, y halló a muchos que se habían reunido. Y les dijo: vosotros sabéis cuán abominable es para un varón judío juntarse o acercarse a un extranjero; pero a mí me ha mostrado Dios que a ningún hombre llame común o inmundo; por lo cual, al ser llamado, vine sin replicar.



Hoy en día resulta un poco difícil entender lo impactante de las palabras de Pedro puesto que vivimos en un país o países que promueven la tolerancia y aceptación. Pero si pudiéramos ir a aquellos en los que hay un enemigo (o varios) y simplemente no nos podemos acercar a él porque debemos odiarlo, nos serviría para comprender a detalle cuando Pedro dice: ustedes saben que tenemos prohibido juntarnos con un extranjero. Imagino que no fue fácil tener esa transformación. De hecho, la biblia nos dice que Pedro fue expuesto por andar haciendo diferencias entre judíos y gentiles. Actualmente tu vida puede ser distinta y realmente no te identifiques con esta situación, pero te voy a dar algunos ejemplos de cómo podemos atravesar circunstancias sumamente similares. Antes de conocer a Dios y hacer un compromiso con Él, mi vida tenía distintos principios y prioridades. Puedo decir que nunca imaginé que estaría yendo al reclusorio sur y hablar de Jesús. También puedo decir que en mi mente nunca había pensado que debía dar gloria a Jehová en todo lo que hiciera. Jamás pensé que cedería el trono de mi vida a alguien más: Jesús. Así como Pedro nunca pudo imaginar el sentarse en la misma mesa que un gentil y fue transformado por Cristo, nosotros debemos entender que nuestra vida debe estar encaminada en una dirección distinta a la que teníamos. Ahora Jesús es la meta. No nuestros deseos. No nuestras pasiones. No nuestros caprichos. No nuestros rencores o corajes entre muchas otras. Seguir a Jesús transforma vidas de manera radical. Imagina todo lo que cambiaría en tu vida si decides seguir un solo mandamiento: ama a tu prójimo como a ti mismo. No podrías odiar a los que te lastiman ni tampoco buscar venganza sino que perdonarías aunque no pidieran ni merecieran tu perdón. ¿Te das cuenta de la magnitud de la posible transformación?
Pedro estaba conviviendo con gente que antes de entregar su vida a Dios, nunca hubiera pensado siquiera acercarse. Hoy quiero animarte a subir un paso más en tu compromiso con Dios. Quiero remover tu estabilidad y confort para que te acerques más a Jehová y entregues más de tu vida a Él. Que puedas estar en lugares que nunca imaginaste y con gente que jamás pensaste compartiendo a Jesús. Tal vez tu transformación deba de empezar perdonando o entregando tus rencores. Cualquiera que sea tu situación, te animo a que dejes que Dios reine en tu vida. Él te ama y sus planes son buenos. Confía y déjate sorprender.

Oración
Señor: abre mis ojos y dobla mi corazón para que pueda entregarte mi vida sin restricción. Quiero que reines sobre mí y que tus principios sean mis principios. Quiero seguirte y hoy entiendo que esto significa que habrán grandes cambios. Dame fuerza para dejarte transformarme. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

2 jun 2011

Hechos 10:24-25

Al otro día entraron en Cesarea. Y Cornelio los estaba esperando, habiendo convocado a sus parientes y amigos más íntimos. Cuando Pedro entró, salió Cornelio a recibirle, y postrándose a sus pies, adoró. Mas Pedro le levantó, diciendo: levántate, pues yo mismo también soy hombre.



El primer punto que sobresale en estos dos versículos es la gran pasión de Cornelio por escuchar y compartir lo que está a punto de presenciar. No esperó a que Pedro llegara y luego, después de analizar que tan buen orador era o si su presentación era correcta, él, sin dudarlo, invitó a sus amigos y familiares para que escucharan de Jesús. Me hace meditar en las limitaciones que nosotros ponemos para compartir de Dios. Queremos que el lugar sea de una forma, pensamos en que debe haber tal vez algo de comer, también pensamos en quién será la persona que hablará y así, poco a poco, nosotros empezamos a entorpecer los planes de Dios. ¿Quiénes somos para decidir quién, cómo y cuándo debe hablarle una persona a otra de Cristo? ¿Por qué no confiamos en que el Espíritu Santo es quien hace todo el trabajo? Si bien, estoy de acuerdo que debemos tener tacto, también estoy convencido que los planes de Dios son mucho mejores que los nuestros. Entonces, en lugar de andar limitando y preocupándonos por cómo compartirle a alguien de Dios, mejor hagámoslo y ya. Invitemos a cuantas personas podamos, amigos, familiares, compañeros de trabajo y todo aquel con quien tengas relación. ¡Comparte! Cornelio no se quedó todo para él sino que supo que lo que habría de presenciar sería de bendición y por ello lo compartió. Si el conocer a Cristo ha sido de bendición a tu vida, ¡debes compartirlo!
Como segundo punto, quiero hacer mucho énfasis en la manera que Pedro trata con la adoración hacia su persona. Levántate pues yo también soy hombre le dijo a Cornelio. Me da tristeza ver a líderes espirituales, diciendo que siguen al Dios de la biblia y aceptan todo tipo de reverencias y adoraciones. No hay mucho que interpretar en este pasaje para argumentar que los hombres podemos aceptar adoración en el nombre de Dios. Simplemente no nos corresponde. Debes ser muy cuidadoso y poner atención. La gloria y adoración siempre deben estar enfocadas a Jesús o a Dios Padre, no a los hombres. En otros pasajes vemos a ángeles rechazando tal adoración y explicando que solamente se debe adorar a Dios.
Definitivamente el conocimiento ayuda a tomar mejores decisiones y por ello te animo a que compartas el evangelio para que la gente conozca del Dios de la Biblia. ¿Cuánta gente no se está perdiendo de la increíble bendición que es seguir a Jesús, cuánta gente no está siendo engañada en el nombre de Dios por no conocer realmente su palabra? Comparte a Cristo. Comparte su palabra. Comparte sus bendiciones.

Oración
Señor: te pido perdón por mis pecados. Te doy gracias por enseñarme que solamente Tú eres digno de adoración. Gracias por enseñarme que debo compartir de Ti en todo momento. Te pido que transformes mi vida y pueda ser un testimonio de Ti. En el nombre de Jesús. Amén

1 jun 2011

Hechos 10:21-23

Entonces Pedro, descendiendo a donde estaban los hombres que fueron enviados por Cornelio, les dijo: He aquí, yo soy el que buscáis; ¿cuál es la causa por la que habéis venido? Ellos dijeron: Cornelio el centurión, varón justo y temeroso de Dios, y que tiene buen testimonio en toda la nación de los judíos, ha recibido instrucciones de un santo ángel, de hacerte venir a su casa para oír tus palabras. Entonces haciéndoles entrar, los hospedó. Y al día siguiente, levantándose, se fue con ellos; y le acompañaron algunos de los hermanos de Jope.



Personalmente llevo tiempo trabajando para pensar menos en mí y más en los demás. Definitivamente no es una tarea fácil. No pienses que soy una persona que nunca ha hecho nada por nadie. En general pienso que he tenido momentos en los que doy a los demás. Pero cuando leo este pasaje me doy cuenta que el parámetro de Dios es mucho, pero mucho más alto y a él quiero aspirar. Me explico mejor.
Pedro había sido llamado para ir a Jope. De cierta manera se había instalado y estaba trabajando para el Señor. Probablemente tenía una rutina y comenzaba a disfrutar de la ciudad. Un día, sin saber lo que acontecería, unos hombres le dicen que si puede por favor ir a la casa de un desconocido llamado Cornelio que por cierto tiene excelentes credenciales (varón justo, temeroso de Dios y con buen testimonio). Pedro sin pensarlo dos veces le pide a los hombres que entren y les da hospedaje. Al día siguiente, después de despertarse, sale con ellos y se dirigen a su encuentro con Cornelio.
¿Cuántas veces haces una pausa en tu rutina para dedicarle tiempo a alguien más? ¿Pocas? ¿Ninguna? No es fácil. El darnos a los demás cuesta trabajo y significa dejar de pensar primero en nosotros. Recuerda la historia del buen samaritano. Tuvo que frenar su trayectoria. Ayudar al hombre, ponerlo en un lugar donde pudiera pasar la noche y además le costó dinero. Pero si las bendiciones que nos da el Señor no son para compartirlas entonces ¿para qué son? Me sorprende que Pedro no dudó ni un instante en servir y hospedar a estas personas además de estar listo para salir al día siguiente a su encuentro. ¡Cuántas cosas pasan por mi cabeza cuando veo una necesidad! Dudamos. Meditamos. Pensamos en los posibles escenarios, en lo que tendríamos que dejar de hacer, en lo que nos costaría, etcétera. Creo que debemos deshacernos de todos esos pensamientos y simplemente entender que nuestra responsabilidad es servir. Jesús lavó los pies de sus discípulos. ¡Hagamos lo mismo! Despojémonos de nuestro orgullo, de nuestro egoísmo y egocentrismo para transformarnos en personas de servicio. Entreguemos nuestra vida al Señor y compartamos de nuestras bendiciones a los demás. Así como Santiago dice que seamos prontos para oír, yo propongo que seamos prontos para ayudar y entregarnos a los demás.

Oración
Señor: me doy cuenta que pides más de mí. Hoy quiero entregarte toda mi vida sin restricciones. Quiero aprender a compartir lo que me has dado y servir a los demás. Ayúdame a tener un corazón que vea las necesidades y que esté listo para ayudar. Quita el egoísmo de mí. Permite que piense menos en mí y más en Ti mi Señor. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

16 may 2011

Hechos 10:17-20

Y mientras Pedro estaba perplejo dentro de sí sobre lo que significaría la visión que había visto, he aquí los hombres que habían sido enviados por Cornelio, los cuales, preguntando por la casa de Simón, llegaron a la puerta. Y llamando, preguntaron si moraba allí un Simón que tenía por sobrenombre Pedro. Y mientras Pedro pensaba en la visión, le dijo el Espíritu: He aquí, tres hombres te buscan. Levántate pues y desciende y no dudes de ir con ellos, porque yo los he enviado.



Analicemos la situación. Pedro se encuentra meditando sobre lo que significa la visión que acaba de tener. Al mismo tiempo, hay tres hombres que están tocando a la puerta y lo buscan. Finalmente, el Espíritu le dice: levántate y no dudes en ir con ellos porque yo los he enviado. Como siempre, me gusta pensar en cómo puedo aplicar el día de hoy lo que está escrito en la palabra de Dios. En este caso, veo un principio muy sencillo pero sumamente importante: si queremos respuestas a nuestras interrogantes, debemos estar meditando en la palabra de Dios. La biblia nos dice que Pedro estaba perplejo o confundido por lo que había visto. ¿Cuántas veces estás confundido por lo que sucede en tu vida? ¡Muchas! Tratas de darle vueltas y vueltas pero no logras entenderlo. Ahora, déjame decirte algo muy importante: es normal que no entiendas absolutamente todo lo que te pasa. Dios ha decidido revelarnos algunas cosas y otras no. ¿Por qué? No lo sé exactamente pero lo que sí sé es que lo hizo por nuestro propio bien y en una perfección total. ¿Cuánto tiempo y cómo revela Dios sus planes? ¡Esta pregunta me encanta! Revela nuestras ganas de moldear al Señor a nuestro concepto de Él en lugar del que está descrito en su palabra. ¿Por qué pensamos que Dios debe tener un tiempo semejante para nuestras pruebas? ¿Por qué cuestionamos que el tiempo que llevamos ha sido demasiado o suficiente? Escucha bien, si hoy en día estás preguntándote por qué Dios permite tal o cual en tu vida y por qué lleva ya tanto tiempo esta situación, te sugiero que medites y reflexiones sobre lo que Dios está queriendo hacer en ti y cómo le has estorbado.
Volviendo al principio que escribí: para tener respuestas a nuestras interrogantes es necesario estar pegados a la biblia. ¿Por qué? Porque si vuelves a leer el versículo, puedes darte cuenta que Pedro aunque estaba perplejo y confundido, no se estaba quejando o hablando con los discípulos sobre lo que pudieran pensar u opinar de lo que había visto. Nos dice la biblia que el Espíritu le habló mientras estaba meditando en esto. ¿Cómo nos habla el Espíritu? A través de la palabra de Dios que está en la biblia. ¿Te das cuenta? No podemos ir cuestionando lo que nos sucede y demandando respuestas en cualquier lugar. Las respuestas las tiene el Señor. ¿Sigues cuestionando el principio? Te voy a dar varias respuestas que encontrarás en la biblia y medita si pudieran aplicarse a tu vida: busca el reino de Dios, ama a tu prójimo como a ti mismo, perdona siempre, no dejes de orar, ten fe, no dejes que haya amargura en tu corazón, no permitas que las riquezas te vuelvan orgulloso, comparte a Cristo y no mientas. Son solamente unas cuantas de todo lo que Dios nos quiere enseñar. ¡Piénsalo!

Oración
Señor: te pido perdón porque he sido soberbio y no te he dejado trabajar en mi corazón. Por el contrario, he cuestionado tus planes y me he quejado contra ellos. Hoy entiendo que tu palabra tiene las respuestas y que yo soy el primero en estorbar para poderlas escuchar y aceptar. Te pido perdón. Renueva mi corazón. Permite que pueda empezar de nuevo pero contigo reinando en mí. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

11 may 2011

Hechos 10:9-16

Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta. Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis; y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; en el cual había todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo. Y le vino una voz: Levántate Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido del cielo.



Cuando todo parece que ya se ha desarrollado, siempre hay un poco más que aprender…
Con lo escrito el día de ayer, pudimos darnos cuenta que Dios estaba planeando todo perfectamente y poco a poco fue revelando dónde y cómo quería que se dieran las cosas. Puso a Pedro en Jope, le dijo al centurión que enviara por él y allá van esos hombres buscando a Pedro. Parece que ya tenemos toda la información y simplemente seguimos leyendo esperando que se encuentren con Pedro para darle el mensaje de Cornelio. Pero antes de que lleguen con Pedro, él decide subir a orar y recibe más información de Dios y nuevas instrucciones.
¡Pausa!
A veces en nuestra vida suceden tantas cosas que nos abruman y no sabemos qué hacer. Poco a poco, comenzamos a entender su propósito, nos calmamos e incluso podemos dar gracias y gloria al Señor por lo ocurrido. Pensamos que las cosas están mejor y que conocemos hacia dónde se dirigen. De repente, nos llega “más información” y nuevamente estamos donde habíamos empezado. ¿Puedes relacionarte con esto? ¡Pareciera que nada ha pasado pues otra vez tenemos nuevas circunstancias y la incertidumbre vuelve a reinar!
De cierta manera esto es lo que vemos en la historia que estamos leyendo. Pensábamos que Pedro iría con Cornelio pero antes de esto tiene una visión que lo deja totalmente perplejo. Pedro, estaba trabajando en Jope compartiendo de la palabra de Dios cuando de repente tiene esta visión que no lo deja tranquilo. Nuestro error es dar por hecho que las cosas no cambiarán y sobretodo el estar buscando que nada se nos mueva de control. Piensa en esto, Cornelio estuvo orando a Dios y no supo cómo sería su respuesta. Pedro, entregando su vida a Cristo y compartiendo de su palabra, no sabía si ese día dormiría en esa ciudad o en otra que Dios le mostrara. Daniel no sabía si saldría del foso de los leones o del horno de fuego, aun así prefirió no adorar al rey por encima de Jehová. David no sabía cómo y cuándo comenzaría su reinado. Moisés no sabía por cuánto tiempo estaría en el desierto. En fin, mi punto es que la biblia nos llena de ejemplos en los que la incertidumbre (para nosotros) siempre reina pero para Dios todo está bajo control.
Lo que hoy quiero proponer es que dejemos de buscar y nos dejemos sorprender. Que dejemos de evitar los cambios y lo incierto y confiemos en Dios. Que vivamos sin estar esperando que pase esto o aquello sino buscando que nuestra vida de testimonio de Él. Cambios inesperados vendrán. Nuestra actitud y servicio puede permanecer…
Oración
Padre: gracias por mostrarme mi falta de perspectiva ante Tus planes. Hoy entiendo que mi incertidumbre no significa tu falta de interés o ausencia. Te pido que pueda vivir buscando tu reino por encima de mi confort y estabilidad. Gracias por enseñarme que los cambios están bajo tu control y son buenos. Oro a Ti en el nombre de Jesús. Amén

10 may 2011

Hechos 10:5-8

Envía, pues, ahora hombres a Jope, y haz venir a Simón, el que tiene por sobrenombre Pedro. Este posa en casa de cierto Simón curtidor, que tiene su casa junto al mar; él te dirá lo que es necesario que hagas. Ido el ángel que hablaba con Cornelio, éste llamó a dos de sus criados, y a un devoto soldado de los que le asistían; a los cuales envió a Jope, después de haberles contado todo.



Si ponemos mucha atención a este pasaje, podemos descubrir todo lo que Dios está haciendo “entre líneas”. En esta ocasión, vemos a un Dios que da instrucciones a Cornelio para mandar a hombres a la ciudad de Jope y que busque a alguien que se llama Simón y que le dicen Pedro. Si recuerdas, en los versículos anteriores, Pedro había ido a Jope porque algunos discípulos le pidieron que los ayudara con la muerte de Dorcas. Pedro se quedó más días en Jope compartiendo a Cristo y ahora está por recibir noticias que su tiempo en esa ciudad ha terminado.
¿Qué tiene de interesante todo esto?
Aunque nosotros no veamos lo que está sucediendo a nuestro alrededor, Dios sí está planeando con mucho detalle lo que habrá de venir. Él puede traer personas de otras ciudades para mostrarte algo que debes aprender. Él tiene la capacidad de sorprenderte y realizar obras totalmente inesperadas para que tú sigas aprendiendo que en Él debes confiar. Piensa en esto: Pedro estaba yendo a Jope sin saber lo que vendría. Antes de esto, Dios ya se había encargado de los planes que tenía para él.
Frecuentemente nos cuestionamos sobre lo que nos sucede. A veces pensamos que nuestra situación debería ser distinta. Pensamos que deberíamos vivir en otro lugar, tener otro trabajo, tener otra situación económica, tener menos problemas de salud, que nuestra pareja fuera más de esto o aquello, o simplemente tener una familia más estable o menos problemática. La realidad es que Dios está utilizando absolutamente cada instante de lo que nos pasa para transformarnos. Es necesario atravesar todo esto para que Él, conforme lo decida, trabaje en nuestros corazones.
Me impresiona cuántas piezas están involucradas en este pasaje: la gente de Jope que vio lo que Pedro hizo, el mismo Pedro, Cornelio, el soldado y su criado. Hoy en día, Dios sigue trabajando igual. Muchas personas involucradas y nosotros no sabemos ni cómo ni cuándo aparecerán. Hoy quiero animarte a que no solamente seas de aquellos que reciben sino de los que dan. Que Dios te utilice para impactar la vida de las personas que pone a tu alrededor y utilices tu situación para darle gloria. Lo que sea que estés viviendo en este momento, dale un giro y comienza a utilizarlo para dar testimonio de Cristo y para darle gloria a Él. Estoy convencido que Dios busca corazones dispuestos como el de Pedro o Cornelio para seguir impactando la vida de personas y ciudades enteras. El trabajo empieza contigo y conmigo. ¿Qué vas a decidir?

Oración
Señor: hoy entiendo que tienes planes muy superiores a los míos y que a pesar de que no pueda ver ni comprender lo que vendrá, sé que todo es por mi bien y para tu gloria. Te pido que pueda servirte independientemente de lo que esté atravesando en mi vida y que aprenda a utilizar todo lo que me rodea para darte gloria. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

6 may 2011

Hechos 10:3-4

Este (Cornelio) vio claramente en una visión, como a la hora novena del día, que un ángel de Dios entraba donde él estaba, y le decía: Cornelio. Él mirándole fijamente, y atemorizado, dijo: ¿Qué es, Señor? Y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han subido para memoria delante de Dios.



¿Cuántas veces después de algunos días, meses o años de estar orando continuamente has comenzado a dudar de que tus oraciones estén llegando a Dios? ¡No eres el único! Todos somos humanos y todos estamos acostumbrados a trabajar sobre lo que vemos y reconocemos. Cuando queremos estar en comunión con Dios y buscamos su reino, hay ocasiones en las que las respuestas, independientemente de que sean afirmativas o negativas, tardarán mucho en llegar. Como nosotros no tenemos a nadie que nos diga: tu caso tardará tres meses más o solamente un día más, comenzamos a desesperarnos y a desanimarnos. La respuesta está en la fe. La definición de fe la encuentras en el libro de los Hebreos 11:1 y dice: es pues la fe la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Esto quiere decir que: nuestra certidumbre de que Dios escucha nuestras oraciones no está basada en lo que vemos o tocamos. Además, estamos convencidos que nos escucha sin importar que nadie nos lo confirme personalmente.
No podemos saber lo que Cornelio estaba orando. La biblia no nos da más detalle. Por otro lado, tampoco sabemos lo que vendrá como respuesta para él. Solamente tenemos conocimiento de que, sus oraciones han sido escuchadas y que ahora vendrá la respuesta por parte de Dios. ¡No te desanimes! Tu respuesta llegará. Dios no ha dejado de escuchar cada una de tus oraciones. Siempre ha estado atento a tus angustias y temores. No dejes que lo que te rodea te haga dudar de que Dios trabaja como nosotros. Él es soberano y sus planes no dependen de lo que nosotros pensemos o creamos que deben ser.
En tu camino con Dios tendrás muchos momentos así. A veces recibirás respuestas inmediatas y en otras ocasiones simplemente tendrás que esperar y esperar. Hoy quiero decirte que la espera no significa ausencia de respuesta y mucho menos que Dios no está presente o escuchando. Debes entender y ejercitar lo que es la fe en el Señor y confiar en Sus tiempos. ¿Por cuánto tiempo estuvo en oración Cornelio? Creo que con toda intención de Dios no lo dice su palabra para que no pensáramos que ese número de días era el que tenemos que esperar.
Tómate tu tiempo. Medita sobre tus oraciones. Piensa en aquello que te da gozo y alegría. También lo que te da angustia y roba tu paz. Ahora recuerda que Dios tiene el control. Recuerda que te ama y tiene cuidado de ti. Dile al Señor lo que piensas y lo que sientes. Dile que quieres confiar y esperar tranquilo.

Oración
Señor: no quiero vivir desesperado y angustiado. Quiero aprender a esperar con gozo y en tu paz. Hoy entiendo que tengo esperanza y que la ausencia de respuesta no significa que no estés al pendiente de mí. Gracias por amarme y cuidarme. Te pido que pueda enfocar mi vida en Ti y no en mis problemas. Oro a Ti en el nombre de Cristo Jesús. Amén

5 may 2011

Hechos 10:1-2

Había en Cesarea un hombre llamado Cornelio, centurión de la compañía llamada la italiana, piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, y que hacía muchas limosnas al pueblo, y oraba a Dios siempre.



Cornelio tenía una vida normal. Se levantaba por las mañanas e iba a su trabajo, en este caso al ejército, y regresaba por las noches a su hogar. Siendo centurión tenía a su cargo a cien soldados. No es cosa fácil. Hay personas que tienen grandes problemas por tener solamente a una o dos personas a su cargo. Es probable que haya atravesado momentos difíciles en los que perdió soldados o en los que no estuvo de acuerdo con lo que Roma estaba haciendo. Aún así, el siguió con su trabajo desempeñándolo bien. Podríamos trasladar a Cornelio a nuestros días y su vida sería muy similar a la nuestra. Tendría pruebas con su carácter, con enfermedades, fallecimientos, momentos difíciles, en fin, todo lo que nosotros atravesamos día a día, este hombre lo vivió también. Pero hay algo distinto. Algo que resalta y lo hizo digno de ser recordado en la Biblia. ¿Qué hizo para merecerlo? No tuvo que ganar batallas. No fue el mejor centurión del año. Tampoco el mejor estratega. Para aparecer en la Biblia y ser recordado como un gran hombre sus credenciales se leen así: piadoso y temeroso de Dios con toda su casa, oraba siempre a Dios y hacía muchas limosnas. ¡Me encanta su descripción!
Si tuvieras que describirte, ¿cuáles serían tus adjetivos? ¿Cuánta diferencia habría con la descripción de alguien más? Quiero resaltar que Cornelio era un hombre común y corriente. Probablemente casado porque nos habla de que él y su casa eran temerosos de Dios. Seguro tuvo discusiones con su esposa. Tuvo tal vez situaciones en las que pudo ser infiel. Su esposa probablemente luchaba con ser respetuosa y aprender a sujetarse a él. Cornelio no vivió distintas pruebas que las que atravesamos hoy en día. Lo único que hizo fue entregar su vida al Señor y obedecerlo en todo momento. Buscó que su casa también se sujetara a Dios y se mantuvo firme dando siempre un testimonio de lo que creía.
No sé por lo que estés atravesando o cómo sea tu vida. Sé que algunos están atravesando divorcios o problemas de adicción. Otros no logran entender las enfermedades que hay a su alrededor mientras otros cuantos luchan por tener un empleo. Escucha bien, no debes esperar a que tu situación “mejore” para entregarte a Cristo. Por eso hice tanto énfasis en que Cornelio probablemente atravesaba los mismos problemas que tú y yo y aún así decidió seguir al Señor de manera congruente. ¡Hagamos lo mismo! Busquemos que en nuestra vida nos puedan describir como: piadoso y temeroso de Dios, oraba constantemente y daba siempre su diezmo y ofrendas. Si has aceptado a Jesús, éste debe ser tu objetivo principal. Espero tu corazón sea sacudido y puedas alinearte con los planes que Dios tiene para ti.

Oración
Señor: quiero ser recordado como tu siervo y que mi vida pueda hablar de mi creencia y amor a Ti. Perdona mis pecados y permite que pueda vivir en obediencia a tu palabra. Permite que mi vida sea luz para los demás. Te lo pido en el nombre de Jesús. Amén

3 may 2011

Hechos 9:40-43

Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. Y él dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva. Esto fue notorio en Jope y muchos creyeron en el Señor. Y aconteció que se quedó muchos días en Jope en casa de un cierto Simón, curtidor.



No habíamos visto a nadie más que a Jesús hacer este tipo de milagros. Por esta razón, pienso que los discípulos no llamaron a Pedro para que reviviera a Tabita sino para ayudar con el proceso y compartir a Cristo. Pero Pedro sorprende a todos los presentes y a los que habitan en la ciudad de Jope haciendo lo imposible en el nombre del Señor. Nunca debemos pensar que ya hemos visto todo acerca de Dios. No debemos encerrar a Dios a unas cuantas formas de actuar pues siempre habrá una distinta que no esperabas y volverá a sorprenderte. Esto nos da esperanza. Es muy común que nosotros pensemos y actuemos conforme a lo que tenemos en frente y por esta razón somos inconstantes. Si los planes van bien, nosotros estamos bien; por el contrario, si los planes van mal, nosotros estamos mal. ¡Dios no quiere que seamos así! Él nos quiere ver llenos de gozo y esperanza puesta en su nombre. Pero esto no llega hasta que dejamos de poner límites a Su obra y dejamos que nos sorprenda. El hecho de que vuelva a una persona de la muerte creo que debe dejar claro que no hay absolutamente nada que Jehová no pueda hacer. Tu caso no es más fuerte que Dios. ¿Lo puedes entender? Dios puede transformar cualquier situación negativa en positiva como en el caso de Dorcas. Ahora, si ponemos atención, Pedro oró antes de decirle que se levantara. Lo que hizo Pedro con esta oración era pedir que sus planes estuvieran en línea con los del Señor. Es nuestra responsabilidad compartir el evangelio correctamente y por ello no voy a llenarte de una esperanza falsa. Dios permite que alguien fallezca. Dios permite que una enfermedad llegue. Él en su soberanía decide. Por otro lado debes saber que sus bendiciones para los que creemos en Él son abundantes.
Este milagro llegó a ser noticia por toda la ciudad y muchos creyeron en Jesús. ¿Cómo sabes que lo que te sucede no tiene un propósito similar? Imagina que muchas personas a tu alrededor crean en el nombre de Dios por ver tu testimonio. Estoy convencido que Dios utiliza cada detalle para que su nombre sea exaltado y nosotros a veces somos ciegos para darnos cuenta de ello por estar tan metidos en nuestra vida. Haz una pausa. Reflexiona. ¿Utilizas lo que te sucede para dar testimonio o prefieres quejarte cuando no salen bien las cosas? Te invito a que demos gloria a Dios y nos dejemos sorprender dejándolo trabajar en nuestras vidas con nuestra esperanza en Él y no en lo que vemos.

Oración
Señor: en verdad que no dejas de sorprenderme. Perdona que dude de Ti y quiera que resuelvas todo a mi manera. Hoy quiero dejarte trabajar en mí y que mi vida esté gozosa y en servicio a Ti sin importar las circunstancias. Permite que mi vida de testimonio de Ti y transfórmame. Te lo pido en el nombre de Cristo. Amén

2 may 2011

Hechos 9:38-39

Y como Lida estaba cerca de Jope, los discípulos oyendo que Pedro estaba allí, le enviaron dos hombres a rogarle: No tardes en venir a nosotros. Levantándose entonces Pedro, fue con ellos; y cuando llegó, le llevaron a la sala, donde le rodearon todas las viudas, llorando y mostrando las túnicas y los vestidos que Dorcas hacía cuando estaba con ellas.



¿Por qué llaman a Pedro los discípulos y por qué las viudas llegan a él llorando y haciendo gran clamor? Empezaré respondiendo la segunda pregunta. En nuestra cultura, la forma de expresar un dolor es muy distinta a la que se usa en medio oriente. De hecho, es probable que hayas visto escenas en las que muestran cómo rasgan sus vestiduras, gritan, lloran y todo de una manera muy vistosa o aparatosa. Nos resulta extraño pero para ellos es normal. Por esta razón, cuando Pedro llega, de cierta manera es “atacado” por las viudas que lo saturan con llantos y presentando las vestimentas que había hecho Dorcas.
Con respecto a la primera pregunta, debemos entender su situación y de ahí, hacer dos suposiciones: que no sabían qué hacer o que esperaban que Pedro hiciera algo mejor que ellos. Es probable que hubieran tenido otros momentos similares en los que un hermano en Cristo falleciera. Pienso que la primera suposición no tiene mucho fundamento puesto que no resultaba algo nuevo este fallecimiento. Por el contrario, pienso que llaman a Pedro pues sabían de su fe y de lo que era capaz. También sabían que sabría cómo manejar la situación de una buena manera. Pero lo más interesante es que estoy seguro que, independientemente de lo que Pedro hiciera, ellos no sabrían qué es lo que pasaría hasta el momento en que Pedro llegara. Y aquí es donde pienso en nuestra vida actual. Me explico mejor. Los discípulos acuden a Pedro pidiendo que venga y los apoye. No saben exactamente qué hará o cómo los apoyará pero saben que algo hará para mejorar la situación y por ello acuden a él. Lo mismo debemos hacer con Dios. Acudir a Él para entregarle nuestra situación, obedecerlo plenamente sabiendo que Él, de alguna manera u otra, se encargará de mejorar nuestra vida. No debemos limitar a Dios y esperar que resuelva de esta o aquella forma sino dejarlo que, como Pedro, venga a nosotros y observemos lo que tiene que mostrarnos.
En el libro de Éxodo podemos darnos cuenta que Dios conoce nuestros dolores y penas cuando Dios le dice a Moisés que los clamores del pueblo de Israel han sido escuchados y por eso serán librados. ¿Cómo habrían de ser librados? No lo sabía Moisés. ¿Cómo serás librado? No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que el hecho de estar con Cristo, lo que venga lo podremos soportar en Él.

Oración
Señor: quiero dejar de limitar tus acciones pensando que deberías hacer esto o aquello. Quiero invitarte a mi vida y dejar que Tú trabajes y yo observe sin reclamar. Quiero vivir confiado sabiendo que harás maravillas en mi vida mientras me mantenga pegado a Ti. Transfórmame Señor, en el nombre de Jesús
Amén