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19 ene 2012

Hechos 17:18


Algunos filósofos epicúreos y estoicos entablaron conversación con él (Pablo).  Unos decían: ¿Qué querrá decir este charlatán?  Otros comentaban: Parece que es predicador de dioses extranjeros.  Decían esto porque Pablo les anunciaba las buenas nuevas de Jesús y de la resurrección.  Entonces se lo llevaron a una reunión del Areópago.


Los epicúreos creían que la muerte era el fin y por ello se dedicaban a disfrutar de la vida.  Vive hoy como si no hubiera mañana podría ser un buen lema de su forma de vivir.  Además, no creían que existieran dioses afectando los hechos sino que todo era fortuito.  Por otro lado, los estoicos creían en la disciplina y el luchar para conseguir algo.  Aceptaban a un dios o dioses como parte del universo en su totalidad y no creían en que los eventos pasaran al azar sino por dirección de leyes divinas o destino universal.  Estas vertientes eran lo más nuevo que se escuchaba en Atenas y tenían gran número de seguidores.  Cuando Pablo anuncia el evangelio, vemos dos reacciones opuestas: charlatán o palabrero y la otra lo llevan al Areópago para que siguiera hablando de la doctrina que traía.  El Areópago era un monte situado al oeste de Atenas.  Era el lugar donde se reunía el consejo formado por grandes pensadores, ricos y élite de la sociedad.  Tomaron tanta importancia que en algún momento gobernaban también.
¿Cómo puede ser que el mensaje de Pablo tenga dos resultados tan distintos?  Es interesante la falta de claridad sobre quién pensó qué.  Esto me hace pensar en nuestra forma de limitar el impacto y el poder de Dios.  ¿Cuántas veces hemos pensado que tal persona o tal grupo no querrá escucharnos hablar de Cristo?  ¿Cuántas veces bajamos la cabeza y no hablamos del Señor porque pensamos que nos dirán charlatanes?  Tal vez con otras palabras pero el rechazo es el mismo.  ¿Cuánto limitamos los planes de Dios porque creemos que no tiene sentido hablar de Jesús a tal o cual persona?  Definitivamente habrá personas que rechacen el mensaje con todas sus fuerzas.  Es normal y no es personal.  Pero por otro lado, habrán personas que quieran llevarnos a sus “areópagos” para que sigamos hablando de Cristo.  ¿Qué más da si nos dicen que no cuando podemos recibir un sí?  Leí un libro que decía: mientras más escucho NO sé que me encuentro más cerca del SÍ.  Los planes son de Dios y nuestra obligación es compartir su evangelio a todos.  No a aquellos que consideremos que recibirán bien las escrituras.  A todos.  No nos corresponde seleccionar.  El Señor te puso en un lugar específico con un propósito en específico.  No fue casualidad la ciudad en que naciste, el o los idiomas que hablas y el lugar en el que te encuentras hoy.  Todo fue diseñado para que hoy puedas servir al Señor.  ¿Estás dispuesto?  Pablo nos dejó un gran ejemplo.  Vivamos para Cristo y no para nosotros o los demás.  Anunciemos su evangelio.  Si lo rechazan, sigamos orando por ellos pero por el contrario, si lo aceptan, demos gloria a Dios.
Oración
Padre: hoy entiendo que tienes un plan específico y único para mí.  Te pido pueda entender todo lo que me has dado para ponerlo a tu servicio y anunciar tu palabra.  Dame sabiduría para compartir tu evangelio y no permitas que me desanime si es rechazado o criticado.  Gracias por tu amor y misericordia.  En Cristo Jesús.  Amén 

18 ene 2012

Hechos 17:16-17


Mientras Pablo los esperaba en Atenas, le dolió en el alma ver que la ciudad estaba llena de ídolos.  Así que discutía en la sinagoga con los judíos y con los griegos que adoraban a Dios y a diario hablaba en la plaza con los que se encontraban por allí.


Lo que Pablo tenía frente a sus ojos era uno de los centros más importantes del mundo.  Había tenido encuentros con judíos y gentiles, pero ahora tenía frente a si un grupo de intelectuales y religiosos como jamás vio.  Atenas era un lugar al que acudían las personas para aprender lo nuevo en arte y lo intelectual.  Asimismo, las distintas religiones y creencias eran bien recibidas.  ¿Qué pudo ver Pablo para que le doliera en el alma?  ¿Qué tan insensibles somos para que a nosotros no nos duela nada?  Si analizamos lo que Pablo pudo haber visto, la verdad es que resulta difícil entender el por qué se afligió.  Atenas era una ciudad totalmente próspera y hermosa.  Comercio.  Letras.  Cultura.  Se encontraba la Acrópolis y el Partenón como muestra de la arquitectura vanguardista y bella.  En resumen, Pablo se encuentra en una ciudad que parece imponente y sorprendente.  Pero él se entristece.  ¿Por qué?  Porque Pablo pudo ver más allá de lo que a todos nos sorprende.  Pudo ver una sociedad apartada de Jehová.  Nos dice la biblia que Atenas estaba llena de ídolos.  Lo que a muchos visitantes sorprendía y llenaba sus ojos, a Pablo le entristecía su corazón.  Así nos pasa muchas veces.  Nos dejamos sorprender por lo que vemos y lo que tenemos en frente mientras que en realidad deberíamos estar preocupados y entristecidos.  Un ejemplo de esto es lo que pasa con los artistas de música o televisión.  La gente les grita, les llora y los ve como personas perfectas y grandiosas  anhelando conocerlas o ser como ellas, mientras que la mayoría (insisto que no todas), por dentro están totalmente apartadas de Dios.  Nos enteramos que tienen problemas de alcoholismo, drogas, medicamentos para el dolor, depresiones.  Normalmente atraviesan varios divorcios y su vida dista mucho de lo que los demás piensan e idolatran.  ¿Por qué no tenemos esa sensibilidad de Pablo para ver más allá?
Debemos ser más inteligentes y analizar lo que tenemos en frente.  Debemos preocuparnos porque las personas conozcan a Jesús.  Nos dice el pasaje que Pablo inmediatamente que llegó a Atenas y vio la gran cantidad de ídolos que habían, se fue a las sinagogas y a las plazas para poder anunciar a Cristo.  No se dio de golpes ni criticó al gobierno o a sus ciudadanos.  Comenzó a predicar el evangelio.  ¿Qué haces tú?  Cada uno de nosotros tenemos la responsabilidad de hablar y anunciar al Mesías.  ¿Qué estás haciendo?  Esta pregunta es entre Dios y tú.  No te justifiques ni te escondas.  Se honesto y dale cuentas al Señor.  
Mira a tu alrededor.  Cierra tus ojos y pide a Dios porque ponga sensibilidad en tu corazón.  Abre tus ojos y observa de nuevo.  Estoy seguro que encontrarás mucha necesidad de Cristo.  Ahora ve y trabaja para Él predicando y anunciando su deseo de tener comunión con nosotros.  Empieza hoy.  No dejes pasar más tiempo.
Oración
Padre nuestro: Cuán equivocado estaba idolatrando tantas vidas y tantos lugares sin entender que estaban vacíos y totalmente apartados de Ti.  Te pido que pueda ser sensible y, como Pablo, ver más allá de lo que tengo frente a mi.  Quiero pedirte que mi vida sea de testimonio y que pongas el deseo en mi corazón de anunciar tu nombre.  Te lo pido en Cristo Jesús.  Amén 

17 ene 2012

Hechos 17:13-15


Cuando los judíos de Tesalónica se enteraron de que también en Berea estaba Pablo predicando la palabra de Dios, fueron allá para agitar y alborotar a las multitudes.  En seguida los hermanos enviaron a Pablo hasta la costa pero Silas y Timoteo se quedaron en Berea.  Los que acompañaban a Pablo lo llevaron hasta Atenas.  Luego regresaron con instrucciones de que Silas y Timoteo se reunieran con él tan pronto como les fuera posible.


¿Qué tan aferrado estás a lo que el Señor te ha dado?  ¿Quieres darte cuenta de cuánto confías en Dios y cuánto en las bendiciones que Él te ha dado?  Simplemente piensa si serías capaz de entregar absolutamente todo y seguir viviendo agradecido.  ¿Podrías dejar tu casa?  ¿Tu ciudad?  ¿Tu salud?  ¿Tus seres queridos?  ¿Tu vida?  La biblia nos dice que somos administradores de lo que el Señor nos da.  Esto quiere decir que realmente nada nos pertenece.  ¿Lo entendiste?  Nada.  Tu salud, tu familia, tu trabajo, tu casa.  Podrías decir que trabajaste duro para conseguir tu casa y que gracias a ese gran esfuerzo la tienes.  Yo te pregunto: ¿Quién te permitió levantarte cada día para que trabajaras?  ¿Quién te dio salud?  ¿Acaso nosotros decidimos cuándo estamos sanos y cuándo enfermos?  ¿Podemos decidir qué trabajo tener y cuánto ganar?  Crecemos rodeados de ideas que nos hacen pensar que nosotros podemos decidir sobre todos estos temas.  Incluso hay dichos que involucran a Dios que son opuestos a su palabra: ayúdate que yo te ayudaré, busca la paz en tu interior, piensa positivo para vivir positivo, primero debes estar bien tú para poder estar bien con los demás, y así la lista sigue.
El día de ayer leíamos que la gente de Berea estaba recibiendo el evangelio y lo estudiaban.  Gran cantidad de personas se convencía de que las nuevas de Pablo realmente concordaban con las escrituras.  Hoy vemos que los judíos que tanto persiguieron a los discípulos en Tesalónica, viajan hasta Berea para seguir con su labor.  Por esta razón, Pablo tiene que salir de Berea y es llevado a la costa para posteriormente salir rumbo a Atenas dejando atrás a dos personas importantísimas en su vida, a Silas y a Timoteo.  Los discípulos estuvieron en tantas ciudades que nos parece insignificante el hecho de que fueran de un lugar a otro.  Pienso que la primera vez que Pablo tuvo que escapar de una ciudad fue más difícil que la segunda y así sucesivamente hasta que se convirtió en una manera de vivir.  Siempre dependiendo de el Señor y dispuestos a ir a donde se les encomendara en ese día.  Comencé preguntando por tu facilidad de desprenderte de lo que Dios te ha dado.  ¿Qué piensas?  ¿Puedes identificarte con los discípulos quienes poco a poco entregaron su vida entera para servir al Señor o más bien estás del lado de los que quieren acumular todo para sí mismos y se oponen a cualquier cambio que Dios quiera realizar?  La verdad es que Dios quiere que nos aferremos a Él y solo a Él.  Hoy quiero dejarte con un reto.  Deja que el Señor examine tu corazón y pon a Sus pies aquello que no quieres dejar.
Oración
Señor Padre: te pido examines mi corazón y me muestres todo aquello que me cuesta trabajo o no quiero entregarte.  Ayúdame a entender que es tuyo.  Ayúdame a entender que debo vivir para Ti y no para mí.  Te lo pido en Cristo Jesús.  Amén 

16 ene 2012

Hechos 17:10-12


Tan pronto como se hizo de noche, los hermanos enviaron a Pablo y a Silas a Berea, quienes al llegar se dirigieron a la sinagoga de los judíos.  Éstos eran de sentimientos más nobles que los de Tesalónica, de modo que recibieron el mensaje con toda avidez y todos los días examinaban las escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba.  Muchos de los judíos creyeron y también un buen número de griegos incluso mujeres distinguidas y no pocos hombres.


Ni tú ni yo debemos convencer a nadie sobre Jesús.  Leíste bien.  No nos corresponde esa labor.  Nuestro trabajo es ir y predicar la palabra anunciando a Jesús como Señor y Salvador.  El resto, es trabajo de Él.  De hecho, el no entender este principio tan básico, causa muchos problemas y de cierta manera mala imagen sobre los que seguimos a Jesús.  ¿Cuántas veces has escuchado que los cristianos son obstinados y creen que deben convencer a todos que ellos tienen la razón?  En mi caso lo he escuchado en repetidas ocasiones.  ¿Por qué pasa esto?  Porque nos salimos de nuestro deber al pensar que Dios necesita de nuestra ayuda convenciendo a las demás personas sobre su necesidad de Dios.  La verdad es esta: Dios no te necesita convenciendo a nadie.  Ese trabajo lo hace solamente Él.  ¿Lo entendiste?  No te desanimes ni te desesperes cuando tus familiares y seres queridos no quieren aceptar las buenas nuevas que les has compartido.  Deja que el Señor trabaje en sus corazones y sea Él y solo Él quien se manifieste y demuestre que es Dios, Rey y Salvador.  Si leemos con cuidado el pasaje, podemos darnos cuenta que los discípulos dejaban que Dios fuera el que convenciera a las personas.  Nos dice la biblia que una vez recibido el mensaje, examinaron las escrituras para ver si era verdad lo que se les anunciaba.  Las escrituras son LA PALABRA DE DIOS.  Esto quiere decir que es Él y no nosotros los que convencen a las personas de que Jesús es el camino, la verdad y la vida.  
Sé que resulta frustrante y también triste el que nuestros seres queridos rechacen constantemente el evangelio.  Sé que quieres bendiciones para ellos y que no buscas nada malo sino por el contrario que sus vidas sean plenas a través de Jesús.  Sin embargo, es importante aprender que nuestro Señor tiene sus tiempos y sus planes.  Recuerda el momento en que doblaste tus rodillas y pediste perdón a Él.  Probablemente no fue la primera vez que escuchaste sobre Dios.  He escuchado testimonios de personas que odiaban todo lo que tuviera que ver con Jesús hasta que un día no pudieron más y decidieron abrir su corazón para recibirlo.  A veces predicaremos a personas como las de Tesalónica que alborotaron al pueblo en contra de los discípulos pero en otras ocasiones estaremos en Berea donde la gente es de sentimientos nobles y no solo reciben el evangelio sino que además, lo estudian y examinan para corroborar que el mensaje sea fidedigno.
Hoy quiero animarte a confiar en el Señor.  Deja que Él trabaje y transforme corazones.  No te desesperes.  Él transformó tu corazón y transformará aquellos de tu casa.  Mantente fiel y busca siempre dar un buen testimonio.  Con el tiempo verás al Señor trabajando y convenciendo corazones.
Oración
Padre: te pido perdón porque no confió plenamente en Ti.  Perdóname por querer intervenir en lo que te corresponde a Ti.  Hoy te entrego a mis familiares y seres queridos que no te conocen y te pido que seas Tú quien abra sus ojos y sus corazones para que puedan reconocerte.  Te pido que mantenga un testimonio agradable a Ti y que mi vida sirva para tu gloria.  Pon paz y esperanza en mi corazón.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén 

4 ene 2012

Hechos 17:6-9



Pero como (los judíos) no los encontraron (a los discípulos), arrastraron a Jasón y a algunos otros hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: «¡Estos que han trastornado el mundo entero han venido también acá, y Jasón los ha recibido en su casa! Todos ellos actúan en contra de los decretos del emperador, afirmando que hay otro rey, uno que se llama Jesús.  Al oír esto, la multitud y las autoridades de la ciudad se alborotaron; entonces éstas exigieron fianza a Jasón y a los demás para dejarlos en libertad. 


Pareciera que la persecución que vemos contra Jasón y los discípulos ha terminado.  Ya no vemos este tipo de actos por lo menos en la cultura occidental.  No tenemos un gobierno que se sienta amenazado por el crecimiento de los fieles.  Ya no existe el coliseo romano o los fosos de fuego donde podrían echar a creyentes para que murieran por aquello que creen: Jesús.  Déjame decirte que, sin tratar de buscar la conspiración oculta, creo que seguimos teniendo muchos ataques hacia nuestra fe.  Definitivamente no como lo vivieron Jasón y los discípulos al ser aprehendidos o lapidados sin razón o juicio alguno, pero sí estamos siendo atacados en muchos otros aspectos.  Todo esto lo traigo a reflexión pues debemos estar preparados para no caer en las manos del enemigo.  La Biblia nos dice que Satanás está esperando el momento para devorarnos como león rugiente y yo lo creo al cien por ciento.  Por ello, cuando leo el pasaje, reflexiono sobre la persecución de la iglesia y trato de entender cómo trabaja Satanás. Pienso que el día de hoy su táctica es mucho más sutil y ha sido perfeccionada.  En los pasajes que leemos en el libro de los hechos, vemos personajes que estaban entregados al Señor o aquellos que lo negaban.  Hoy en día, me parece que nuestro enemigo está utilizando la palabra de Dios para atacar donde más duele: siendo tibios.  Apocalipsis 3:16 nos habla de lo desagradable que es para el Señor no ser frío ni caliente sino tibio.  Hoy en día estamos bombardeados por los medios que nos dicen que ser tibio es lo mejor.  Se nos dice que ser frío o caliente es no tener criterio o que somos intolerantes y radicales.  ¿En qué momento dejamos que todo lo demás fuera aceptado menos el dedicarnos enteramente a Cristo?  Esta es nuestra persecución de hoy en día: el no poder entregar nuestra vida entera al Señor sin ser criticados, señalados y cuestionados.  Nuestra persecución quiere hacernos pensar que no existen los valores absolutos y que debemos aceptar que la creación no la hizo Dios sino la evolución.  Debemos aceptar que además de Adán y Eva, somos descendientes del mono.  Nos quieren quitar a nuestro Señor y creador del universo para igualarlo con la madre naturaleza.  Quieren minimizar los milagros de Jehová y darles el nombre de ley de la atracción o pensamiento positivo.  ¿Qué ha pasado?  ¡No podemos permitir esto!  No podemos dejar que nuestros principios sean aplastados.  No debemos seguir siendo tibios.  Jasón fue aprehendido y llevado ante las autoridades por haber recibido a Pablo en su casa.  Fue señalado y criticado.  Además tuvo que pagar una fianza para no entrar en la cárcel.  Seguir a Cristo incluye momentos como este.  Momentos decisivos donde le decimos al mundo que creemos en Aquél que nos libró del pecado sin importar lo que piensen ni lo que critiquen ni las consecuencias.  ¿Estás dispuesto?  ¿Prefieres seguir tibio?  ¿Qué vas a hacer?
Oración
Señor: entiendo que he pecado contra Ti y que he llevado mi vida de manera tibia.  Hoy puedo ver que debo seguirte al cien por ciento y no entregarte mi vida por pedazos.  Te pido que abras mi corazón y me muestres todo aquello que estorba en mi comunión contigo.  Quiero fortalecerme en Ti para no caer ante el enemigo cuando aceche contra mí.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén 

3 ene 2012

Hechos 17:5


Pero los judíos, llenos de envidia, reclutaron a unos maleantes callejeros, con los que armaron una turba y empezaron a alborotar a la ciudad.  Asaltaron la casa de Jasón en busca de Pablo y Silas, con el fin de procesarlos públicamente. 


Si no tenemos cuidado, podríamos caer en un error al pensar que los malos de la historia son los judíos al perseguir a los discípulos y quererlos meter a la cárcel cuando en realidad los malos de esta historia somos todos aquellos que no queremos aceptar a Cristo para corregir nuestro camino.  Todos aquellos que nos dejamos seducir y pensamos que esto o aquello será mejor que el camino de Jesús.  Por esta razón nos llenamos de envidia y de coraje.  Realizamos actos que pensamos están bien y son justificables, pero la realidad es otra.  Nos dice la biblia que el grupo de judíos estaba lleno de envidia y por ello comenzaron a alborotar a la ciudad e incluso entraron en la casa de Jasón para sacar a los hermanos.  Prácticamente estaban cometiendo un delito al asaltar la casa de Jasón pero no se preocupaban por esto pues su principal objetivo los tenía cegados.  
Cuando tus principios no los tienes bien claros, en momentos de alboroto, tienes gran probabilidad de realizar actos que después te arrepentirás.  ¿Recuerdas que Pablo y Silas permanecieron en la cárcel a pesar de que las celdas se abrieron?  Pues esto se dio gracias a que se mantuvieron firmes en sus principios.  ¿No crees que tuvieron ganas de salir?  Finalmente estaban atravesando una injusticia.  Si lo ponemos en nuestra perspectiva, tendrían cierta validez al salir de la cárcel y seguir su camino.  Pero ellos decidieron quedarse.  Así, tú y yo debemos mantenernos pegados a Cristo.  Siguiendo detenidamente sus pasos.  No volteando ni dejando de poner atención a su palabra.  Los judíos cometieron un gran error al dejar que la envidia se apoderara de su voluntad.  Nosotros no debemos caer en lo mismo.  ¿Cuántas relaciones son destruidas por este tipo de reacciones?  ¿Cuánto daño causa el no pensar lo que estamos haciendo y dar rienda suelta a nuestras emociones?  Nos dice la biblia que los judíos asaltaron la casa de un hombre que no había hecho nada.  ¿Hasta dónde llegamos nosotros con el afán de seguir nuestro propio criterio?  ¿Qué necesitamos para darnos cuenta que estamos cometiendo un error?
Seguir a Cristo significa renunciar a nuestra voluntad.  No es fácil.  Va en contra de lo que nos enseñaron desde pequeños y totalmente en contra de lo que se promueve hoy en día.  Yo he cometido muchos errores por no entender que la palabra de Dios busca mi bienestar.  He cometido errores por pensar que yo tengo un mejor camino o por lo menos uno más interesante.  La realidad es que no fue así.  Creo que debemos ser valientes y admitir que nos equivocamos.  La probabilidad de que hagamos algo como los judíos es alta si seguimos pensando que nuestro camino es mejor que el de Cristo.  ¡Piénsalo!
Oración
Señor: reconozco que he pecado y te pido perdón.  Entiendo que me he empeñado en seguir mi camino y hoy me doy cuenta que no me ha llevado a ningún lugar.  Te pido que me guíes y renueves mi corazón para poder caminar en tu dirección.  En Cristo Jesús te lo pido.  Amén 

23 dic 2011

Hechos 17:1-4



Pasando por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos.  Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo.  Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas.


Si leemos rápido el pasaje pareciera que los resultados de compartir el evangelio fueron extremadamente rápidos.  Tres días.  Pero en realidad son tres semanas puesto que son días de reposo.  O sea, tres sábados pasaron antes de que los discípulos comenzaran a ver que el evangelio era recibido entre las personas.  Imagino a Pablo y a Silas llegando a Tesalónica y entrando en las sinagogas para hablar de Cristo.  No hablaban antes para sacar una cita ni mandaban un correo electrónico para que fueran recibidos.  Simplemente llegaban y comenzaban a hablar de Jesús.  Nosotros por el contrario queremos que las cosas funcionen distinto (o tal vez solo soy yo).  Buscamos el momento preciso para no incomodar a las personas al hablar de Cristo.  No lo hacemos con desconocidos.  No lo hacemos todo el tiempo pues pareceríamos fanáticos.  Nos gustaría que las personas que nos escuchan ya estén preparadas para lo que les vamos a compartir y simplemente digan: acepto.  La realidad, como tú y yo sabemos, no es así.  Entonces, ¿por qué no compartir el evangelio como lo hacían los discípulos?  Me parece que después de Jesús, ellos han sido el mejor ejemplo llevando las buenas nuevas por todo el mundo y de cómo vivir en servicio total al Señor.  ¿Qué te detiene?  ¿Te preocupa lo que la gente diga o piense?  Honestamente, resulta difícil ser y actuar sin pensar en aquello que pudieran decir o pensar de nosotros y en especial con temas espirituales.  Pienso en aquellos que defienden a capa y espada a su equipo favorito.  Hablan de él como si fueran uno mismo y dicen ganamos o perdimos en lugar de ganaron o perdieron.  Se apasionan.  Se iluminan sus ojos y comparten con todos a qué equipo le van y se sienten orgullosos de ello.  ¿ Por qué no tener esa misma pasión al decirle al mundo que nuestro padre está en los cielos y se llama Jehová?  Actuar y hablar como aquél que nos salvó y dar testimonio que nuestras acciones las basamos en el Hijo que fue sacrificado por nosotros.  La gente le grita a sus artistas favoritos y se nos hace normal, pero levantar los brazos y alabar a Dios lo vemos distinto... 
El pasaje nos dice que Pablo declaraba y exponía las escrituras.  Pero lo que no nos dice de manera explícita es del testimonio que daba una vez terminada su exposición.  Piénsalo.  Hablaba en la sinagoga el sábado.  Exponía a Jesús y las escrituras que revelaban su venida.  Luego se iba y vivía con una congruencia espectacular pues lo que hablaba estaba en línea con lo que hacía.  Dicen que los actos hablan más que mil palabras.  Es totalmente cierto.  Así hizo por tres semanas seguidas.  Después un gran número de personas creyeron.
No podemos ser tímidos.  No podemos estar escondiendo nuestra creencia.  No podemos llevar una doble vida.  ¿Acaso nos avergonzamos de nuestro Señor?  ¿No ha hecho maravillas inimaginables en tu vida?  ¡Salgamos al mundo a compartirlo!
Oración
Padre: te pido perdón pues sin pensarlo he vivido como si me avergonzara de Ti.  No quiero vivir más así por lo que te pido me llenes de paz, confianza y sabiduría para vivir dando testimonio de un siervo tuyo a quien por tu amor le llamas hijo.  Transforma mi vida.  Renueva mi corazón.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén.

21 dic 2011

Hechos 16:35-40


Al amanecer, los magistrados mandaron a unos guardias al carcelero con esta orden: Suelta a esos hombres.  Pero Pablo respondió a los guardias: ¿Cómo? A nosotros, que somos ciudadanos romanos, que nos han azotado públicamente y sin proceso alguno, y nos han echado en la cárcel, ¿ahora quieren expulsarnos a escondidas?  ¡Nada de eso!  Que vengan ellos personalmente a escoltarnos hasta la salida.  Los guardias comunicaron la respuesta a los magistrados.  Éstos tuvieron miedo cuando oyeron que Pablo y Silas eran ciudadanos romanos, así que fueron a presentarles sus disculpas.  Los escoltaron desde la cárcel, pidiéndoles que se fueran de la ciudad.  Al salir de la cárcel, Pablo y Silas se dirigieron a la casa de Lidia donde se vieron con los hermanos  los animaron.  Después se fueron.



Todo tiene un ciclo.  Si bien, el día de ayer vemos que Pablo y Silas tenían un respiro de lo que estaban viviendo en la cárcel, ellos seguían presos.  Seguían sin saber qué sucedería con ellos.  El guardia los había sanado y les había ayudado a pasar un mejor rato, pero vemos que al día siguiente, ellos siguen en la cárcel.  Nos gusta pensar que Dios se encargará de evitar cualquier problema en nuestra vida.  En la cultura occidental, tenemos impuesta la idea de cómo debe ser la vida perfecta.  Implica mucho dinero, una linda casa, una familia y un padre exitoso.  Ve por un momento los reality shows, películas y demás programas de tv y te podrás dar cuenta que esto es lo que se promueve.  Nosotros como seguidores de Jesús, en lugar de renovar nuestra mente y nuestro entendimiento como lo dice la palabra, queremos trasladar esas ideas y esa cultura e implantarla en las promesas de la biblia.  ¡Por eso hace corto circuito y no entendemos lo que nos pasa!  Queremos entender lo espiritual y divino utilizando herramientas carnales y del mundo.  ¿No te parece ilógico?  ¡Por supuesto que lo es!  Por eso el evangelio hace tanto énfasis en que permanezcamos en Él.  Que escudriñemos su palabra.  Que oremos sin cesar.  Que permanezcamos fieles.  Porque sabe que todo lo que está a nuestro alrededor estorba nuestra comunión con Él.
Dios está buscando “pulir” tu corazón.  Está transformando y renovando tu entendimiento.  Quiere moldear tu mente para que pienses y actúes como Jesús.  Para ello, es necesario “extirpar” todas tus mañas y costumbres que le estorban.  En ocasiones, esto implica atravesar momentos que no parecen gratos y son llenos de incertidumbre y dolor.  En nuestro proceso debemos atravesar por cárceles y lidiar con magistrados corruptos y carceleros que sanen nuestras heridas.  Es parte del plan de Dios y es lo que necesitamos para ser transformados.  Pero hoy, en los versículos que escribí podemos ver que todo tiene un ciclo.  Al día siguiente, los magistrados fueron, se disculparon y los escoltaron a la salida de la cárcel.  Así, un día, las cosas cambian.  Lo que debes preguntarte es ¿qué estoy haciendo mientras tanto?  ¿Estás dejando que Dios renueve tu corazón?  ¿Qué diría hoy Dios de tu actitud?  ¿Qué diría el Señor de tu entrega?  Si algo debe preocuparnos es el quitarle a Dios el trono de nuestra vida.

Oración
Señor: toma el trono de mi vida.  Reina en mi vida y que sea tu voluntad en mí.  Hoy entiendo que debo renovar mi mente y mi corazón y te los entrego para que los transformes a tu manera.  Perdona mis pecados.  Perdona que te de la espalda.  Hoy vengo a ti humillado pidiendo reconciliarme contigo.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén 

20 dic 2011

Hechos 16:33-34


Y él (el carcelero), tomándolos en aquella misma hora de la noche; les lavó las heridas; y en seguida se bautizó él con todos los suyos.  Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído a Dios.



Si los planes de Dios parecen sin sentido, sus resultados son igual de sorprendentes.  Un carcelero lavando las heridas de los presos, llevándolos a su casa y gozándose de tener comunión con ellos pidiendo además que fuera bautizado ¡definitivamente no tiene sentido!  Solamente dentro de los planes de Dios puede pasar algo así.  ¿Quién de nosotros hubiera pensado en un plan dentro del cual, pasando por la cárcel, podríamos compartir de Cristo y tendríamos a presos y al carcelero de rodillas pidiendo reconciliarse con Dios?  La verdad es que ninguno de nosotros lo hubiera pensado con tal perfección.  Es difícil atravesar situaciones difíciles cuando no confiamos en Dios.  Es fácil perder la perspectiva y pensar que nada tiene sentido o que las cosas estarían mejor de otra manera.  La realidad es que Dios es perfecto.  ¿Lo puedes entender?  Te lo repito.  Dios es perfecto.  Nos da, nos quita y nos lleva conforme a su perfecta voluntad.  Está en nosotros el confiar y vivir conforme a su palabra o por el contrario, dudar y tratar de resolver todo por nuestra cuenta…
Por otro lado, ¡me encanta la reacción del carcelero!  Expresa total agradecimiento con los discípulos por haber permanecido en la cárcel a pesar de que las puertas se habían abierto.  Por unos momentos, él pensó en quitarse la vida y al escuchar las palabras de Pablo “no te hagas mal pues todos estamos aquí”, revivió.  Él sabía que los presos podían huir y que no merecía que se quedaran ahí para salvarle la vida.  ¿Qué preso no saldría corriendo al instante?  El carcelero entendió que había ocurrido un milagro en su vida y que Dios lo estaba llamando, por esta razón lo vemos a los pies de los discípulos pidiendo instrucciones para ser reconciliado con el Señor.  Sus primeros actos después de recibir a Cristo es continuar expresando su gratitud al abrir las puertas de su casa y servir a Silas y Pablo.
En resumen, debemos tener presentes dos principios: mantener la perspectiva divina y vivir agradecidos pues no merecemos la misericordia, gracia y amor de Dios.  Piénsalo.  Si atraviesas momentos difíciles, en lugar de preocuparte por lo que ha de venir, puedes cambiar tu perspectiva y confiar en que Dios te ama y solamente quiere ver por tu bien.  Es entonces cuando puedes comenzar a vivir el segundo principio.  Una vida de agradecimiento.  No hay nada más triste que ver cristianos amargados o con resentimientos y corajes.  Si algo nos transmite la palabra de Dios es el gozo de poder tener comunión con Él y de poder renacer y comenzar una vida a sus pies.  ¿Por qué seguir arrastrando el pasado?  ¡Mantén la perspectiva divina y vive agradecido!

Oración
Señor: reconozco que es fácil perderme en el mundo y olvidar Tú perspectiva y perfección.  Reconozco que no he sido agradecido y que debo cambiar.  Te pido me perdones y renueves mi corazón.  Quiero vivir confiado y agradecido.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén 

16 nov 2011

Hechos 16:27-32


Despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, sacó la espada y se iba a matar pensando que los presos habían huido.  Mas Pablo clamó a gran voz diciendo: no te hagas ningún mal pues todos estamos aquí.  El entonces pidiendo luz se precipitó adentro y temblando, se postró a los pies de Pablo y de Silas; y sacándolos les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo?  Ellos dijeron: cree en el Señor Jesucristo y serás salvo, tú y tu casa.  Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.



Una injusticia había llevado a los discípulos a lo más profundo de la cárcel.  Pareciera no tener sentido que haciendo algo bueno te pase algo malo.  Aun así, ellos se encontraban en lo más profundo del calabozo como si fueran los peores delincuentes.  Ellos no sabían qué esperar.  Tampoco sabían que habría un terremoto y que todas las celdas se abrirían.  Así, tú y yo no tenemos idea de lo que sucederá en nuestras vidas y por ello comenzamos a angustiarnos y la preocupación comienza a robarnos la paz y nuestra comunión con Dios.  ¿Te ha pasado?  
Vuelve a leer el pasaje y si puedes el capítulo entero para que te des cuenta de todo lo que tuvo que pasar para que los discípulos se encontraran en el lugar correcto en el momento correcto.  ¡Qué ironía!  Ese lugar y momento correcto era el fondo de un calabozo y encarcelados por una injusticia.  Así también Cristo estuvo en el lugar y momento correcto cuando fue crucificado por nosotros.  Cuando veo estas similitudes, comienzo a entender que no se trata más de mí sino de Dios.  No se trata de que yo esté cómodo sino de que Cristo sea anunciado.  Se trata de obedecer y servir.  Entiendo que atravesaré circunstancias ilógicas, injustas y sin ningún beneficio físico, pero que a través de ellas, creceré espiritualmente y se podrá anunciar el evangelio para que otras personas puedan creer en él.  ¿Lo puedes entender?  Te lo repito.  No se trata de ti ni de mí sino de Dios.  Por esta razón, los discípulos alababan a Cristo mientras estaban en un calabozo.  Por esta razón tú puedes tener paz mientras todo a tu alrededor está de cabeza.  Deja de pensar en ti.  Deja de ser víctima o mártir.  Todo se centra en Dios, no en ti.  Te puedo asegurar que lo que te pasa puede ser utilizado para dar gloria al Señor, pero para ello, primero debes morir a ti y entregarte a Él.  Si has perdido a un ser querido, tal vez pueda ser utilizado para que des consuelo a aquellos que atraviesan algo similar.  ¡Piénsalo!  ¿Cuánto tiempo vas a querer estar recibiendo consuelo?  ¿Cuándo vas a empezar a dar de ti para que otros también sean consolados?  He escuchado historias que realmente son desgarradoras e incomprensibles.  Hoy, las “víctimas” alaban a Dios y volverían a pasar por esos momentos terribles, con tal de estar hoy sirviendo al Señor.  No se trata de ti ni de mí sino de Dios.  Solamente así podemos vivir en obediencia, en su paz y en su gozo.

Oración
Señor: definitivamente vivo para mí y no está bien.  Hoy quiero pedirte que me transformes y pueda vivir para Ti.  Quiero dejar de pensar en mí y comenzar a preguntarme qué quieres que haga para servirte.  Renueva mi mente y mi corazón mi Señor.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén 

15 nov 2011

Hechos 16:26


Entonces sobrevino de repente un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel se sacudían; y al instante se abrieron todas las puertas y las cadenas de todos se soltaron.



Seguramente tenemos personas que buscan encontrar la explicación científica a este hecho para invalidar la razón sobrenatural.  Es muy común.  Lo vemos con la creación, el diluvio, la destrucción de Sodoma y Gomorra, la tumba y resurrección de Jesucristo, etc.  Siempre existirán aquellos que, en su soberbia, querrán negar al Señor y todas sus muestras de grandeza frente a nosotros.  Resulta imposible pensar en la coincidencia de que Silas y Pablo estuvieran orando y alabando al Señor y en ese instante viniera un terremoto y lograra abrir cada una de las puertas y además las cadenas.  No solo se abrieron unas cuantas puertas sino todas y para hacerlo más interesante, cada cadena se soltó.  ¿Puedes ver la mano de Dios?  La biblia no nos dice que fue Dios quien provocó el terremoto, simplemente nos dice que ocurrió.  Pero aquellos que confiamos en Él sabemos perfectamente que fue su voluntad.  ¿Lo puedes ver?  
¿Qué necesitamos que pase para poder ver a nuestro Señor trabajando?  ¡Nos hemos vuelto tan insensibles!  Cada vez que puedes ver un arcoíris ¿recuerdas que es el pacto de Dios con nosotros después del diluvio?  Cuando ves un atardecer o cualquier detalle impresionante de la creación, ¿das gloria a Dios?  No dejemos que la insensibilidad se apodere de nosotros.  El día a día y sus tareas se ha vuelto nuestro peor enemigo.  Nos absorbe y nos envuelve para no poder ver más allá de lo que tenemos enfrente. 
Por otro lado, quiero recalcar el momento en que ocurrió el terremoto.  El pasaje nos dice que mientras estaban orando y alabando ocurrió.  ¿Esto quiere decir que gracias a sus oraciones fueron liberados?  No.  Leíste bien.  No.  Fueron liberados por la omnipotencia de Dios.  Si lo piensas, ni siquiera sabemos si estaban orando por ser liberados.  Si bien, es probable que hayan pedido por su libertad, creo yo que se enfocaron en pedir por paz y por la oportunidad de compartir de Cristo a los demás presos.  Muchas personas toman estos pasajes para enseñar que nuestras oraciones pueden convertirse en instrucciones para Dios y que aquello que pidamos va a hacerse.  Mentira.  Por ello escribí que la razón por la que fueron liberados no fue por sus oraciones sino por la voluntad del Señor.  Es importante entender este punto.  Nosotros debemos orar constantemente porque la voluntad de Dios se haga en nuestras vidas y no la nuestra.  Debemos orar por ser servidores que llevan fruto en todo momento y no solo cuando nos encontramos “bien”.  Si después de estar orando y buscando el reino de Dios, Él decide que haya unos cuantos terremotos-milagros y las cosas se acomoden y te beneficien, esto, es puro amor y misericordia de Dios.  

Oración
Dios Padre: te doy gracias por tu palabra y enseñanzas.  Te pido que sea sensible y pueda ver tu obra y tu mano en todo momento.  Ayúdame a vivir pidiendo porque se haga tu voluntad y no la mía y aprendiendo a servirte.  Ayúdame a entender que Tú estás por encima de todo y que tu amor hacia mí se encargará de ver por mis necesidades.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén 

14 nov 2011

Hechos 16:23-26


Después de haberles azotado mucho, los echaron en el calabozo de más adentro, y les aseguró los pies en el cepo.  Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos lo oían. 



Los discípulos fueron tratados como criminales.  De hecho, como uno de los peores al ser llevados a lo más profundo del calabozo.  No merecían estar ahí.  Mucho menos el trato “especial” que estaban recibiendo.  Pero ahí estaban.  Inocentes.  Encarcelados.  En ocasiones nosotros atravesamos momentos similares.  Nos encontramos buscando al Señor, orando, estudiando su palabra y obedeciendo.  Todo marcha bien y nuestra comunión con Él está creciendo.  De repente algún evento difícil y duro nos acontece y todo cambia.  Comenzamos a pensar qué hicimos mal.  ¿Por qué estamos en donde estamos?  ¿Qué hicimos para merecer esto?  ¿Qué nos faltó para evitar esta situación?  ¿Te ha pasado?  Así podían estar pensando los discípulos en este momento.  Encarcelados hasta lo más profundo del calabozo.  ¿Qué habremos hecho?  ¿Qué pudimos haber hecho distinto para evitar estar aquí encerrados?  Nada.  Absolutamente nada.  De hecho estaban haciendo justo lo que tenían que hacer: compartir a Cristo.  ¡No estaban haciendo nada malo!  Por la forma en que crecimos y fuimos educados, pensamos que cada vez que nos pasa algo malo de alguna u otra forma lo pudimos haber evitado.  También pensamos que es algo que “merecemos” por haber hecho tal o cual cosa.  ¡Mentira!  La prueba está en este pasaje donde los discípulos estaban haciendo todo bien y aun así ¡son encarcelados!  No podemos vivir pensando que al que obra mal le va mal y al que obra bien le va bien.  Tú debes enfocarte a obedecer sin importar lo que el de al lado haga o deje de hacer.  Cristo es tu parámetro.  No tu vecino ni tu pastor ni tus hermanos en la fe.
A pesar de estar encarcelados y pasando por un momento sumamente difícil, Pablo y Silas se ponen a orar y a alabar al Señor.  ¿Tiene sentido?  ¡Por supuesto!  ¿Qué más podían hacer?  ¿Pensar en cómo salir de ahí?  Ya habían presenciado la corrupción y las mentiras que los llevaron a ese lugar.  Tenían muy clara su situación.  Dios los podía liberar en cualquier momento y también podía dejarlos ahí cuanto tiempo quisiera.  Su situación estaba totalmente fuera de sus manos y por ello deciden entregarse al Señor y alabarlo esperando a que Él muestre lo que sigue.  ¡Que maravilla!  ¡Que diferente reaccionamos nosotros!  Nos encanta buscar solucionar y cambiar lo que nos pasa cuando lo que debemos hacer es orar y dar gloria a Dios.  Si en lo más profundo del calabozo había otros presos que veían y escuchaban el testimonio de Pablo y Silas ¿no crees que donde quiera que te encuentres, hay personas a tu alrededor que necesitan escuchar de Cristo y necesitan ver en ti lo que es seguirlo, obedecerlo sin importar las circunstancias?  ¡Piénsalo!  Estoy seguro que va a transformar tu manera de vivir.

Oración
Padre y Señor mío: Tu palabra transforma y renueva mi forma de pensar.  Gracias por darle sentido a mi vida y hacerme ver lo que tiene valor y lo que no.  Te pido que donde quiera que me encuentre pueda hablar de Ti y dar testimonio que soy tu seguidor.  No permitas que las circunstancias me distraigan y deje de buscarte y de vivir agradecido.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén 

11 nov 2011

Hechos 16:19-22


Pero viendo sus amos que había salido la esperanza de su ganancia prendieron a Pablo y a Silas, y los trajeron al foro ante las autoridades; y presentándolos a los magistrados dijeron: estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, y enseñan costumbres que no nos es lícito recibir ni hacer, pues somos romanos.  Y se agolpó el pueblo contra ellos; y los magistrados, rasgándoles las ropas, ordenaron azotarles con varas. 


Las acusaciones que estaban recibiendo eran totalmente falsas.  En ningún momento alborotaron la ciudad ni enseñaban lo ilícito.  Roma en ese entonces perseguía fervientemente cualquier tipo de movimiento que pudiera estar en contra del imperio.  Los amos de la adivina lo sabían y lo utilizan a su favor para vengarse de lo que Pablo había hecho. 
¿Por qué Dios permite esto?  Mi primera respuesta sería: y ¿por qué no?  Tampoco debemos confundirnos y pensar que es Dios quien está mandando este castigo a los discípulos.  Este proviene meramente de la naturaleza caída de los acusadores de Pablo quienes entre mentiras y trucos logran que los azoten y rasguen sus ropas públicamente.  Aprovecho para aclarar una pregunta muy común ¿por qué Dios permite las guerras, la hambruna y la desigualdad?  No es Dios sino el hombre alejado de Él quien crea todas estas cosas.  ¿Cómo estoy tan seguro?  Simplemente porque el Señor nos pide que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos.  ¿Qué persona podría permitir que su vecino se muera de hambre si lo ama como a sí mismo?  Entonces, no debemos confundir la maldad humana con un castigo divino.
Por otro lado, estoy convencido que todo lo que nos sucede tiene un propósito muy específico y el Señor lo permite para traer bendición a nuestra vida.  Sí, leíste bien.  Eventos que el día de hoy carezcan de sentido y bendición, el día de mañana podrás darte cuenta que sí tenían propósito y que ahora tu vida espiritual ha subido un escalón más.  Ojo, no estoy hablando de bendiciones materiales ni físicas sino espirituales.  El Señor utiliza las circunstancias para forjar nuestro carácter y “pulirnos” en nuestro andar espiritual.  Esto que atravesaban los discípulos simplemente era un entrenamiento para lo que vendría después.  Así también el Señor nos prepara hoy para lo que viene mañana.  De ti y de mí depende el aprender a fortalecernos en Él y entregar nuestras preocupaciones o el seguir buscando nuestro propio camino sin saber qué rumbo tomar con certeza.  ¿Qué vas a hacer?
Los discípulos fueron azotados y humillados.  A veces Dios tiene que hacer lo mismo con nosotros para que dejemos de distraernos con tantas cosas que interrumpen nuestra comunión con Él.  Es cuando sacuden nuestro piso que nos damos cuenta que algo no está bien.  ¡Para qué esperar!  Mejor corrijamos hoy nuestra comunión con Dios y busquemos tener un corazón sencillo, agradecido y dispuesto a entregarse para servir.

Oración
Padre: me cuesta trabajo entender lo que me sucede y ver o sufrir injusticias.  Hoy entiendo que estás trabajando con mi carácter y forjando mi crecimiento espiritual por lo que te pido pueda fortalecerme en ti y vivir en tu paz.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén 

10 nov 2011

Hechos 16:17-18


Esta (la mujer con espíritu de adivinación), siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación.  Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella.  Y salió en aquella misma hora.



Si Pablo y los discípulos estaban anunciando a Cristo y predicando a todos los que pasaban por su camino, ¿por qué se molesta de que una mujer estuviera anunciando lo que venían a hacer?  Yo pienso que la mujer no los anunciara como algo reverente o de importancia sino como burla.  Existen comentarios sobre este pasaje los cuales explican que los judíos entendían cuando se anunciaba al Altísimo, pero los gentiles lo relacionaban con Baal, Zeus o cualquier dios que adoraran.  Por esta razón, cada vez que la mujer atraía gentiles, Pablo tenía que estar aclarando que anunciaba a Jesús.  Al estar creando confusión, Pablo decide tomar acción y reprende al espíritu.
Lo que me sorprende es la actitud de la adivina.  Sabe quiénes son los discípulos y se percata perfectamente que tienen al Espíritu Santo.  En otros pasajes vemos a ciegos, paralíticos, enfermos y todo tipo de personas rogando por acercarse a Jesús y pidiendo ser sanados y reconciliados.  Esta mujer prefiere seguir su camino.  Los anuncia a gran voz tal vez tratando de dar reconocimiento a Dios a su manera pero simplemente logra hacer enojar a Pablo.  ¡Cuántas veces actuamos como esta mujer!  Sabemos de Dios.  Aprendemos de Él y aún así preferimos ir por un camino alterno.  La mujer caminaba con los discípulos y los anunciaba pero realmente no los estaba siguiendo.  Así nosotros podemos movernos.  Tenemos una parte de Dios pero por otro lado seguimos sin entregar nuestra vida a Él.  Ahí vamos.  No muy cerca ni muy lejos.  Caminamos escuchando un poco de la palabra y luego nos volteamos a seguir con lo nuestro.  ¡Esto no está bien!  Esto no es entrega ni obediencia.  No le des de tus migajas a Dios porque no las necesita.  Más bien eres tú quien necesita de Él.
Finalmente la mujer se queda “sin trabajo”.  Quién sabe por cuantos años estuvo adivinando y un día todo terminó.  Esto nos da aliento.  Nos ayuda a entender que Dios se encarga, en su tiempo, de lidiar y frenar a aquellos que están en contra de su voluntad.  No nos pertenece la venganza.  No nos pertenece el hacer justicia.  Nos corresponde obedecer.  El Señor es el pastor y nosotros las ovejas.  ¿En qué momento la oveja puede encontrar un mejor camino que su pastor?  A veces veremos muchas injusticias.  Personas que hacen lo malo y además parece que prosperan.  No tengamos celos, corajes o envidias.  Dejemos que Dios se encargue de ellos y mientras tanto vivamos agradecidos con las bendiciones que nos da.

Oración
Señor y Padre nuestro: te pido que quites los corajes, envidias y celos que he estado arrastrando por tanto tiempo.  Ayúdame a corregir mi vida y seguir tu camino.  Ya no quiero ir desde lejos sino a tu lado siempre.  Te pido que pueda vivir agradecido y viendo tus bendiciones en lugar de lo que los demás hacen o tienen.  Cambia mi corazón Señor.  En el nombre de Jesús.  Amén 

9 nov 2011

Hechos 16:16


Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos adivinando.



Todo lo relacionado con espíritus y adivinación resulta sumamente intrigante e interesante.  Mucha gente ha sido cautivada y seducida por estos temas y dedican no solo de su tiempo sino de su dinero para conocer y envolverse más en ello.  Otras personas consideran que es pura charlatanería o fraude y se mantienen totalmente alejados de esto.  ¿Qué dice Dios al respecto?  ¿Existe la adivinación?  ¿Puede alguien hablar con espíritus?  ¿Proviene de Dios?
La biblia, en repetidas ocasiones nos habla de adivinos y personas que se comunican con los espíritus.  También nos da advertencias sobre no consultarlos y repudiar todo espíritu de adivinación.  En el Levítico 20:27 la biblia nos dice que: el hombre o la mujer que evocare espíritus de muertos o se entregare a la adivinación, debe morir apedreados y su sangre será sobre ellos.  En Deuteronomio 18:10-12 nos dice: nadie entre los tuyos deberá sacrificar a su hijo o hija en el fuego; ni practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de médium espiritista o consultar a los muertos.  Cualquiera que practique estas costumbres se hará abominable al Señor, y por causa de ellas el Señor tu Dios expulsará de tu presencia a esas naciones.
Me parece que con estos ejemplos (junto con muchos otros similares) podemos concluir que sí hay personas que pueden comunicarse con espíritus y tendrán la facultad de adivinar.  También me parece que Dios deja sumamente claro su postura ante dichas personas y actividades.  Repudio y abominación.
Hay mucha gente que no sabe en lo que se están metiendo y se vuelve una adicción.  Comienzan a transformar su vida y ya no pueden tener un día normal sin acudir a algún tipo de adivinación o energía que les “muestre” qué hacer.  La gente acomoda sus muebles en cierta forma para dejar que la “energía” mala se vaya.  Se realizan actividades para sacar las “malas vibras” de sus cuerpos.  Consultan adivinos para tomar decisiones.  Incluso, algunas de estas actividades involucran nombres como: contacto con ángeles o acercamientos a dios.  Tú puedes discernir sobre lo que está bien o mal poniendo atención a lo que se habla y exponiéndolo a la palabra de Dios.  ¿Hablan de Cristo como el único camino a Dios?  ¿Hablan de su sacrificio y nuestra necesidad de ser reconciliados con Él?  ¿Promueven el estudio exhaustivo de la biblia?  ¡Ten cuidado!  Como dice el dicho: no todo lo que brilla es oro.  Así, no todo lo que dice dios o ángeles está en relación con el Dios de la biblia.  
Nuestra herramienta para enfrentar cada día se llama Cristo y todo lo podemos en Él.  No necesitas conocer del futuro.  No necesitas que te contacten con los espíritus.  Necesitas de una relación con Dios.  Necesitas de Cristo como redentor y Señor.  Esto es lo que realmente transformará tu vida y te llenará de la paz que anhelas y buscas.  Si estás involucrado en adivinaciones y has permitido que en tu vida influyan este tipo de personas, te invito a que cambies de dirección y busques al Dios verdadero.  Si conoces gente que busca a los médiums o adivinos, te animo a que les platiques del Señor y les muestres que no tiene comunión con adivinos sino por el contrario los aborrece.  Seamos inteligentes.  Preocupémonos por la gran cantidad de gente que se desvía por falta de información.  Es tú deber compartir la palabra y más en estas áreas tan controversiales.

Oración
Padre: gracias por advertirme sobre los adivinos y espíritus.  Gracias por mostrarme que no provienen de Ti y que no tienes comunión con ellos.  Te pido que no permitas que caiga en estas ideas y conceptos que me alejan de Ti y que pueda aprender a confiar solamente en Ti.  Ayúdame a servir y compartir con la gente el peligro que es acudir a estas personas y extender tu amor y misericordia hacia ellas.  En Cristo Jesús te lo pido.  Amén