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9 jun 2014

Hebreos 10:1-4

La ley es sólo una sombra de los bienes venideros, y no la presencia misma de estas realidades.  Por eso nunca puede, mediante los mismos sacrificios que se ofrecen sin cesar año tras año, hacer perfectos a los que adoran.  De otra manera, ¿no habrían dejado ya de hacerse sacrificios?  Pues los que rinden culto, purificados de una vez por todas, ya no se habrían sentido culpables de pecado.  Pero esos sacrificios son un recordatorio anual de los pecados, ya que es imposible que la sangre de toros y de los machos cabríos quite los pecados.



Tal vez ayude entender este pasaje si escribimos la siguiente pregunta: ¿La ley pide que realicemos sacrificios para perdón de nuestros pecados, debemos seguir con estos rituales?  Ahora vuelve a leer el pasaje. 
Cuando uno viene a Cristo y le entrega su vida, normalmente surgen muchas dudas: ¿y ahora qué?  ¿Qué debo y qué no debo hacer?  Dios trae luz y discernimiento, por consecuencia, ya no quieres seguir como antes y quieres estar convencido que cada paso que das es en la dirección correcta.  El autor de hebreos nos ayuda cuando nos encontramos en esta situación.  Si bien, se refiere en específico a los judíos que aceptan a Cristo y necesitan saber por qué dejar de hacer sacrificios o qué hacer con la ley y sus rituales, también podemos aplicarlo a nuestras vidas hoy en día.
Lo que debemos aprender, es que no hay nada que hiciéramos ante o que podamos hacer para poder merecer ser perdonados.  Ningún sacrificio de animal puede quitarnos de nuestro pecado.  Solamente lo conseguimos a través de la gracia de Dios y el sacrificio de Jesús.  No importa dónde estás parado.  No importa tampoco lo que hayas hecho.  Leíste bien, no importa tu pasado.  Dios perdona a los que vienen a sus pies y piden perdón.  Sin embargo, esto no termina ahí.  ¡Al contrario!  A penas comienzas una nueva etapa.  Por esta razón dice la biblia en Juan capítulo 3 que uno nace de nuevo aunque sea ya adulto.  La ley, las costumbres, los ritos, todo aquello que la gente hace buscando tener comunión con Dios o que sus pecados sean perdonados no sirven de nada.  Sé que puede ser duro y difícil de aceptar pero esa es la realidad.  Muchas personas realizaron ciertos rituales que hoy, a la luz de la biblia, comprenden que no tienen sentido y que no les acerca a Jehová.  Tal vez tú estás en esta situación y hoy Dios quiere enseñarte cómo debes acercarte a Él y que aprendas que nosotros no decidimos en cómo podemos ser perdonados y tener comunión sino Él.  Así como en ese entonces los judíos tuvieron que superar las costumbres de la ley, hoy nosotros debemos dejar atrás nuestras malas “mañas”.  Debemos renovarnos por completo y no por partes.  Dios quiere tu vida entera y no fracciones.  ¿Qué te detiene?  Cristo ya hizo el sacrificio.  La gracia y amor de Dios están ahí.  ¿Por qué seguir aferrados a lo de antes si la biblia es clara?

Oración

Señor: hoy entiendo que no hay nada que pueda hacer para que mis pecados sean perdonados.  Te pido perdón entonces, en el nombre de Jesús para que pueda ser limpiado y reconciliado contigo.  Te pido deje atrás todo lo que no te agrada y pueda caminar hacia Ti en todo momento.  Gracias por ese sacrificio y amor que no puedo comprender.  Te pido reines en mi vida.  En Cristo Jesús.  Amén.

4 comentarios:

Unknown dijo...

Amigo,, oye estoy interesado en compartir tu tiempo con Dios, en mi face estas de acuerdo?? dandote credito por su puesto y compartiendo el link directo a tu blog,, no se se me lo autorizes.. pues creo que lo que escribes es un tesoro que debe de ser compartido...

Un Tiempo con Dios dijo...

Hola Ruben,
Definitivamente es un gusto para mí el compartir el blog. Por favor así hazlo y que se lleve a cada rincón que sea posible. Mi deseo es justamente que se comparta pues hay mucha necesidad de Dios.
Que Dios te bendiga

Unknown dijo...

Gracias... Dios te Bendice, a eso venimos y a eso fuimos llamados a llevar las buenas Nuevas.

Que nadie se quede Fuera de la Gloria de Dios!!

Un Tiempo con Dios dijo...

Hola Ruben.
Se me olvido preguntarte ¿cómo es que llegaste al blog?