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24/7/2014

Hebreos 11:7

Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente construyó un arca para salvar a su familia.  Por esa fe condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe.



Conocemos de Noé prácticamente al momento en que Dios le ve con agrado y decide que será el único, junto con su familia, que dejará vivos después de mandar el diluvio.  No se menciona nada de su vida anterior excepto que tenía el “favor de Dios” (Génesis 6:8).  Sin embargo, debemos suponer, sin miedo a equivocarnos, que la vida de Noé era ejemplar.  Uno no adquiere crecimiento y madurez espiritual de un instante a otro.  La salvación es instantánea.  La madurez no.  Es importante entender que detrás de la construcción del arca y la manera tan increíble en la que Noé responde a Dios, hay un gran trabajo espiritual.  ¿Por qué digo esto?  Para que entendamos que nuestro crecimiento espiritual es un proceso.  Hay muchas cosas que hoy entiendo e incluso anhelo cambiar que hace unos años ni siquiera me pasaban por la cabeza.  ¿Te ha pasado?  Es madurez espiritual y para llegar a ella debemos empezar con el primer escalón de la fe.  Tal vez Dios no te está pidiendo que construyas un arca o que hagas algo sumamente extraordinario.  Es posible que sea algo más sencillo que para ti parecerá como si fuera el arca misma.  ¿Cómo qué?  Te preguntas.  Perdonar.  Amar.  Orar por los que te hacen daño.  Dejar una adicción.  Ser fiel y respetar a tu pareja.  Disciplinar a tus hijos.  Obedecer la palabra.  ¿Sabes?  La biblia nos dice que Dios le pidió a Noé que hiciera el arca y él simplemente escuchó, se dio la vuelta y comenzó a trabajar en ella.  ¡La idea del arca es ridícula!  ¡Una caja de zapatos gigante!  Ciento cuarenta metros de largo.  Veintitrés de ancho y catorce de alto.  Hoy lo vemos distinto porque sabemos que el diluvio ocurrió pero en ese entonces ni siquiera había llovido.  ¡No conocían la lluvia!  Imagina el nivel de madurez para poder obedecer fielmente a esta petición.  ¡Es una locura!  Por esta razón Noé es parte de los grandes ejemplos en la fe.  Porque su fe estuvo por encima de lo que su razón podía comprender.  ¡Así debe ser en nuestras vidas!  Es muy probable que no entiendas lo que va a pasar al entregar tu vida a Dios pero debes tener fe en que será la mejor decisión que puedes tomar.  Hace tiempo me escribió una persona compartiendo que llevaba tiempo meditando en realizar cambios en su vida pero no se había animado por miedo.  Leyendo un devocional, entendió que era necesario tener fe y no dejar que pasara más tiempo.  Tener fe significa tomar acción sin conocer el resultado final.  De eso se encarga Dios.  Tu te encargas de trabajar hoy y obedecerle hoy.  Él da los resultados mañana o mejor dicho, a su tiempo.  Te recomiendo leas la historia de Noé en Génesis 6 al 9.  Al terminar el diluvio Dios premió a Noé.  Además, le dejó como muestra de su pacto el regalo de ver un arcoíris entre las nubes.  Dios te ama.  Dios no quiere nada malo para ti.  Ten fe.  Ten fe en sus promesas.  Obedece su palabra sin restricción.  Ten fe y toma acción en tu vida.  Las cosas no cambian si tú no cambias.  Dios tiene planes increíbles para ti.  Da el primer paso de fe para que puedas descubrirlos.

Oración

Señor: no quiero dejar que pase más tiempo.  Hoy quiero pedirte que pongas en mí la fe y la fuerza para cambiar.  Quiero obedecerte hoy.  Quiero agradarte hoy.  Hacer tu voluntad sin cuestionar.  Hoy entiendo que quieres lo mejor para mí.  Toma mi vida mi Dios.  Guíame.  Corrige mi caminar.  Permite que crezca mi fe y pueda madurar espiritualmente.  Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús.  Amén.

23/7/2014

Hebreos 11:5-6

Por la fe Enoc fue sacado de este mundo sin experimentar la muerte; no fue hallado porque Dios se lo llevó, pero antes de ser llevado recibió testimonio de haber agradado a Dios.  En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que Él existe y que recompensa a quienes lo buscan.



Conforme estudias la biblia, hay personajes que simplemente sobresalen como David, Daniel o Pablo.  Conocemos sus vidas y cada paso que dieron.  Sin embargo, Dios no quiere que pensemos que hay que estar al “frente” para poder ser utilizados.  Enoc podría parecer un actor secundario en la biblia.  Prácticamente no se menciona nada de Él excepto que su gran fe le fue recompensada al evitar morir y ser llevado con el Señor.  No lo vemos como a Job luchando con su fe.  Tampoco es como Jonás que podemos ir analizando su rebeldía y crecimiento espiritual.  No.  Simplemente se nos dice que tuvo una fe ejemplar y en Judas 1:14 se nos dice que anunció que Dios vendría a hacer juicio y reprender a todos por sus malas obras y las injurias que habían cometido contra Él.  La cultura de hoy en día promueve estar en el protagonismo mientras que Dios también utiliza gente que está detrás.  Ahora, no estoy diciendo que Enoc no haya sido un gran hombre.  ¡Al contrario!  Seguramente fue un extraordinario hombre de Dios.  Sin embargo, dentro del contexto bíblico, es fácil que pase desapercibido pues no se nos da casi nada de información de su vida.
El autor de hebreos también nos enseña algo sencillo pero sumamente poderoso: sin fe es imposible agradar a Dios.  ¡Tan cierto!  Pero fácilmente lo olvidamos cuando hay que poner esa fe por práctica.  Recientemente tuve una plática con una persona acerca de mi postura hacia el matrimonio y le explicaba cómo el Señor ha destinado roles para cada uno.  Definitivamente las mujeres deben tener fe para poder ser la ayuda idónea que el Señor pide que sean.  Pero al mismo tiempo los hombres tenemos que tener fe para confiar en que al entregar nuestra vida a nuestra mujer como lo hizo Cristo será la mejor decisión.  ¿Cómo tomar estos pasos sin fe?  ¡Imposible!  ¿Cómo agradar a Dios entonces sin fe?  Imposible también.  Como dice Jesús, si tuviéramos fe del tamaño de un grano de mostaza podríamos hacer que las montañas cambiaran de lugar.  La fe transforma al corazón más obstinado.  La fe transforma y renueva matrimonios.  La fe encuentra al perdido y le da esperanza.  Es la fe la que nos motiva a seguir adelante y no una serie de pensamientos positivos.
Tal vez hoy te encuentres en una situación en la que Dios quiera moldear tu carácter y hacerte crecer espiritualmente.  Tal vez es momento de obedecer completamente al Señor.  Tal vez tienes tiempo que escuchas a Dios hablarte y no has querido dar ese paso.  Hoy debes saber que necesitas fe para poder darlo.  Necesitas estar convencido que no hay necesidad de ver ni tocar para estar seguro que Dios está ahí.  No dejes que pase más tiempo.  Ten fe y obedece.

Oración

Señor: ya no quiero dejar que pase más tiempo sin entregar mi vida por completo y obedecerte como Tú lo pides.  Heme aquí mi Dios.  Guíame.  Pon en mí esa fe que necesito para dejar atrás todo y caminar por tu camino siguiendo a Jesús en todo momento.  Te lo pido en el nombre de Cristo.  Amén.

22/7/2014

Hebreos 11:4

Por la fe Abel ofreció a Dios un sacrificio más aceptable que el de Caín, por lo cual recibió testimonio de ser justo, pues Dios aceptó su ofrenda.  Y por la fe Abel, a pesar de estar muerto, habla todavía.



Aunque Abel está muerto, sigue hablando por su fe.  Quiere decir que el testimonio de fe es tan grande que hoy en día seguimos escuchando de lo que hizo y ni el tiempo ni la muerte tienen efecto sobre él.  ¿Sabes?  A veces menospreciamos el impacto que podemos causar con nuestras acciones.  Pensamos que nadie nos está viendo.  Pensamos que no es tan importante o simplemente que tu vida espiritual es un trabajo personal.  Debes saber que no es así.  La gente te está observando.  De hecho, sin exagerar, la mayoría quiere verte caer y cometer errores.  ¿Para qué?  Para que puedan justificarse.  Piensa en esto: al momento en que uno habla de Cristo y se comporta diferente, expone a los demás otra manera de vivir.  De esta forma, se expone su pecado.  Por esta razón, cuando te ven caer sienten alivio pensando que todos somos iguales.  ¿Lo entiendes?  Por esta razón es muy importante que entiendas el impacto que causan tus palabras junto con tus acciones.  Hay creyentes que por esta misma razón, prefieren no hablar de su fe.  Tienen miedo a ser observados y criticados y mejor no dicen nada.  No seas uno de ellos.  Personalmente he tenido la bendición de poder ser impactado por personas con gran fe y por consecuencia un testimonio extraordinario.  Algunos de ellos ni siquiera saben que los admiro.  Su fe puesta en práctica ha hecho que pueda ver que estamos en el camino y la dirección correcta.
Ahora, qué nos enseña el ejemplo de Caín y Abel.  Que la fe y en general nuestra vida espiritual y la manera de tener comunión con Jehová no es como nosotros queramos sino como Dios lo ha establecido.  Caín ofreció una ofrenda que él consideraba buena sin importarle lo que Dios quería que fuera ofrecido.  Sin embargo Abel presentó la ofrenda que el Señor pedía.  Irónicamente el final es triste pues aquél que obedeció fue asesinado y el otro siguió con su vida.  Aquí aprendemos otro punto: la fe no necesariamente tiene un final feliz.  Aquellos que predican el evangelio de los milagros y la prosperidad y puros finales felices, están equivocados pues también, dentro de la soberanía de Dios, puede decidir distinto a lo que nosotros quisiéramos y eso no significa que hicimos algo mal.  Abel hizo lo correcto y fue asesinado por su propio hermano.  En su momento, podríamos haber pensado que Dios es cruel y que no le importan los sentimientos.  Hoy.  Miles de años después, vemos que Abel es exaltado y utilizado como ejemplo a seguir por ese testimonio que dio al ofrendar con la fe alineada correctamente.  La fe no puede estar ligada a un resultado que sea satisfactorio para ti.  La fe debe estar ligada a la voluntad del Señor.  Abel tuvo fe y obedeció.  Caín prefirió su camino y tuvo fe en sus propios pensamientos.  Ojo.  Cada uno de nosotros tiene un Caín dentro que constantemente nos está llevando por el camino contrario.  No debemos juzgar o pensar que nosotros nunca seríamos como Caín.  Debemos abrir nuestro corazón y pedir que el Señor lo examine pues estoy seguro que tenemos muchas actitudes similares queriendo hacer nuestra voluntad por encima de la del Señor.

Oración

Padre: gracias por tu palabra.  Gracias porque puedo tener comunión contigo y aprender de Ti.  Yo te pido que examines mi corazón.  Te pido que pongas sabiduría en mí para poder trabajar en aquellas cosas que van contra Ti.  Te pido que mi fe esté alineada con tu voluntad y aprenda a vivir así.  En Cristo Jesús.  Amén.

21/7/2014

Hebreos 11:2

Gracias a ella (la fe) fueron aprobados los antiguos.  Por la fe entendemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino de lo que se ve.



En el libro del Génesis capítulo 1, encontramos constantemente las palabras: Dios dijo.  Cada elemento de la creación salió de la boca del Señor.  La tierra, los mares, el cielo, las estrellas, el universo, la flora, la fauna, el ser humano, absolutamente todo lo que vemos fue creado al instante en que Jehová dijo que fuera.
Yo no soy científico pero sí me gustan los números y la estadística.  Leyendo un poco sobre la probabilidad de que el mundo se haya desarrollado a partir de una explosión, la teoría del big bang, tiene números muy desalentadores pues es prácticamente cero.  Sin embargo la gente toma esta teoría como ciencia cierta.  Hablan de la evolución como si fuera nuestra ascendencia y nos dicen que no importa que la probabilidad sea nula pues hay evidencia que demuestra que esta teoría es verdadera.  Esa “evidencia”, incluye algo que simplemente no puedo dar dimensión para creer.  Nos dicen que el universo tiene millones de años.  ¿Millones?  Me cuesta trabajo pensar siquiera en cientos de miles.  Sí.  Entiendo que la ciencia nos puede ayudar a conocer cómo el paso del tiempo afecta en todo lo que nos rodea.  Sin embargo, cómo es posible que determine un número de años muy, pero muy por encima de lo que siquiera podríamos imaginar.  Pero eso sí, critican a los que creemos en Dios y nos hacen pensar que nosotros somos los que creemos en algo que no tiene sentido.  Por la misma probabilidad.  Dios tiene el 50% de probabilidad de haber creado la tierra versus casi 0.0% con la teoría del big bang.  ¿Cómo llego a ese número?  Simple.  Solamente hay dos opciones: lo hizo o no.  Eso crea 50-50 de que haya sido.  Pasemos ahora a la parte de las evidencias.  ¡Esto es todavía mejor.  Nos dicen que la tierra estuvo en una etapa donde todo era hielo y posteriormente se derritió.  Obviamente hace millones de años.  Por esta razón, vemos que los desiertos tienen muestras de animales acuáticos y de agua.  Resulta que en el libro de Génesis encontramos que Dios mandó el diluvio donde toda la tierra fue cubierta por agua.  Esto no sucedió hace millones de años sino aproximadamente unos 8 a 10 mil.  Por lo menos podemos acercarnos a este número a través de la genealogía y no de pruebas que arrojan números enormes.  No estoy en contra de la ciencia.  Es otra mentira acerca de los que creemos en Dios.  Definitivamente me gusta la ciencia.  Sin embargo, la ciencia la creamos nosotros y no podemos suponer que lo conocemos todo.  De hecho, creo que debemos ser humildes y aceptar que conocemos muy poco.  Hasta hace no mucho tiempo creíamos que el átomo era la partícula más pequeña.  Hace menos de 100 años se descubrió la penicilina.  Personalmente creo que la ciencia nos ayuda a creer en Dios y no al contrario.  Sin embargo hay gente que lo ve al revés y piensa que la ciencia nos demuestra que Él no existe.  La biblia nos dice que Dios creó todo.  Así lo creo yo.  Lee el capítulo 1 de Génesis y aprende cómo Jehová fue creando cada detalle que hoy conocemos y vemos como parte de nuestro día a día.  No dejemos que la gente minimice nuestra creencia.  No nos sintamos menos porque está de moda la teoría x o y.  Nuestro Señor existió, existe y existirá sin importar las modas.  No dejes que tu fe se vea afectada porque el mundo te dice que estás mal.  Deja que Dios te muestre su existencia transformando tu vida y será la mejor forma de confirmar que estás en el camino correcto.

Oración

Señor: yo creo en tu palabra y creo que eres el creador de todo.  Te pido que no me confundan las teorías y pueda entender tu palabra para tener buen discernimiento.  Al mismo tiempo te pido por sabiduría para poder compartir mi fe en Ti.  Te pido que mi vida sea transformada por Ti y que sea un testimonio viviente que eres real y no un invento.  Perdona mis pecados Señor.  Te pido todo esto en el nombre de Jesucristo.  Amén