Páginas vistas en total

21/7/2014

Hebreos 11:2

Gracias a ella (la fe) fueron aprobados los antiguos.  Por la fe entendemos que el universo fue formado por la palabra de Dios, de modo que lo visible no provino de lo que se ve.



En el libro del Génesis capítulo 1, encontramos constantemente las palabras: Dios dijo.  Cada elemento de la creación salió de la boca del Señor.  La tierra, los mares, el cielo, las estrellas, el universo, la flora, la fauna, el ser humano, absolutamente todo lo que vemos fue creado al instante en que Jehová dijo que fuera.
Yo no soy científico pero sí me gustan los números y la estadística.  Leyendo un poco sobre la probabilidad de que el mundo se haya desarrollado a partir de una explosión, la teoría del big bang, tiene números muy desalentadores pues es prácticamente cero.  Sin embargo la gente toma esta teoría como ciencia cierta.  Hablan de la evolución como si fuera nuestra ascendencia y nos dicen que no importa que la probabilidad sea nula pues hay evidencia que demuestra que esta teoría es verdadera.  Esa “evidencia”, incluye algo que simplemente no puedo dar dimensión para creer.  Nos dicen que el universo tiene millones de años.  ¿Millones?  Me cuesta trabajo pensar siquiera en cientos de miles.  Sí.  Entiendo que la ciencia nos puede ayudar a conocer cómo el paso del tiempo afecta en todo lo que nos rodea.  Sin embargo, cómo es posible que determine un número de años muy, pero muy por encima de lo que siquiera podríamos imaginar.  Pero eso sí, critican a los que creemos en Dios y nos hacen pensar que nosotros somos los que creemos en algo que no tiene sentido.  Por la misma probabilidad.  Dios tiene el 50% de probabilidad de haber creado la tierra versus casi 0.0% con la teoría del big bang.  ¿Cómo llego a ese número?  Simple.  Solamente hay dos opciones: lo hizo o no.  Eso crea 50-50 de que haya sido.  Pasemos ahora a la parte de las evidencias.  ¡Esto es todavía mejor.  Nos dicen que la tierra estuvo en una etapa donde todo era hielo y posteriormente se derritió.  Obviamente hace millones de años.  Por esta razón, vemos que los desiertos tienen muestras de animales acuáticos y de agua.  Resulta que en el libro de Génesis encontramos que Dios mandó el diluvio donde toda la tierra fue cubierta por agua.  Esto no sucedió hace millones de años sino aproximadamente unos 8 a 10 mil.  Por lo menos podemos acercarnos a este número a través de la genealogía y no de pruebas que arrojan números enormes.  No estoy en contra de la ciencia.  Es otra mentira acerca de los que creemos en Dios.  Definitivamente me gusta la ciencia.  Sin embargo, la ciencia la creamos nosotros y no podemos suponer que lo conocemos todo.  De hecho, creo que debemos ser humildes y aceptar que conocemos muy poco.  Hasta hace no mucho tiempo creíamos que el átomo era la partícula más pequeña.  Hace menos de 100 años se descubrió la penicilina.  Personalmente creo que la ciencia nos ayuda a creer en Dios y no al contrario.  Sin embargo hay gente que lo ve al revés y piensa que la ciencia nos demuestra que Él no existe.  La biblia nos dice que Dios creó todo.  Así lo creo yo.  Lee el capítulo 1 de Génesis y aprende cómo Jehová fue creando cada detalle que hoy conocemos y vemos como parte de nuestro día a día.  No dejemos que la gente minimice nuestra creencia.  No nos sintamos menos porque está de moda la teoría x o y.  Nuestro Señor existió, existe y existirá sin importar las modas.  No dejes que tu fe se vea afectada porque el mundo te dice que estás mal.  Deja que Dios te muestre su existencia transformando tu vida y será la mejor forma de confirmar que estás en el camino correcto.

Oración

Señor: yo creo en tu palabra y creo que eres el creador de todo.  Te pido que no me confundan las teorías y pueda entender tu palabra para tener buen discernimiento.  Al mismo tiempo te pido por sabiduría para poder compartir mi fe en Ti.  Te pido que mi vida sea transformada por Ti y que sea un testimonio viviente que eres real y no un invento.  Perdona mis pecados Señor.  Te pido todo esto en el nombre de Jesucristo.  Amén

17/7/2014

Hebreos 11:1

Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.



La versión reina Valera dice: la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.  Otra versión dice: tener fe es tener la plena seguridad de recibir lo que se espera; es estar convencidos de la realidad de las cosas que no vemos.  Esto es lo que la biblia describe como fe.  Mucha gente tiene su propio concepto de fe y dicen: yo tengo fe.  Sin embargo, eso no quiere decir que están en línea con lo que dice la biblia. 
En los siguientes días vamos a estudiar los ejemplos de personajes de la biblia que vivieron y actuaron por fe.  Hoy quiero enfocarme cien por ciento a comprender lo que la biblia describe como fe.  ¿Sabes?  Hay personas que creen en Dios.  Cristianos que dicen: tengo fe.  Sin embargo, cuando la prueba sigue o las cosas no son como querían, todo se derrumba.  No estoy juzgando ni criticando.  Es una realidad.  ¿El problema?  La gente piensa que tener fe es algo sencillo.  ¡No lo es!  Fe es de lo más difícil que podemos desarrollar y al mismo tiempo el elemento esencial para crecer espiritualmente.  Recuerdo hace tiempo que iba manejando de noche de regreso a casa.  Había mucha neblina.  Tanta que a penas podía ver el piso.  Tenía la ayuda del navegador para decirme cuánto faltaba para mi salida porque ni siquiera los letreros se veían bien.  De cierta manera tenía que tener fe en lo que decía el navegador pues yo no veía absolutamente nada.  Aunque anunciara que habría pronto una salida que debía tomar, yo solamente veía una neblina sumamente densa.  La fe no se da una vez que vemos esa “salida”.  La fe no se da una vez que los problemas se han ido y las enfermedades han sido curadas.  Al contrario.  La fe llega antes de que se de cualquier resolución.  Antes de que veamos cualquier indicio de luz en medio de la oscuridad.  La verdadera fe aparece cuando no tenemos ni la menor idea de cómo vamos a salir adelante o de lo que pudiera pasar pero estamos convencidos que Dios está al cuidado de nosotros y que sus planes son mejores que los nuestros.  No vemos a Dios.  No conocemos sus planes.  Sin embargo, sabemos perfectamente que Él está ahí.  Tu naturaleza carnal buscará convencerte de lo ilógico que suena esa fe y tratará de llevarte a tomar otras decisiones.  No te desanimes.  No caigas.  Mantén tu mirada en las cosas de Dios.  Graba en tu memoria este versículo y recuerda constantemente que no necesitas ver para creer.  La fe es espiritual y controla lo carnal.  La fe no la entiende todo el mundo y por ello sirve como un extraordinario ejemplo de tu comunión con Dios.  Medita en el concepto que tienes de lo que significa tener fe.  Lee el versículo y memorízalo.  Cada vez que la “neblina” llegue a tu vida, recuerda estas palabras.  No te apresures a buscar una salida.  No te desesperes por encontrar la luz.  No tomes decisiones equivocadas por necedad o inseguridad.  Ten fe y espera pacientemente.  Leíste bien.  Ten fe y espera gozoso pues Dios te ama, tiene sus ojos puestos en ti y no te dejará un instante.

Oración

Padre: definitivamente mi fe no es lo que me gustaría que fuera. Yo quiero tener fe como lo describe tu palabra.  Te pido que desarrolles mi fe.  Te pido que no caiga cuando todo parezca estar de cabeza.  Te pido que grabes estas palabras en mi mente y en mi corazón para que siempre pueda acudir a ellas y confiar en Ti.  Te lo pido en el nombre de Jesús.  Amén.

16/7/2014

Hebreos 10:37-39

Pues dentro de muy poco tiempo, “el que ha de venir vendrá, y no tardará.  Pero mi justo vivirá por la fe.  Y si se vuelve atrás, no será de mi agrado”.  Pero nosotros no somos de los que se vuelven a tras y acaban por perderse, sino de los que tienen fe y preservan su vida.



La cita es de Habacuc capítulo 2 versículos 3 y 4.  Nos repite que el Señor volverá y esa debe ser nuestra esperanza.  Ya sea que seamos llamados o que estemos vivos mientras Cristo viene por segunda ocasión, esto es un evento que debes estar convencido que sucederá.  ¿Quién es el justo?  ¿A quién hace referencia?  El justo es aquél que ha aceptado a Jesús como su Salvador.  El sacrificio realizado paga por sus pecados y por eso es llamado justo.  Irónicamente, la biblia nos enseña que no hay un solo justo en este mundo y eso puede confundir a algunos.  Lo que se refiere es que sin Cristo, no podemos ser justos.  No hay absolutamente nada que podamos hacer para poder “ganarnos” el cielo.  Jesús es el único camino para llegar.  No tus buenas obras ni tus buenos deseos.  Cristo.  Ese justo al que hace referencia el autor de Hebreos, vive por la fe y no deja de perseverar en su meta espiritual.
El pasaje de hoy nos enseña algo importantísimo: debemos tener mucho cuidado de lo que hacemos.  Me explico mejor.  Uno no se aparta del Señor de un día para otro.  No está un día estudiando la palabra y en constante oración y al día siguiente haciendo su voluntad.  No.  Uno se aparta poco a poco.  Comienza a dejar de leer.  Las oraciones se vuelven cotidianas y cortas.  Los estudios bíblicos son pocos.  Y así, prefieren asistir a alguna otra actividad que a la iglesia.  Por último, sin darse mucha cuenta, su relación con Dios está sumamente fría.  Cuando descuidamos nuestra vida espiritual estamos volviendo atrás.  Estamos cayendo justamente en la advertencia que se nos está haciendo el día de hoy.  Lo grave es que a Dios no le agrada.  Medita en esto.  Piensa de qué lado estás.  Puedes estar con aquellos que viven por la fe y no regresan a sus viejas andanzas o por el contrario, has descuidado tu crecimiento espiritual y estás en camino a la perdición.  Recuerda que con el Señor no hay medias tintas.  O estás con Él o estás contra Él.  No podemos estar coqueteando y jugando con nuestra vida espiritual y el pecado.  Si realmente has decidido por Cristo, tu vida debe ser distinta.  Tu vida debes enfocarla a no regresar al pecado y a lo que no agrada a Dios.  Debes aprender a vivir por fe y mantenerte firme.
Vuelve a leer el pasaje completo.  En donde dice: pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás.  Cambia la palabra nosotros y escribe YO.  Ahora vuelve a leerlo.  ¿Describe tu compromiso espiritual?  Espero que pueda animarte a que seas de los que no se vuelve atrás y acaban por perderse sino que tienes fe y preservas tu vida.  No lo tomes a la ligera.  Insisto, o estás con Él o contra Él.  Te animo a que estés con Él y dejes que Él reine en tu vida.  Es la mejor decisión que he tomado y espero hagas lo mismo.

Oración

Padre: perdóname.  He vuelto atrás.  Te pido limpies mis pecados y pueda regresar a Ti.  Quiero preservar mi vida.  Quiero vivir por la fe.  Quiero crecer espiritualmente y no caer.  Toma mi vida Señor y no permitas que me aparte de Ti.  Te lo pido en el nombre de Jesucristo.  Amén.

15/7/2014

Hebreos 10:35-36

Así que no pierdan la confianza, porque ésta será grandemente recompensada.  Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que Él ha prometido.



La biblia constantemente nos enseña a crecer espiritualmente y poner nuestra mirada en las cosas de Dios y no las de este mundo.  Tenemos promesas que se cumplirán cuando seamos llamados a la presencia del Señor y disfrutaremos en grande junto con Él.  Pero también hay bendiciones mientras estamos aquí.  Simplemente, cuando vivimos obedeciendo y sirviendo a Jehová, nuestra vida se transforma de tal forma que la palabra de Dios nos dice que tenemos vida en abundancia.  Los versículos de hoy nos motivan a no perder la esperanza.  Básicamente a no desanimarte por todo lo que tienes frente a ti.  A no bajar la mirada del cielo y dejar que los problemas parezcan mayores que nuestro Señor.  No te sientas mal si sientes que en ocasiones has “tirado la toalla” espiritual.  Es normal.  Es un proceso que cada uno vive de distintas formas.  Lo que no está bien es que no levantes esa toalla y retomes el camino correcto.  Satanás, el Acusador, buscará hacerte sentir mal por cada caída que tengas.  Tratará de convencerte que no mereces regresar con el Señor.  ¡No hagas caso!  Dobla tu corazón y Dios está esperando que vengas a Él.  El pasaje nos dice que nosotros debemos perseverar.  ¿Qué significa esta palabra?  El diccionario dice: durar permanentemente o por largo tiempo; continuar con constancia lo que se ha empezado.  ¡No dejes que se apague esa flama por el Señor!  Mantente firme.  Pasa tiempo con Él en oración y leyendo su palabra.  Convive con aquellos que quieren agradar a Dios.  Busca apoyo y guía.  No te encierres y pienses que tú puedes solo.  Para eso somos una iglesia y una familia.  Necesitamos animarnos los unos a los otros.  Ahora, muchos prefieren luchar solos porque no quieren exponer sus problemas.  Eso se llama orgullo.  Es la soberbia saliendo a la luz.  ¿Acaso crees que los que vamos a la congregación somos perfectos?  ¡Por supuesto que no!  Cada uno de nosotros peca y necesita a Cristo para ser perdonado.  Deja la hipocresía a un lado.  El pasaje de hoy nos da dos instrucciones: no perder la confianza y perseverar.  Si has empezado a caminar con el Señor, no pares.  No bajes la mirada.  No te desanimes.  No temas.  Sigue confiando en Él pues tu corazón necesita pruebas para ser moldeado y transformado.  Además, como dice el pasaje de hoy, tú recibirás sus promesas al hacer y permanecer en su voluntad.
Yo sé que hay un cielo y que al morir iré a la presencia de mi Dios.  También sé, que obedecer a Cristo hoy, aquí en este mundo, no solo traerá bendiciones cuando vaya con Él sino también en esta vida.  Te animo a vivir a Cristo hoy y a descubrir lo que puede hacer en tu vida el día de hoy y para el día en que seas llamado.

Oración

Padre: gracias. Tu amor me llena de esperanza.  Tu misericordia me anima a seguir adelante.  Gracias por estar ahí.  Gracias por quererme bendecir y enseñarme a vivir conforme a tu voluntad y abundantemente.  Te pido perdón por mis pecados y sobre todo que guíes mi vida y no permitas que me separe de Ti.  En Cristo Jesús.  Amén.