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16/9/2014

Hebreos 11:35-37

Hubo mujeres que por la resurrección recobraron a sus muertos.  Otros, en cambio, fueron muertos a golpes, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los pusieran en libertad.  Otros sufrieron a prueba de burlas y azotes, e incluso de cadenas y cárceles.  Fueron apedreados, aserrados por la mitad, asesinados a filo de espada.  Anduvieron fugitivos de aquí para allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades, afligidos y maltratados.



La vida no es fácil.  Ya lo sabías antes que lo leyeras.  Tristemente hay personas que se aprovechan de aquellos que están pasando situaciones difíciles y utilizan el nombre de Jesús para engañarlas y tomar ventaja.  Sí.  La biblia está llena de promesas.  Sí.  Dios te ama y quiere bendecirte.  Sí.  Dios nos da paz como en ningún lugar la podemos encontrar.  Sin embargo, conforme uno estudia y aprende de la biblia, la palabra misma de Dios, se encuentra con un común denominador: el sufrimiento físico es parte de nuestra vida y por lo tanto parte también de nuestro crecimiento espiritual.  Me explico mejor.  A diferencia de lo que algunos predican sobre la abundancia y el bienestar en todo momento a través de Cristo, la biblia nos enseña que el atravesar problemas o situaciones difíciles es parte de nuestro crecimiento espiritual y debemos verlo como algo normal.  Perder un empleo.  Perder a un ser querido.  Tener problemas económicos.  Estar solo.  Estar deprimido.  Sufrir algún problema de salud.  Ser engañado.  Como siempre he dicho, hay miles de ejemplos y solamente tú conoces el tuyo.  Te pido que vuelvas a leer el pasaje poniendo atención a lo que los creyentes atravesaron y recordando que estamos estudiando la fe.  ¿Puedes ver lo equivocado que es pensar que Dios solamente quiere bienestar físico?  ¡Eso no predicó Cristo!  Todo lo contrario.  Él nos dijo que en este mundo tendríamos aflicción.  Él nos dijo que cada día tiene su propio mal.  Él nos dijo que seríamos perseguidos.  El problema llega cuando pensamos que no está bien predicar con estos temas.  Nos enfocamos en el amor y la gracia desechando una parte vital en nuestro camino con Él: las pruebas.  Absolutamente todo lo que vivimos nos ayuda a formar nuestro carácter espiritual.  En cada decisión estamos optando por lo carnal o por el espíritu.  No es exageración.  Es un hecho.  Si estás en abundancia o en escases, da gracias a Dios.  Él vino a reconciliarnos con Dios Padre y liberarnos de la esclavitud al pecado.  Vino a darnos vida eterna y esperanza.  Vino a enseñarnos que esta vida es temporal y que lo material no es importante sino lo espiritual.  Los apóstoles lo entendieron al igual que los discípulos que aparecen como ejemplo en este pasaje y no conocemos sus nombres.  ¿Lo puedes entender tú?  ¿Puedes desprenderte de lo físico y material para abrazar lo espiritual?  No importa si tu situación es muy complicada.  No puedes excusarte diciendo que no entendemos lo que estás viviendo.  ¡Tienes razón!  No lo entendemos.  Sin embargo, no tenemos que comprenderte para decirte lo que Dios quiere de ti.  Dejemos atrás nuestro cuerpo carnal y aprendamos a caminar día a día a través del Espíritu.  Solamente así podremos realmente tener una buena comunión con el Señor.

Oración

Padre: perdóname.  He pecado contra ti.  Busco lo material y lo carnal y te hago a un lado sin dejarte parte en mi vida.  Pensaba que creía en Ti pero me doy cuenta que no puedo creer y hacer las cosas a mi manera sino que deben ser a tu manera.  Tú conoces mi corazón y mi situación.  Tú sabes qué me cuesta trabajo hacer.  Te pido me des fuerza para no volver atrás y caminar siempre siguiendo tus pasos.  Transfórmame.  Renuévame.  Quiero aprender a vivir en el espíritu y morir a la carne.  Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús.  Amén.

15/9/2014

Hebreos 11:32-34

¿Qué más voy a decir?  Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas, los cuales por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia y alcanzaron lo prometido; cerraron bocas de leones, apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada; sacaron fuerzas de la flaqueza; se mostraron valientes en la guerra y pusieron en fuga a ejércitos extranjeros.



Podríamos pasar días y días hablando de distintos ejemplos que la biblia nos da sobre lo increíble que es actuar en la fe.  Sin embargo, no sirve de nada si no te das cuenta que es necesario ponerla por práctica en tu vida.  Leíste bien.  Este mensaje no es para tu conocido o familiar.  No es para que pienses, “ojalá tal persona leyera esto”.  No.  Este mensaje es para ti.  De hecho, todos los mensajes son para ti.  Tal vez pueda sonar un tanto agresivo pero no es así, simplemente estoy exponiendo la verdad y a veces es dura y directa.  Llevamos treinta y cuatro versículos del capítulo once aprendiendo sobre la fe.  Es tiempo de enfrentarte.  Es tiempo de abrir tus ojos y dejar que Dios examine tu corazón y todo lo que no has querido abrir.  De otra manera ¿de qué sirve aprender de la fe?  ¿Para qué seguir leyendo sobre vidas transformadas y milagros si vas a seguir igual?  ¡No sirve de nada!  A veces necesitamos un buen empujón y espero que hoy te lo esté dando.  No.  No es un regaño ni un reclamo.  Es una motivación y al mismo tiempo un recordatorio que Dios es real y la comunión con Él también.  No podemos tener comunión cada que tenemos algún problema y no sabemos qué hacer.  Dios no debe ser nuestro último recurso.  Debe ser el primero, el segundo y nuestro único recurso.  ¿Cómo crees que las bocas de los leones fueron cerradas o que hubo escapes a filo de espada o que tuvieron fuerzas de la debilidad?  Solamente acudiendo a Dios en todo momento podemos experimentar los milagros que tiene para nosotros.  Pero mientras tanto nos gusta ser necios.  Queremos que Dios se acomode a nuestra manera y hacemos todo al revés.  Dios no ha dejado de cerrar bocas de leones y su promesa sigue en pie.  Ese Dios que prometió y cumplió hace miles de años, sigue siendo el mismo el día de hoy.  Ese mismo Dios ama a sus hijos.  Ama y protege a los que permanecen en Él.  Bendice a sus hijos quienes le reconocen, le obedecen y le sirven.  Entonces, ¿de qué lado estás?  Imagina si David no hubiera confiado que Dios le protegería y le pondría por rey.  Imagina si Daniel hubiera dudado que Dios le salvaría de los leones y del horno de fuego.  Cada uno de nosotros tiene sus pruebas en las que tiene que poner por práctica su fe.  Tenemos nuestros propios “leones acechando”.  Tú sabes qué te angustia y qué roba tu paz.  Tú sabes qué te aleja de Dios y está en el camino equivocado.  Ahora, ¿qué esperas para dar el paso correcto y comenzar a vivir por fe?

Oración
Señor: es verdad, no puedo seguir escuchando de la fe sin ponerla por práctica.  Examina mi corazón.  Examina mis pensamientos.  Perdona mis pecados y límpiame.  Te pido que deje de actuar como siempre lo he hecho y comience a hacerlo a través de mi fe puesta en Ti.  Quiero que seas mi primer y único recurso en todo momento.  Padre, guía mi vida y no permitas que me aparte de Ti.  En Cristo Jesús.  Amén


11/9/2014

Hebreos 11:31

Por la fe la prostituta Rahab no murió junto con los desobedientes, pues había recibido en paz a los espías.



Esta historia la encontramos en Josué capítulo 2.  Antes de entrar a la tierra prometida, Josué decide mandar dos espías los cuales se alojan en casa de Rahab y ella los protege al decir a los mensajeros del rey que los hombres ya se habían ido.  Josué 2:9-10 nos explica por qué Rahab hizo esto: Sé que Jehová os ha dado esta tierra; porque el temor de vosotros ha caído sobre nosotros, y todos los moradores del país ya han desmayado por causa de vosotros.  Porque hemos oído que Jehová hizo secar las aguas del Mar Rojo delante de vosotros cuando salisteis de Egipto.
Hay personas que toman este pasaje para pensar que la biblia acepta el decir mentiras “blancas” con un propósito “bueno”.  Rahab mintió para proteger a los espías.  Sin embargo, es incorrecto pensar así.  Dios es muy claro con respecto a las mentiras.  El ejemplo de Rahab nos habla de la fe que alguien puede tener cuando escucha y ve lo que Jehová hace.  ¿Cómo exigirle una vida santa a alguien que a penas comienza a conocer de Dios?  Aún si tuviera muchos años en Cristo, nuestro ejemplo a seguir es Jesús y no los hombres.  Así que no dejes que te confundan y ten claro que las mentiras son mentiras.  No hay distintos tipos y ninguna es aprobada por Dios.
Por otro lado, me encanta leer lo que dice Rahab.  ¡Es lo que se rumoraba por Jericó y seguramente por todo el mundo!  Jehová había librado a los israelitas con mano poderosa haciendo milagros increíbles.  ¿Sabes?  De no ser por los espías y este encuentro con Rahab, nunca se hubieran enterado del temor que tenía la gente y lo enterados que estaban del testimonio de Dios sobre Israel.  Esto me hace pensar lo importante que es el mantener un buen testimonio en todo momento y el impacto tan grande que puede causar.  Cuando uno se mantiene firme en el Señor, puede estar alcanzando personas que nunca pensó o imaginó.  ¡Ten fe y mantente firme en ella!  Que tus acciones hablen de tu comunión con Jehová y lo increíble que es tenerlo como Rey y Señor de tu vida.  Nunca dejes pasar la oportunidad para hablar de Cristo y simplemente actuar como es agradable a Él.  Nunca sabes quién está observando y lo mucho que impresiona a las personas cuando Dios trabaja.  Vuelve a leer las palabras de Rahab para que te des cuenta.  Ella sabía que Dios había hecho el trabajo y que Dios estaba con los judíos.  Nadie había ido a predicarle.  Simplemente el testimonio de lo que Dios estaba haciendo llegó a ella.  Ahora imagina lo increíble que sería que tu vida fuera tan entregada a Jehová que la gente escuche de tu testimonio.  ¡Es mucho más fácil de lo que te imaginas!  Simplemente ama y obedece a Dios por encima de todo.  Tal vez dejando de mentir o de hacer alguna trampa para pagar menos impuestos o corrompiendo a otras personas con dinero, lo importante es que comiences a actuar conforme tu Fe en Jehová y dejes que Él guíe en todo momento.  Así lo hizo Rahab y, junto con su familia, fueron los únicos que se salvaron cuando toman la ciudad.  Piénsalo.  Rahab no era la única que sabía del testimonio de Israel.  Sin embargo, por fe, toma acción y decide confiar en el Dios del que había oído.  ¡Eso le ganó la vida y el estar grabada en la biblia eternamente!  Pongamos nuestra fe por práctica y dejemos que Dios haga milagros a través de nosotros y la esperanza que Él nos da sea llevada a los que nos rodean.
Oración

Padre: aquí estoy para servirte.  Te pido transformes mi vida y me guíes para caminar ahora por tu camino.  Quiero vivir a través de mi fe puesta en Ti.  Quiero dejar atrás todo aquello que no te agrada y obedecerte en todo sin importar que parezca imposible.  Tú eres quién hizo todos los milagros con el pueblo judío y sé que harás así en mi vida.  Yo quiero vivir conforme a tu voluntad.  Te lo pido Padre en el nombre de Jesús.  Amén

9/9/2014

Hebreos 11:29-30

Por la fe el pueblo cruzó el Mar Rojo como por tierra seca; pero cuando los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron.  Por la fe cayeron las murallas de Jericó después de haber marchado el pueblo siete días a su alrededor.



Cuando el pueblo de Israel llega al mar Rojo, su situación es sumamente difícil.  Frente a ellos está el mar.  Detrás de ellos viene faraón con su ejército listos para asesinarlos y regresarlos a la esclavitud.  En otras palabras, estaban contra la espada y la pared.  No podían hacer nada.  Ya no había camino para seguir y el ejército los alcanzaría pronto.  ¿Qué hicieron los israelitas?  ¿Confiar en Dios?  ¿Recordar los milagros que habían presenciado antes de la salida?  No.  Reclamaron a Moisés.  Incluso decían que hubieran preferido morir bajo la esclavitud en Egipto que libres en el desierto.  Una verdadera tristeza.  No había pasado mucho tiempo y ya se habían olvidado de las grandes manifestaciones del Señor.
En la historia de Jericó encontramos algo similar.  Jehová les anuncia que es tiempo de entrar en la tierra prometida, sin embargo, tienen frente a ellos una de las mejores ciudades amuralladas que jamás haya existido.  ¿Cómo lo van a lograr?  Tiene Jericó un ejército que los supera.  Recuerda que venían de estar en el desierto por cuarenta años.  Obviamente no esperaban que la tierra prometida estuviera ocupada.  Imagino que estaban esperando llegar y entrar.  Sin embargo, hay una gran muralla protegida por un fuerte ejército que los separa entre su destino y ellos.  Nuevamente vemos una situación de estar frente a la espada y la pared.
Sin embargo, el pasaje nos dice que el pueblo cruzó el Mar Rojo por tierra seca y que las murallas de Jericó cayeron.  Por fe nos dice la biblia.  ¿Fe?  ¿No se quejaron cuando llegaron a estos momentos críticos?  ¡Por supuesto que se quejaron!  Pero Moisés y Josué tuvieron fe y se mantuvieron firmes para  guiarlos por el camino de Dios.  Es normal tener miedo y dar el paso de fe.  Es normal cuestionarnos cómo pueden mejorar las cosas cuando estamos frente a la espada y la pared.  Lo que no está bien es quedarnos ahí quejándonos y buscando soluciones por nuestra cuenta.  Tu deber, si realmente quieres agradar a Dios y crecer espiritualmente, es tener fe y dejar que Él tome el control por completo y sea Él quien divida el mar y derrumbe las murallas para que puedas cruzar sin ningún problema.  ¿Lo puedes entender?  Moisés y Josué no hicieron ningún trabajo militar ni planearon una estrategia única.  ¡Simplemente obedecieron la voz de Dios!  Me encantan las palabras de Moisés en Éxodo 14:14 que dicen: Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.  ¿Sabes qué es la fe puesta en acción?  Dejar que Dios pelee las batallas por ti.  Es confiar en Él y no en ti.  Es caminar detrás de Él y dar cada vuelta en donde Él de vuelta para no separarte ni un momento sin importar que haya murallas o mares que cruzar pues sabes que, de alguna forma u otra, Él se encargará de llevarte al destino final.

Oración

Padre: no quiero vivir quejándome y cuestionando lo que me pasa.  Quiero cambiar y vivir por fe.  Quiero entregarte mi vida y dejarte trabajar.  Hoy quiero ver cómo abres los mares y derrumbas murallas en mi vida.  Toma el control mi Dios.  Te lo pido en el nombre de Jesucristo.  Amén