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11 feb. 2016

Salmos 22:29-31

Festejarán y adorarán todos los ricos de la tierra; ante Él se postrarán todos los que bajan al polvo, los que no pueden conservar su vida.  La posteridad le servirá; del Señor se hablará a las generaciones futuras.  A un pueblo que aun no ha nacido se le dirá que Dios hizo justicia.



La descripción de “ricos” sería similar al pasaje anterior que hablamos sobre los “pobres”.  No hace referencia a la riqueza material sino espiritual.  ¡Imagina que solo los ricos en dinero pudieran adorar al Señor!  Aquellos que espiritualmente han crecido y son ricos en el Espíritu saben que constantemente podemos festejar que confiamos en Jehová y le adoramos sin cesar.  Vivos y muertos se postrarán ante Él.  Ahora, los siguiente versículos me parecen sumamente interesantes: la posteridad le servirá y se hablará de la justicia de Dios a un pueblo que no ha nacido.  Pensemos por un momento en la historia.  Cada generación que ha ido pasando.  ¡Cuántas cosas se han perdido en ese transcurso!  Sin embargo, la palabra de Dios sigue siendo compartida.  De padres a hijos y así sucesivamente.  ¿No te habla de un Dios perfecto y soberano?  Él tiene todo bajo control.  No lo detuvo la edad media ni tampoco el renacimiento.  El imperio romano no pudo acabar con su mensaje ni Herodes pudo evitar que Cristo siguiera vivo.  Generación tras generación, el Señor se ha encargado que su mensaje de amor y salvación sea escuchado en cada rincón.  Mientras nosotros nos preocupamos por el día de hoy y lo que vendrá en estas semanas, Él ya se ha encargado de la historia completa de la humanidad.  ¿Lo puedes ver?  Has una pausa en tu vida.  Tómate un tiempo para reflexionar en lo que estás atravesando.  A veces la rutina nos estorba y no nos permite tener perspectiva de las cosas.  Ten presente estos dos principios: 1. Los ricos en Él, festejarán y adorarán.  2. Se hablará del Señor y de su justicia a los que aun no han nacido.  Ahora ponlos a la luz de tu vida y de tus pruebas.  ¿Estás festejando y adorando o te encuentras angustiado y preocupado?  Tranquilo.  Si el Señor se ha encargado de todo, no tiene sentido que las circunstancias roben tu paz.  Aprovéchalas para estar en mejor sintonía con el Señor y aprender a ser más sensible a su palabra.  Lee este pasaje nuevamente y guarda en tu corazón las palabras de aliento y gozo.  Recuerda esto: hoy puedes gozarte y festejar que has confiado en el todopoderoso.  No dejes que los problemas interfieran con la perspectiva espiritual y sobre todo que te hagan pensar que Dios no te ama o que se ha olvidado de ti.
Oración

Padre: Tú conoces lo que hay en mi corazón y mis angustias.  Te las entrego y te pido que pueda llevar tu carga pues la mía es muy pesada.  Gracias por permitirme festejar y gozarme en medio de la tribulación pues Tú reinas y tienes cuidado de mí.  Gracias por tu perfección y por mostrarte poderoso al ver cómo tu palabra no ha dejado de existir y tu evangelio se vuelve realidad cuando se le habla de Ti a un pueblo que aun no ha nacido.  Creo en Ti.  Confío en Ti.  En Cristo Jesús.  Amén. 

9 feb. 2016

Salmos 22:27-28

Se acordarán del Señor y se volverán a él todos los confines de la tierra; ante él se postrarán todas las familias de las naciones, porque del Señor es el reino; él gobierna sobre las naciones.



En las películas de Hollywood, es muy común que hagan referencia al presidente de los Estados Unidos como el hombre más poderoso del mundo.  Por otro lado, tenemos en países de Latinoamérica a líderes sumamente poderosos y famosos pero no dentro del ramo legal como Pablo Escobar o “el Chapo”.  ¿Recuerdas la historia de el Padrino?  ¿Toda esa lucha por el poder?  Unas cuantas familias regían sobre todos los demás.  La búsqueda y frenesí por el poder siempre han existido.  Como humanos pensamos que lo necesitamos.  Pensamos que es bueno y codiciable.  Sin embargo, Dios es muy claro en el libro de Daniel capítulo 2:21 y dice: él muda los tiempos y las edades; quita reyes y pone reyes.  ¿Lo entiendes?  No hay ni una sola autoridad que no haya sido dada por el Padre.  En Estados Unidos hubo un movimiento que se llamaba el 1%.  Resulta que el 1% de la población tiene más riqueza que el 99% junto.  ¿Sabes?  Es normal que estemos acostumbrados a pensar que lo que vemos a nuestro alrededor es lo que es.  Es normal que te cueste trabajo confiar en el Señor y creer en lo que aún no has visto.  Por eso es sumamente importante acudir constantemente a la palabra de Dios y recargar energías para la batalla espiritual.  Solamente leyendo y recordando quién es el Señor puedes entregar tus cargas a él.  Piensa en esto: Daniel no sabía que sería rescatado del horno de fuego o del foso de los leones.  Tampoco sabía que al comer puras legumbres y evitar la comida que el rey proporcionaba se transformaría en un milagro y estaría más en forma que el resto que comió como se supone él debería comer.  Josué tampoco había visto que las murallas se derribaran con el sonar de las trompetas, sin embargo, obedeció al Señor, confió y presenció un milagro.  ¿Qué necesitas que suceda para dejar las cosas en manos de Dios?  ¿Hasta dónde quieres seguir luchando?  El pasaje de hoy nos dice que todos los confines de la tierra se postrarán a él.  Cada persona, sea presidente, líder, famoso, poderoso, rico o todo lo contrario, doblarán su rodilla ante el Señor.  ¿Por qué no confiar en Aquél a quien todos le harán reverencia?  ¿Por qué no confiar en Aquél que gobierna sobre las naciones?  ¿Tan orgullosos y necios somos?  Dejemos nuestra carnalidad a un lado y dejemos que nuestro yo espiritual crezca mostrándonos el camino de Dios por encima del nuestro.

Oración

Padre: gracias.  Es increíble leer estas palabras y saber que puedo confiar en Ti y entregarte mi vida.  Es increíble saber que no hay nadie por encima de Ti ni nada que pueda robar mi paz.  Tú conoces mis circunstancias Padre y te pido que no permitas que me aparten de Ti ni que me hagan dudar del control perfecto que tienes.  Me encomiendo a Ti.  En el nombre de Jesús.  Amén

5 feb. 2016

Salmos 22:25-26

Tú inspiras mi alabanza en la gran asamblea, ante los que te temen cumpliré mis promesas.  Comerán los pobres y se saciarán; alabarán al Señor quienes lo buscan ¡que su corazón viva para siempre!  



Nuestro principal enemigo se llama Satanás.  Te lo repito: tu principal enemigo se llama Satanás.  ¿Sabes qué hace?  Apagar tu esperanza.  Oscurecer tu alegría.  Acusarte y hacerte pensar que no tienes perdón.  Humillarte y hacerte sentir que no vales nada y nadie puede quererte.  Señalarte y hacerte sentir que no eres lo suficientemente bueno.  Piénsalo por un momento.  ¿Cuántas veces te has sentido así?  Piensas que son las circunstancias pero en realidad es Satanás queriendo entorpecer tu comunión con Dios.  Cuando el pasaje dice: comerán los pobres y se saciarán, no se refiere a la comida física sino al estado espiritual.  Dios no está prometiendo que todos los pobres tendrán comida.  Si así fuera, sería un mentiroso porque sabemos que hoy en día, tristemente hay gente muriendo de hambre.  La promesa hace referencia a los pobres de ánimo, de espíritu y de consuelo.  Vuelve a leer el pasaje y pon atención a los tiempos.  Dios nos inspira.  Cuando estamos sin ánimos y sintiéndonos sin rumbo, el Señor nos inspira y llena de gozo al saber que él tiene un plan, nos ama y cumplirá sus promesas en nosotros que le tememos.  Posteriormente, Dios nos sacia.  A pesar de las circunstancias, él se encarga de derramar su paz en nosotros y poner paz en tiempos de guerra.  Él nos llena de esperanza cuando nos sentimos abatidos.  Nos llena de amor cuando pensamos que no merecemos nada.  Nos da todo cuando no tenemos nada.  En otras palabras: alimenta a los pobres hasta que se sacian.  Por último, aquellos que buscamos al Señor y estamos en comunión constante, le alabamos por lo que hace en nuestras vidas.
Todos pasamos pruebas.  Cada uno de nosotros tiene días, semanas o meses con situaciones sumamente complicadas.  Recuerda que Satanás aprovecha estos momentos para querer interrumpir tu relación con Jehová.  Utilizará todo lo que describí al principio para engañarte.  No te dejes engañar y ven constantemente a la palabra de Dios para encontrar luz en tu oscuridad.

Oración

Padre: gracias.  Siempre estás cuando te necesito.  No me abandones.  No permitas que el enemigo me confunda.  Yo sé que me amas y estás siempre a mi lado.  Lléname de tu paz, de tu amor y esperanza.  Trae luz a mi vida y no permitas que me olvide ni aparte de Ti.  Te lo pido en el nombre de Cristo Jesús.  Amén