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3 may 2011

Hechos 9:40-43

Entonces, sacando a todos, Pedro se puso de rodillas y oró; y volviéndose al cuerpo, dijo: Tabita, levántate. Y ella abrió los ojos, y al ver a Pedro, se incorporó. Y él dándole la mano, la levantó; entonces, llamando a los santos y a las viudas, la presentó viva. Esto fue notorio en Jope y muchos creyeron en el Señor. Y aconteció que se quedó muchos días en Jope en casa de un cierto Simón, curtidor.



No habíamos visto a nadie más que a Jesús hacer este tipo de milagros. Por esta razón, pienso que los discípulos no llamaron a Pedro para que reviviera a Tabita sino para ayudar con el proceso y compartir a Cristo. Pero Pedro sorprende a todos los presentes y a los que habitan en la ciudad de Jope haciendo lo imposible en el nombre del Señor. Nunca debemos pensar que ya hemos visto todo acerca de Dios. No debemos encerrar a Dios a unas cuantas formas de actuar pues siempre habrá una distinta que no esperabas y volverá a sorprenderte. Esto nos da esperanza. Es muy común que nosotros pensemos y actuemos conforme a lo que tenemos en frente y por esta razón somos inconstantes. Si los planes van bien, nosotros estamos bien; por el contrario, si los planes van mal, nosotros estamos mal. ¡Dios no quiere que seamos así! Él nos quiere ver llenos de gozo y esperanza puesta en su nombre. Pero esto no llega hasta que dejamos de poner límites a Su obra y dejamos que nos sorprenda. El hecho de que vuelva a una persona de la muerte creo que debe dejar claro que no hay absolutamente nada que Jehová no pueda hacer. Tu caso no es más fuerte que Dios. ¿Lo puedes entender? Dios puede transformar cualquier situación negativa en positiva como en el caso de Dorcas. Ahora, si ponemos atención, Pedro oró antes de decirle que se levantara. Lo que hizo Pedro con esta oración era pedir que sus planes estuvieran en línea con los del Señor. Es nuestra responsabilidad compartir el evangelio correctamente y por ello no voy a llenarte de una esperanza falsa. Dios permite que alguien fallezca. Dios permite que una enfermedad llegue. Él en su soberanía decide. Por otro lado debes saber que sus bendiciones para los que creemos en Él son abundantes.
Este milagro llegó a ser noticia por toda la ciudad y muchos creyeron en Jesús. ¿Cómo sabes que lo que te sucede no tiene un propósito similar? Imagina que muchas personas a tu alrededor crean en el nombre de Dios por ver tu testimonio. Estoy convencido que Dios utiliza cada detalle para que su nombre sea exaltado y nosotros a veces somos ciegos para darnos cuenta de ello por estar tan metidos en nuestra vida. Haz una pausa. Reflexiona. ¿Utilizas lo que te sucede para dar testimonio o prefieres quejarte cuando no salen bien las cosas? Te invito a que demos gloria a Dios y nos dejemos sorprender dejándolo trabajar en nuestras vidas con nuestra esperanza en Él y no en lo que vemos.

Oración
Señor: en verdad que no dejas de sorprenderme. Perdona que dude de Ti y quiera que resuelvas todo a mi manera. Hoy quiero dejarte trabajar en mí y que mi vida esté gozosa y en servicio a Ti sin importar las circunstancias. Permite que mi vida de testimonio de Ti y transfórmame. Te lo pido en el nombre de Cristo. Amén

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