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11 may 2011

Hechos 10:9-16

Al día siguiente, mientras ellos iban por el camino y se acercaban a la ciudad, Pedro subió a la azotea para orar, cerca de la hora sexta. Y tuvo gran hambre, y quiso comer; pero mientras le preparaban algo, le sobrevino un éxtasis; y vio el cielo abierto, y que descendía algo semejante a un lienzo, que atado de las cuatro puntas era bajado a la tierra; en el cual había todos los cuadrúpedos terrestres y reptiles y aves del cielo. Y le vino una voz: Levántate Pedro, mata y come. Entonces Pedro dijo: Señor, no; porque ninguna cosa común o inmunda he comido jamás. Volvió la voz a él la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común. Esto se hizo tres veces; y aquel lienzo volvió a ser recogido del cielo.



Cuando todo parece que ya se ha desarrollado, siempre hay un poco más que aprender…
Con lo escrito el día de ayer, pudimos darnos cuenta que Dios estaba planeando todo perfectamente y poco a poco fue revelando dónde y cómo quería que se dieran las cosas. Puso a Pedro en Jope, le dijo al centurión que enviara por él y allá van esos hombres buscando a Pedro. Parece que ya tenemos toda la información y simplemente seguimos leyendo esperando que se encuentren con Pedro para darle el mensaje de Cornelio. Pero antes de que lleguen con Pedro, él decide subir a orar y recibe más información de Dios y nuevas instrucciones.
¡Pausa!
A veces en nuestra vida suceden tantas cosas que nos abruman y no sabemos qué hacer. Poco a poco, comenzamos a entender su propósito, nos calmamos e incluso podemos dar gracias y gloria al Señor por lo ocurrido. Pensamos que las cosas están mejor y que conocemos hacia dónde se dirigen. De repente, nos llega “más información” y nuevamente estamos donde habíamos empezado. ¿Puedes relacionarte con esto? ¡Pareciera que nada ha pasado pues otra vez tenemos nuevas circunstancias y la incertidumbre vuelve a reinar!
De cierta manera esto es lo que vemos en la historia que estamos leyendo. Pensábamos que Pedro iría con Cornelio pero antes de esto tiene una visión que lo deja totalmente perplejo. Pedro, estaba trabajando en Jope compartiendo de la palabra de Dios cuando de repente tiene esta visión que no lo deja tranquilo. Nuestro error es dar por hecho que las cosas no cambiarán y sobretodo el estar buscando que nada se nos mueva de control. Piensa en esto, Cornelio estuvo orando a Dios y no supo cómo sería su respuesta. Pedro, entregando su vida a Cristo y compartiendo de su palabra, no sabía si ese día dormiría en esa ciudad o en otra que Dios le mostrara. Daniel no sabía si saldría del foso de los leones o del horno de fuego, aun así prefirió no adorar al rey por encima de Jehová. David no sabía cómo y cuándo comenzaría su reinado. Moisés no sabía por cuánto tiempo estaría en el desierto. En fin, mi punto es que la biblia nos llena de ejemplos en los que la incertidumbre (para nosotros) siempre reina pero para Dios todo está bajo control.
Lo que hoy quiero proponer es que dejemos de buscar y nos dejemos sorprender. Que dejemos de evitar los cambios y lo incierto y confiemos en Dios. Que vivamos sin estar esperando que pase esto o aquello sino buscando que nuestra vida de testimonio de Él. Cambios inesperados vendrán. Nuestra actitud y servicio puede permanecer…
Oración
Padre: gracias por mostrarme mi falta de perspectiva ante Tus planes. Hoy entiendo que mi incertidumbre no significa tu falta de interés o ausencia. Te pido que pueda vivir buscando tu reino por encima de mi confort y estabilidad. Gracias por enseñarme que los cambios están bajo tu control y son buenos. Oro a Ti en el nombre de Jesús. Amén

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