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11 ene 2010

Éxodo 14:13-14

Y Moisés dijo al pueblo: no temáis; estad firmes, y ved la salvación que Jehová hará con vosotros; porque los egipcios que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. Jehová peleará por vosotros, y vosotros estaréis tranquilos.




Tranquilos… tan deseada la tranquilidad. En un instante se esfuma y cuánto trabajo cuesta tratar de tenerla de vuelta.

Y Moisés dijo al pueblo: no temáis y ved la salvación que Jehová hará

Los israelitas habían comenzado la salida de Egipto y de su esclavitud. Salieron sorprendidos de los milagros que Dios había hecho con ellos y cómo había mandado las plagas ante los egipcios. Probablemente el ánimo era bueno y en sus rostros había sonrisas. Júbilo y alegría se sentía por todas partes. En un día como cualquier otro, Dios le dice a Moisés: quiero que tomes esta dirección. Ellos obedecen y terminan frente al mar y el desierto a sus espaldas. De repente, la alegría existente empieza a contaminarse por un rumor que amenazaba con su vida. Faraón había decidido mandar todos sus carros y caballos para acabar con Israel y volver al pueblo a la esclavitud. ¡Obviamente la gente comenzó a llenarse de temor! Ellos eran hombres comunes y corrientes sin conocimiento de guerra y se acercaba el ejército más temido.

¡Cuántas veces no he atravesado por situaciones similares! Las cosas empiezan a salir bien, el negocio prospera, mejora tu relación familiar, tu salud vuelve a ser la de antes, tu ánimo se incrementa cuando de repente, un día, te encuentras entre el mar, el desierto y con un ejército (de problemas) persiguiéndote detrás para acabar contigo. El miedo te invade. La incertidumbre no te deja pensar claramente y en tu vida hay todo menos tranquilidad y paz. ¿Qué hacer? Y Moisés dijo al pueblo: no temáis. No está diciendo que seas valiente y que tu temor no aflore. Moisés te está diciendo no temas, no eres tú quien va a resolver todo lo que está pasando, eso le corresponde a Jehová. Todo aquello que no te deja dormir el día de hoy y que roba tu paz y tranquilidad, el Señor se encargará de resolverlo y nunca más lo volverás a ver. Hay una frase muy común que involucra a Dios y dice algo así: ayúdate que Yo te ayudaré. Si la has escuchado, quiero que sepas que está fuera de la verdad bíblica y con el versículo de hoy lo puedes ver claramente. Dios en ningún momento les dijo: párense y comiencen a agarrar palos y hagan algunas espadas o lo que puedan para intentar defenderse y Yo me encargaré de ayudarlos en lo que vayan necesitando… por el contrario. Lo que Moisés nos transmite es que la paz y la tranquilidad llegan a tu vida cuando dejas de actuar, cuando dejas de “ayudarle” a Dios o de “ayudarte” a ti mismo y permites que el Rey de Reyes sea quien “pelee” por ti. No temas, Jehová peleará por ti. Entrega tus batallas, tus miedos, tus incertidumbres a Dios. ¡Deja que sea Él quien resuelva!

Oración

Señor: vengo a tus pies para pedirte perdón pues he buscado resolver mis problemas sin obediencia a Ti y lo único que he logrado es confundirme y enredarme más en ellos. Hoy te pido que pongas tranquilidad y paz en mi corazón sabiendo que Tú te encargarás de pelear por mí. Te lo pido en el nombre de Jesús.
Amén

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